El Gobierno se comprometió con Argelia a no pagar rescate

«Ese dinero costea el terrorismo que padecemos», recuerda el Ejecutivo argelino

MADRID Actualizado:

¿Cuánto ha pagado el Gobierno español para conseguir la reciente y feliz liberación de Albert Vilalta, Roque Pascual y en su momento de Alicia Gámez? Pregunta sin respuesta oficial, entre otras cuestiones porque Zapatero no permitió que nadie se la pudiera realizar en la intervención de «autobombo» que protagonizó ayer.

En cualquier caso, en los países de la zona todo el mundo sabe que en los «negocios» con Al Qaeda del Magreb Islámico (AQMI) «o pagas o no hay liberación». Para ejemplo, el asesinato del francés Michel Germaneu en julio pasado. La cadena islámica de televisión Al Arabiya no tiene ninguna duda de que Zapatero ha pagado y situó el rescate en una cifra entre los cinco y los diez millones de euros. De igual forma, fuentes cercanas al Gobierno de Malí hablan de que los secuestradores recibieron unos cuatro millones de euros a cambio de dejar en libertad a los españoles.

Especialmente sensible con la cuestión del pago a terroristas se muestra el Gobierno argelino que no se cansa de recordar a los países occidentales, principales «proveedores» de rehenes para AQMI, que «Argelia es la primera víctima del terrorismo de ese grupo» y que el dinero de esos rescates «costea el terrorismo que padecemos nosotros». Al respecto, ayer mismo se supo que el sábado murieron tres militares en la región argelina de Cabilia al estallar un coche bomba colocado por los terroristas de AQMI.

Resolución de la ONU

Informes argelinos calculan que desde 2003 AQMI, que se refugia y actúa preferentemente en una amplia zona situada en los confines de Mauritania, Níger, Malí y Argelia, ha recaudado a cuenta de los secuestros realizados en el Sahel una cifra superior a los 20 millones de euros. Dinero que, según se ha podido comprobar, la filial de Al Qaeda dedica en gran parte a comprar armas y financiar atentados en el norte de Argelia. Una realidad inquietante que llevó al gobierno de Abdelaziz Bouteflika a recurrir a las Naciones Unidas y enviar a su Consejo de Seguridad una propuesta para combatir la financiación de las actividades de grupos terroristas. La misma, que prevé sancionar a los Estados que negocian el pago de rescates con grupos terroristas para obtener la liberación de rehenes, fue aprobada, en la resolución 1.904, el pasado mes de diciembre.

De hecho, un mes más tarde, en enero, la lucha antiterrorista en el Magreb fue uno de los ejes centrales de la visita que el presidente argelino realizó a Madrid. En aquella cumbre bilateral España-Argelia, el gobierno de Rodríguez Zapatero se reafirmó en «su rechazo a resolver el secuestro de los españoles —que estaba muy fresco porque se produjo el 29 de noviembre— con el pago de un rescate».

Miguel Ángel Moratinos, ministro de Asuntos Exteriores, fue especialmente categórico en sus afirmaciones a raíz de aquella cumbre. «El Gobierno español no paga rescates», sentenció. Y prosiguió asegurando que «esa posición es clara y firme». Igualmente, señalaba «la determinación y compromiso» de que ese secuestro se iba a resolver «respetando los compromisos internacionales de lucha contra el terrorismo internacional».