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Adiós a Guido Crepax, maestro del erotismo en el cómic

Adiós a Guido Crepax, maestro del erotismo en el cómic

El dibujante de cómic italiano Guido Crepax, famoso por sus historietas eróticas protagonizadas por la seductora heroína Valentina, falleció ayeren una clínica de Milán a la edad de 70 años

POR CARLOS JIMÉNEZ. Dibujante, autor de «Paracuellos» Comentar
Francisco Ibáñez:«Quien no haya pasado por Mortadelo no va a llegar a Kafka»

Francisco Ibáñez:«Quien no haya pasado por Mortadelo no va a llegar a Kafka»

El creador de «Mortadelo y Filemón» recibió ayer, en el V Salón del Cómic de Madrid, «Expocómic», el Premio Oso a lalabor de una vida dedicada al tebeo-¿Cómo recibe este Premio Oso a la labor de una vida?-Todos los premios son una cosa muy bonita, maravillosa. No voy a ser de esos que parecen estar por encima de todo y desprecian los premios. Lo agradezco infinitamente; supongo que porque he vivido un tiempo en que, en los medios, no había nadie que reconociera esta profesión. Había quienes, incluso, ignoraban qué era aquello del cómic. Ahora bien, el verdadero premio es el que recibo cada vez que hay una firma de libros. Ver a 200 o 300 personas, entre ellas tantos chiquillos que te vienen con los tebeos y que han estado toda la semana ensayando qué te iban a decir; o cuando te viene el señor de 70 u 80 años y tú crees que le va a hacer un regalo al nieto y te contesta «no, no, si es para mí». Ése es el mejor regalo.-¿Cómo valora una inicativa como la de «Expocómic» y su intento de revitalizar la animación gráfica?-Dada la situación que está atravesando el cómic, estos proyectos son magníficos. Es obligatorio que existan, después de que el cómic haya tenido verdaderos momentos de esplendor. En estos momentos, sin embargo, se está dando un proceso descendente. Si no hay personas, entidades y organizaciones que traten de salvarlo, se quedará en algo de pequeño artesano, de pequeña cosilla publicada y tendente a desaparecer. Antes, en todos los quioscos había una cantidad impresionante de colecciones, del Capitán Trueno, el Capitán Tormenta, el Capitán Rayo, capitanes de todos los fenómenos atmosféricos que tú quisieras, allí estaban. Todos han desaparecido. Ahora están la capitana Rociíto, la capitana Obregón... Espero que estos certámenes consigan, si no el esplendor de antes, por lo menos, la permanencia. Es un género que yo he cultivado toda mi vida y me gustaría que continuara.-¿Qué siente al ver sus creaciones convertidas en una película, «La gran aventura de Mortadelo y Filemón»?-Es bonito; hace verdadera gracia. Cuando alguien me dijo que existía la idea de hacer esta película, con personas de carne y hueso, yo pensé «están chalados». Encontrar a actores que llegaran a parecerse a Mortadelo me parecía imposible. Y, sin embargo, cuando me mostraron las primeras fotos de los personajes reales, no pude más que decir «son ellos, son ellos». Fue una alegría tremenda. Aún no he visto la película, pero me ha encantado conocer a quienes la han hecho posible, los hermanos Fesser. Yo les di vía libre para que hicieran lo que consideraran oportuno, ya que el lenguaje del cine es distinto al del cómic. Yo sé que no puedo imponer mi voluntad y decir cómo deben ser las cosas. Cada uno tiene su modo de expresarse y su público. Con lo que salga yo estaré contento.-Sus personajes son conocidos internacionalmente. ¿Cree en la universalidad de su humor?-Sí. En mi antigua editorial me decían que vender mis cómics en el extranjero era difícil porque el humor cambiaba mucho de un país a otro. Yo contestaba que humor hay dos, el que hace reír y el que no, el bueno y el malo. Si yo hubiera hecho una cosa muy local, no hubiera gustado fuera. Se han publicado en toda Europa, en Suramérica, en países africanos de las antiguas colonias... Lo que me hace mucha gracia son los títulos. Los italianos me los afeminaron (Mortadela y Filemona); hay otros países como Finlandia y, sobre todo Grecia, en los que el título es una serie de 14 o 15 consonantes con una triste vocal en medio. Aquello no hay cristiano que lo lea.Cómics de actualidad-Sus viñetas hablan de la actualidad social, ¿es eso lo que le asegura la permanencia y el éxito?-Sí, claro. No es que haga una crítica ni política ni social; hay chistes que hacen eso la mar de bien. Yo cojo como eje central lo que está ocurriendo en el mundo en un momento determinado, para que las historias no se pasen de moda, para que no tenga que llegar la horrible carta del lector que diga «cambia el disco». A veces utilizo a los políticos como personajes, no como objeto de crítica, sino para que haya un regusto de actualidad y cause sorpresa.-Para eso ha modernizado desde el lenguaje a las situaciones... y ha seducido a tantas generaciones.-Todo, absolutamente todo, el lenguaje, los fondos. He dado más espacio a otros personajes como el Súper, Bacterio u Ofelia. En algunas historietas estos personajillos terminan comiéndose al principal.-¿Por qué cree que Mortadelo ha tenido siempre ese tirón frente a otros de sus personajes?-Porque es el personaje principal. Pero, nunca he soportado las historietas en las que hay un solo personaje que charla solo y parece hasta tonto. Yo siempre he buscado un interlocutor; me parece más lógico. Las parejas siempre tienen más efecto.-Al final de sus historias casi siempre aparece una huida ¿de quiénes tendrían que huir ahora Mortadelo y Filemón?-Esto tenía mucha gracia en los tiempos de la terrible censura, que, cuando salía un personaje persiguiendo a otro, decía que no se podía publicar. Lo tachaban porque, según ellos, las persecuciones destilaban demasiada violencia y perjudicaba la débil alma infantil. Aquello ya está un poco superado. Ahora busco otros finales, gente que se esconde, que va de aquí para allá.-¿No cree que la TIA, con el Súper al frente, sería la organización más indicada para encontrar a un señor Bin Laden o para desarmar a Sadam Hussein?-Ya hubo un caso, algo parecido, de un señor, que ahora está encarcelado. Cuando le estaban buscando, yo hice unas viñetas en las que le dibujaba en una isla del Pacífico con unas cuantas nativas. Quizá algún día me decida a plantearlo de nuevo. Lo de Bin Laden está muy reciente; la cosa está un poco tensa todavía. En fin, hay muchos personajes que se pueden tratar. Cualquiera que esté de actualidad, adelante con él. Quizá Álvarez Cascos, no sé.-Si tuviera que hacer una viñeta de la «13 Rúe del Percebe», de esta casa que es el mundo, qué situaciones se le ocurrirían?-A mí siempre me ha gustado mucho hacer esta viñeta; entrañaba una dificultad tremenda. En una historieta corriente, puedes situar al personaje donde tú quieres. Estas personas tenían que estar siempre metidas en su cubículo; de ahí no podían salir. Cuando llegaba a la página 100, me decía ¿y ahora qué pongo yo aquí? Esa casa es como la obra de la picaresca española, «El diablo cojuelo», en que se observan las casas desde el aire. Yo coloco a cada uno en su piso, pero sin introducir ningún tema político. Sólo cuento las historias de los que viven allí, el zapatero, el oficinista. La vida cotidiana.-¿Cuáles cree que son las mayores dificultades en su profesión, dada la incursión de otras tendencias y formas de ver la animación, como el manga?-Lo del manga creo que es manga por el chaleco. Hay muchos ilustradores y artistas del cómic, gentes que lo están haciendo y tratando muy bien (incluso cómic al óleo). Hay autores cuyas viñetas podrían ser expuestas en el Museo del Prado y no desmerecerían en absoluto. Hacen verdaderas maravillas. De cara al cómic en general, sí interesa que haya nuevas tendencias, como el manga, pero, por favor, que no se pierda el cómic. Ya sé que los muchachos ahora tienen un montón de cosas que no están en el cómic, las pantallitas, los botoncitos (porque los jóvenes de hoy no sé qué tendrán mañana, pero lo que es el dedo lo van a tener como una piedra). En el futuro, quien no haya pasado por el lenguaje del cómic cogerá un libro para adultos y verá que está lleno de bichos negros, que creen que van a morderles, que se llaman letras, y no van a querer entrar en él. Quien no haya pasado por Mortadelo no va a llegar a Kafka.Texto: EMILIA RUIZ MARTÍNEZ Foto: ABC

