La librería Joker, especializada en cómic y ubicada en Bilbao, ha recibido este año una mención especial de Cegal por su «alto nivel»
La librería Joker, especializada en cómic y ubicada en Bilbao, ha recibido este año una mención especial de Cegal por su «alto nivel» - ABC

Las mayoría de las pequeñas librerías de España obtuvieron menos beneficios en 2016

«Creemos que uno de los motivos por losestos establecimientos están pasando más apuros es que tienen menos capacidad de organizar actos», ha explicado Juancho Pons, presidente de Cegal, durante la presentación de los resultados

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El último «Observatorio de las Librerías», el informe anual realizado por la Universidad de Zaragoza y dirigido por la Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros (Cegal), muestra una realidad preocupante para las pequeñas librerías de España. Mientras las grandes superficies aumentan su facturación, la mayor parte de los establecimientos independientes obtienen menos beneficios.

«Creemos que uno de los motivos por los que las pequeñas y medianas librerías están pasando más apuros es que tienen menos capacidad de organizar actos, y especialmente si están en poblaciones más pequeñas, tienen un margen de maniobra menor», explicó ayer Juancho Pons, presidente de Cegal, durante la presentación de los resultados.

El universo de librerías que operan en España se compone fundamentalmente de pequeños establecimientos. Así, el 50,2% de la red factura menos de 90.000 euros anuales. Por su parte, las librerías que venden más de 600.000€ anuales son muy minoritarias. En concreto, las que facturan más de 1.500.000€, son solo el 1,6% del total, y las que facturan entre 600.001 y 1.500.000 euros representan el 4,6%.

Crecimiento general

Desde un punto de vista general el estudio sí arroja datos esperanzadores para el sector: en 2016 se crearon más de 140 establecimientos y la facturación creció un 3,6% con respecto al año anterior. En efecto: hay más puntos de venta y se ingresa más, confirmando así la tendencia positiva iniciada en 2014, sin duda el punto más crítico que atravesó el negocio en los últimos tiempos. Aunque los niveles anteriores a la crisis no se han recuperado, hay «motivos fundados para el optimismo» en un sector que sufrió «enormemente» sus efectos, tal y como apuntó Óscar Sáenz de Santamaría, director general de Industrias Culturales y del Libro.