Hilary Mantel, tras la leyenda negra
Hilary Mantel - AP

Hilary Mantel, tras la leyenda negra

Publica «En la corte del lobo», premio Booker y de la crítica en el Reino Unido

SERGI DORIA
BARCELONA Actualizado:

«Por debajo de cada historia hay otra historia» afirma Hilary Mantel. Entramos «En la corte del lobo» (Editorial Destino): intrigas entre bastidores que diseñan la política del rey Enrique VIII. La enfermedad crónica de tiroides de la escritora, con paralizantes brotes de dolor, obligó a posponer las entrevistas con la Prensa, aunque no ha coartado esa manera concienzuda de observar la Historia desde ángulos inéditos en un novelón de setecientas páginas.

Confiesa que su precaria salud la llevó a la escritura: «Me interesan los personajes que arrastran una leyenda negra en el imaginario popular: me rebelo contra eso y sólo me fío de mi investigación personal», advierte.

A la reina Catalina hirsuta de la historia oficial, Mantel opone una mujer digna y con sentido de Estado, mientras que la Bolena aparece insustancial y sólo preocupada por conseguir prebendas para su familia. Y ese es el valor añadido que puede explicar los 850.000 ejemplares del Booker más vendido en Gran Bretaña. La idea, prosigue Mantel, «surgió hace diez años en la ciudad de Alcalá de Henares, cuando un profesor de la universidad me indicó el lugar de nacimiento de Catalina. Entonces pensé en escribir sobre ella».

Entre los años 1527 y 1535, Inglaterra experimentó un proceso que cambió la geopolítica europea. Enrique VIII se separa de la reina española, desobedece al Papa y se casa con Ana Bolena. Minuciosa en la reconstrucción histórica, como demostró en «La sombra de la guillotina», Mantel nos presenta a Thomas Cromwell, aquel hijo de un humilde cervecero de Putney que traza las decisiones de Enrique VIII. Tras intentar que el rey mantenga su unión con Catalina y el imperio español, contempla otra alternativa.

Con la separación «reajustará el equilibrio de Europa, aliando a Inglaterra con Francia, formando un bloque de poder que pueda oponerse al joven emperador Carlos, sobrino de Catalina». Cromwell, otro personaje tiznado por la leyenda negra en quien Mantel ve «un pensador original con ideas reformistas, inteligencia y habilidad para dominar la política inglesa durante una década decisiva».

Estrategias políticas hilvanadas con pericia en diálogos que retratan a los intrigantes de la corte. Enrique Rex ya no rinde cuentas a Roma: arranca los zafiros de las imágenes de los santos y los engarza en su túnica. ¿Razones amorosas, teológicas o económicas? El clero posee un tercio de Inglaterra y Cromwell se encargará de que ese patrimonio pase a la corona inglesa; se opondrá a ello un Tomás Moro que Hilary Mantel representa como la encarnación del dogma: el padre de «Utopía» acabará en la Torre de Londres y su cabeza rodará tras el hachazo. De nuevo, el punto de vista inédito de la escritora: «Muchos ingleses no saben nada de los antecedentes de Moro como ejecutor de herejes: es una figura atractiva en lo personal, pero un oponente político astuto y malicioso».

La Cristiandad cae

En julio de 1535, con la ejecución de Moro y tras la boda del rey con la Bolena, se consuma el desafío, aunque los murmullos insistentes ya anuncian más víctimas. Mantel los equipara a «la piedra que se desmorona; el sonido lejano de paredes que se deslizan, de yeso que se desmigaja, de escombros que aplastan frágiles cráneos humanos... Es el sonido del techo de la Cristiandad que se derrumba...».

En estos momentos, la escritora ultima la segunda entrega de su saga Tudor; se titula «El espejo y la luz», o cómo Cromwell pasa del esplendor como conde de Essex al ocaso. No en vano, Wolf Hall era el nombre de la casa de Jane Seymour, tercera esposa de Enrique VIII y, concluye Mantel con la cita de Hobbes: «El hombre es un lobo para el hombre».