Emilia Ruiz Martínez Comentar
Trueba enfrenta el gris de la posguerra con la fascinación del cine y los tebeos

Trueba enfrenta el gris de la posguerra con la fascinación del cine y los tebeos

Por fin se ha podido ver el nuevo filme de Fernando Trueba, «El embrujo de Shanghai», para el que el cineasta madrileño se ha inspirado en la novela de Juan Marsé. Un reparto coral, encabezado por Fernando Fernán-Gómez, Eduard Fernández, Aida Folch, Ariadna Gil, Antonio Resines, Jorge Sanz, Rosa María Sardá y Fernando Tielve, completa la obra.

JOSÉ EDUARDO ARENAS Comentar
Dos volúmenes reúnen toda la historia del tebeo español, dibujantes y ambientes

Dos volúmenes reúnen toda la historia del tebeo español, dibujantes y ambientes

Dos nutridos tomos titulados «De la Historieta y su uso. 1873-2000» reúnen un documentado trabajo de Jesús Cuadrado sobre la historia del tebeo español desde su nacimiento hasta hoy, con autores, personajes, ambiente o los libros que se han ocupado del tebeo. La obra ha sido publicada por la Editorial Sinsentido y la Fundación Sánchez Ruipérez, primera entrega del «Atlas de la cultura popular».