HOY SE RUBRICA LA CONSTITUCIÓN DE SU FUNDACIÓN

Un año sin Delibes

H. DÍAZ
VALLADOLID Actualizado:

Hace hoy un año Valladolid amanecía llorando la muerte de su más ilustre escritor, el premio Cervantes Miguel Delibes. En los últimos doce meses tanto la ciudad como Castilla y León han sido testigos de un sinfín de homenajes de quien será recordado siempre como el alma literaria de Castilla, en cuya memoria Urueña, la primera villa del libro española, acogerá a lo largo de hoy durante siete horas la lectura pública de su última obra, «El hereje».

Pero, sin duda, el homenaje más íntimo y sentido es el que le brindará su familia en Valladolid, una misa privada y una visita al Panteón de Ilustres del cementerio de la ciudad, donde fue enterrado. El emotivo encuentro familiar servirá también para rubricar ante notario la constitución de la Fundación Delibes. Sin fecha aún para ubicarla en la que será su sede fija, el Pabellón de Maquinistas de los Antiguos Talleres de Renfe en la capital vallisoletana, la institución contará con una sede provisional que se está buscando, según explicó ayer el alcalde de la ciudad, Javier León de la Riva, quien confesó que la crisis ha retrasado el proyecto anunciado hace un año. No obstante, «se está trabajando en ello» y lo primero que hay que decidir, según el primer edil, es quiénes deberían formar parte de la fundación, entre los que sugirió la Diputación de Valladolid, el Ayuntamiento —que tiene previsto también instalar un busto suyo en el Campo Grande, el que fuera uno de sus lugares preferidos para pasear—, la Junta de Castilla y León, «El Norte de Castilla» o Vocento, y Destino, la editorial que ha publicado la mayor parte de las obras del autor y que en los últimos meses ha reeditado todas las cabeceras.

Muestra de la conmoción que provocó su muerte entre los vallisoletanos son los innumerables mensajes de condolencia que un año después siguen llegando a la familia Delibes. Este respaldo popular se ha materializado en la masiva venta de libros desde su muerte, unos 300.000 ejemplares, según fuentes de Destino. «El camino», «El príncipe destronado» o «El hereje» han sido algunas de las obras más demandadas del autor vallisoletano, que ha dejado entre sus paisanos un vacío imposible de reemplazar. Como el que permanece en el sillón «e» de la Real Academia Española, que el novelista ocupó durante 35 años tras ingresar en la institución el 25 de mayo de 1975 con el discurso «El sentido del progreso desde mi obra».