Una chapa pide la libertad del Nobel de la Paz - AFP

Leer a Liu para boicotear a China

Un grupo de escritores llama a leer en público escritos del Nobel de la Paz para hacer frente al activo boicot mundial de Pekín

RAMIRO VILLAPADIERNA
CORRESPONSAL EN BERLÍN Actualizado:

Frente al activo boicot mundial de Pekín al Nobel de la Paz, un grupo de escritores de todo el mundo ha lanzado un llamamiento para leer en público escritos del encarcelado disidente chino Liu Xiaobo, a quien el régimen comunista impide -como a nadie de su familia- acudir a la ceremonia en Oslo del alto galardón.

El Festival de Literatura de Berlín ha hecho pública la iniciativa de premios Nobel literarios como Elfriede Jelinek, Herta Müller y John M. Coetzee, y grandes escritores como Salman Rushdie, John Ashbury, Dave Eggers, Vikram Seth, Wolf Biermann, Breyten Breytenbach, Hans Christoph Buch o Judith Butler. La convocatoria a la lectura del manifiesto «Libertad para Liu Xiaobo» circula ya, recabando nuevas firmas y adhesiones.

La detención y aislamiento de Liu constituye una violación de los derechos humanos y de la propia constitución china, añade el llamamiento, que propone que el próximo 20 de marzo de 2011 sea leída, en radios, escuelas e instituciones culturales la «Carta 08» de la democracia y derechos humanos, así como el poema de Liu: «Me aguardas, con polvo».

Los escritores no obvian en su llamada que, la última vez que un galardonado con el Nobel, o incluso un familiar, resultaron activamente imposibilitados para recoger el premio fue en 1936, durante el auge del régimen nacionalsocialista alemán, cuando se impidió viajar a Oslo al periodista y pacifista alemán Carl von Ossietzky. Los denunciantes advierten que, tamaña comparación histórica, debería hacer recapacitar al régimen de Pekín.

Críticas de China

A falta de días para la ceremonia de entrega del Premio Nobel de la Paz al defensor de los derechos humanos Liu Xiaobo, el gobierno de Pekín ha criticado con dureza inusual a los miembros del comité Nobel. Una portavoz del Ministerio chino del Exterior ha calificado a Liu como de un «criminal en prisión», por lo que el Nobel apoyaría «actividades delictivas y criminales» en China.

«Quiero decirles a los miembros del comité Nobel que son cineastas y actores de una postura antichina», dijo ante los medios la portavoz Jiang Yu, considerando todo ello una "gran intromisión" en la soberanía de la justicia china. Liu, de 54 años, ha sido condenado a 11 años de cárcel por «instigar a socavar el poder del Estado».

Fue detenido el 8 de diciembre de 2008, dos días antes de que saliera a la luz la llamada «Carta 08» en la que, con otros disidentes, llamaba al gobierno chino a democratizar el país y respetar los derechos humanos. Unos 300 intelectuales y activistas sumaron entonces su firma al documento, inspirado en la Carta 77 de los intelectuales checos y eslovacos, y que es una especie de borrador de una nueva Constitución para China.

«No me arrepiento de nada», dijo Liu al tribunal durante su juicio, «la libertad de expresión es la base de los derechos humanos, la fuente de la humanidad y la madre de la verdad» y dijo esperar el día en que en China reine la libertad y compitan entre sí de forma pacífica distintos valores, ideas y opiniones políticas.

Pekín ha presionado a numerosos países para que no participen en la ceremonia de entrega del viernes, con éxito en 18 casos: Rusia, Venezuela, Colombia, Cuba, Pakistán, Arabia Saudí, Kazajstán, Túnez, Serbia, Irak, Irán, Vietnam, Afganistán, Filipinas, Egipto, Sudán, Ucrania y Marruecos han anunciado su renunca, mientras otros 44 países han confirmado su asistencia.

Ni la esposa de Liu, Xia, podría acudir a recoger el galardón, al encontrarse bajo arresto domiciliario e incomunicada con el exterior. La policía también mantiene arrestados en sus casas a amigos y abogados, mientras intelectuales y artistas críticos con el régimen se han visto dengar el permiso para salir, a fin de evitar que volaran a Oslo.

Desde el exilio si lo harán líderes del movimiento democrático de 1989 y conocidos activistas, entre ellos los ex líderes estudiantiles Wu'er Kaixi y Chai Ling y el defensor de los derechos humanos Yang Jianli, residente en Estados Unidos, organiza una recepción en Oslo y un concierto en honor de Liu y la «Carta 08».