La Región de Benet, al completo
ABC Juan Benet murió en 1993

La Región de Benet, al completo

MANUEL DE LA FUENTE | MADRID
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En 1951, un joven estudiante madrileño de Caminos, Canales y Puertos, cae bajo el influjo de «La rama dorada», el estudio sobre magia y religión del antropólogo James George Frazer. Al futuro ingeniero, la carrera le deja tiempo libre, y al socaire del libro de Frazer, comienza a redactar una novela sobre un territorio mítico que se desmorona bajo la presencia terrorífica de «El guarda», título que el ingeniero, llamado Juan Benet, por más señas, le da.

Acabada la carrera, el ingeniero, por cuenta del Ministerio de Obras Públicas, viaja a León para construir el pantano de Porma. En la soledad de la montaña leonesa, el ingeniero retoma aquellos folios y, entre 1962 y 1964, redacta un nuevo libro que quiere titular «La vuelta a Región». Con él bajo el brazo, se presenta en algunas editoriales, aunque «no tengo noticia de que despertara la menor atención», confiesa. Los amigos, Dionisio Ridruejo, sobre todo, entran al quite, y Benet hace una nueva versión, le cambia el título por el de «Volverás a Región» y consigue que la Editorial Destino (donde Ridruejo tenía mano) se la publique. El libro fue saludado con entusiasmo por Rafael Conte y Pere Gimferrer. Conte habló de «una fábula repleta de sentido». Por su parte, el poeta catalán resaltaba que «el poder de fascinación del libro se hace irresistible». También salieron a relucir los nombres que podrían haber embrujado literariamente a Benet: Faulkner, Lowry, Hardy, Proust. La novela y el mismo Benet nunca dejaron a nadie indiferente, aunque «Volverás a Región» sigue siendo considerada una obra emblemática de la narrativa española contemporánea.

Pero para que el libro llegara a la calle, Benet tuvo que pasar por el aro de la censura del régimen y sacrificar unas «últimas impertinencias palmarias», como él las llamó. Franco y la censura desaparecieron, pero el escritor, en las sucesivas ediciones de su obra, nunca zurció lo que las tijeras censoras habían cercenado. Ahora, se publica (Editorial Mondadori y Debolsillo) la versión completa del libro, sin cortes. Además, la novela incluye el llamado «Prólogo a la segunda edición», unos folios del propio autor dando pistas y claves sobre su texto, prólogo que debería haber acompañado a la edición de Alianza Editorial en bolsillo, en 1974, pero que tuvo que ser retirada a instancias de Destino, ya que Benet no había pedido consentimiento.

Igualmente, se incluyen las reseñas de Conte y Gimferrer y, lo que más apreciarán los lectores, se adjuntan con detalle los párrafos que el censor subrayó en rojo. La mayoría son apreciaciones sobre el Ejército, la represión en las zonas conquistadas por las tropas de Franco, la religión. Al lector de hoy, le harán sonreír, pero parece que en 1968 todavía no estábamos para muchas bromas. Ni siquiera por escrito. Valga un ejemplo: «...emblema desgraciado de aquella voluntad fratricida y de todo aquel cortejo de delirantes ambiciosos y criminales impulsos que -bajo el disfraz de los altos, históricos, caballerosos y justicieros ideales- había de resolverse en las más sucia, ruin e injustificable de las guerras». Región, la Región de Benet, al completo.