«1Q84»
Haruki Murakami - ELENA CARRERAS

«1Q84»

Haruki Murakami. Tusquets. 2011. 744 páginas. 25 euros

SUSANA GAVIÑA
MADRID Actualizado:

Han pasado ocho años desde que Haruki Murakami publicó su novela más larga y éxitosa, «Kafka en la orilla» (traducida al castellano en 2005), y desde entonces el autor japonés tan solo ha ofrecido a su legión de seguidores otra novela, más breve, «After dark», y unas memorias muy personales, «De qué hablo cuando hablo de correr», que desvelan algún que otro detalle sobre el proceso de escritura del autor de «Tokio Blues», enmarcado en su inquebrantable afición por el deporte de correr.

Ahora, Murakami acaba de regalar a sus lectores su novela más extensa y más ambiciosa, «1Q84» (Tusquets), que llega precedida de un gran éxito en Japón, donde se llegaron a vender dos millones de ejemplares en un mes. Desarrollada en tres libros (el tercero no ha sido publicado todavía en España), la nueva novela hace un guiño al texto de George Orwell, cuyo título ha alterado transformando el 9 en una Q (ambos sonidos son homófonos en japonés). De esta manera, Murakami nos introduce en otro mundo, que se se desarrolla en paralelo al que sucede en 1984, espacio temporal en el que tiene lugar la narración.

Prodigiosa escritura

La historia está protagonizada por Aomame, una joven instructora de artes marciales en un gimnasio, que en sus ratos libres se dedica a mandar al otro barrio a hombres que maltran a mujeres; y Tengo, un profesor de matemáticas que trabaja en una academia y cuya verdadera vocación es la literatura. Un encargo para reescribir la novela de una adolescente y presentarla después a un premio, desembocará en una trama de suspense sobre las sectas religiosas y una nueva amenaza, la «Little People» o gente pequeña. Aomame y Tengo, sin saberlo, irán poco a poco acercando sus caminos en este mundo, el de «1Q84», que se diferencia del otro por un único detalle: por las noches aparecen dos lunas.

TUSQUETS
TUSQUETS

Narrada con agilidad y precisión, donde el realismo mágico y el thriller van de la mano, la novela de Murakami vuelve a ser un retrato de la condición del ser humano, y la lucha por defender su individualidad frente a un sistema totalirio, y la búsqueda del amor como única salvación. Un libro que no podrán parar de leer, y que confirma —si es que eso hacia falta— la prodigiosa escritura de Murakami.