Una escena de «Mientras duermes»

La película hecha novela

Jaume Balagueró y Alberto Marini hablan para ABC.es sobre su proyecto conjunto, «Mientras duermes»

MADRID Actualizado: Guardar
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¿Qué fue antes el huevo o la gallina? Estamos acostumbrados a que sea la gran pantalla la que realice adaptaciones de las novelas, pero en esta ocasión, Jaume Balagueró y Alberto Marini han roto el molde. Desde el momento en el que Marini empezó a escribir «Mientras duermes», supo que sería un guión. En ese momento estaba trabajando en una productora, por lo que parecía lo más lógico. La idea era que se convirtiese en su primera película como director, pero Balagueró le hizo cambiar de opinión.

La primera persona en leer la historia fue la mujer del italiano. La segunda, el realizador catalán. Marini y él eran viejos amigos y ya habían colaborado con antelación —Marini fue productor de «Rec» y consultor de guión de «Fragile», ambas de Balagueró—, por lo que le entregó el guión para conocer su opinión. A Jaume le pareció fantastico, quedó «atrapado» con esa «maravillosa historia perversa y retorcida», y el guionista pensó que nadie mejor que su amigo para llevar el proyecto a cabo.

ABC
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Pero el primer guión cambió bastante hasta convertirse en la película protagonizada por Luis Tosar y Marta Etura. En primer lugar, la geografía. La historia estaba ubicada en Nueva York, lo que supondría pasar meses grabando en Estados Unidos, y Jaume acababa de ser padre, por lo que decidieron trasladar a sus personajes a Barcelona. Con la ciudad, cambiaron la comunidad de vecinos, las aventura e incluso el final.

Este hecho, sumado a que «el material de partida era demasiado vasto para las posibilidades de la película», hizo que surgiera la idea de la novela. Una historia que, según Balagueró, «crea nuevos matives y caminos» y se convierte en «la película que nunca podría alcanzar a ser».

ABC
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En ella, permanecen las ideas originales, sus personajes, su ubicación, sus tramas tan neoyoquinas que no pudieron llevarse a la gran pantalla, a la vez que se conserva el toque «enfermizo y sobrecogedor» que sí queda recogido en la película. Una misma historia adaptada a dos entornos distintos.