El escritor Mikel Santiago
El escritor Mikel Santiago - ABC

Mikel Santiago: «Todo está al servicio de la historia, incluido el uso de la violencia»

El escritor vasco acaba de publicar una nueva novela que supone todo un cambio respecto a su registro habitual

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Mikel Santiago (Portugalete, 1975) regresa al género del thriller con su última obra, «El Extraño Verano de Tom Harvey» (Ediciones B), una trepidante novela en la que el escritor se aleja de su registro habitual para explorar un nuevo estilo. El autor ha contado a ABC los secretos de su nueva obra, así como sus metas y fuentes de inspiración.

Has pasado del thriller psicológico a un Quién-Lo-Hizo de corte clásico. ¿Por qué el cambio de registro respecto a Tremore Beach y El mal camino?

Había ganas de un desafío, de apostar por un registro diferente y de «refrescar» el estilo. Tras dos novelas muy psicológicas, donde las teorías del protagonista eran el centro de la intriga, ahora vamos a dejar que sea la mente del lector la que trabaje. Dicho esto, creo que hay muchas cosas en «El Extraño Verano de Tom Harvey» que el lector reconocerá. Los temas, las atmósferas y el juego que se plantea. Estamos antes un libro-enigma pensado para encender la imaginación de los lectores y desafiarles a averiguar quién lo hizo.

¿Y lo conseguirán? Hay muchas novelas en las que el escritor hace trampas y siempre gana.

En este tipo de novelas existe un contrato de «honestidad» con el lector que yo creo haber cumplido. Quiero que cuando llegue el final y se levante el último telón, el lector diga ¡Lo he tenido delante todo el tiempo! Nada de liebres sacadas de la chistera. Todo lo que usted necesitaba para jugar estaba sobre la mesa desde el principio. Palabra de escritor.

También el escenario ha cambiado, pasando de una costa irlandesa tormentosa (Tremore Beach) y una Provenza inquietante a un sur de Italia, lleno de sol, mansiones, playas... que nos recuerda al de «A pleno sol» de Patricia Highsmith. ¿Por qué Italia?

Hay algo en mi de escritor de viajes; quizás una vocación frustrada, pero es cierto que me encanta «viajar» a través de mis historias. Italia fue un periplo iniciatico en mi carrera de escritor. Con 26 años decidí hacer el petate y visitar los escenarios de algunas novelas y relatos que me apasionaban. Quería visitar Italia de Norte a Sur, pero para cuando llegué a Roma estaba tan arruinado que terminé refugiado en la casa de unos familiares cerca de Salerno, donde todo lo que podía hacer era bajar a la playa a leer. Allí se me quedó grabado un escenario de mares azules, olor a salitre y ese laberinto de villas, mansiones y vieja sofisticación esculpida en los acantilados. Desde entonces he querido regresar una y otra vez a ese lugar, y digamos que encontré la excusa que buscaba con Tom Harvey y su «quién lo hizo». Era la historia perfecta para ocurrir en Italia.

¿Por qué Italia?

Hay algo en mi de escritor de viajes; quizás una vocación frustrada, pero es cierto que me encanta «viajar» a través de mis historias. Italia fue un periplo iniciatico en mi carrera de escritor. Con 26 años decidí hacer el petate y visitar los escenarios de algunas novelas y relatos que me apasionaban. Quería visitar Italia de Norte a Sur, pero para cuando llegué a Roma estaba tan arruinado que terminé refugiado en la casa de unos familiares cerca de Salerno, donde todo lo que podía hacer era bajar a la playa a leer. Allí se me quedó grabado un escenario de mares azules, olor a salitre y ese laberinto de villas, mansiones y vieja sofisticación esculpida en los acantilados. Desde entonces he querido regresar una y otra vez a ese lugar, y digamos que encontré la excusa que buscaba con Tom Harvey y su «quién lo hizo». Era la historia perfecta para ocurrir en Italia.

En esta novela hay menos violencia que en las anteriores, ¿es una decisión consciente?

Todo esta al servicio de la historia, incluido el uso de la violencia. Mientras que parecía lógico que Peter Harper usara el hacha de su cobertizo en Tremore Beach, creo que Tom Harvey sencillamente no lo necesita. Tom es un personaje más cerebral y menos «físico» (aunque es cierto que le debe mucho a su angel de la guarda) Esto no quita para que sepa cuando ha llegado el momento de hacer volar sus puños, pero creo «El Extraño Verano de Tom Harvey» es la historia de un personaje idealista y tozudo dispuesto a rascar una superficie impoluta hasta encontrar la suciedad. Un tipo elegante y entrometido. De esos que piden permiso para todo, aunque después siempre hacen lo que le da la gana.

Tus protagonistas se te parecen mucho. La misma edad, músicos o escritores como tú... ¿Te escribes a ti mismo?

Hay mucho de mí en todos mis «protas», no admitirlo sería hipócrita. Me ayudo de mi mismo para construir personajes. Soy un hombre en mis cuarenta y veo la vida desde un ángulo, con un filtro concreto, y creo que ahí reside la naturalidad del texto en primera persona. Esconde una especie de confesión, un diario personal oculto.

¿Cómo las pinturas escondidas de Bob Ardlan?

¡Exacto! Un obra enmascara otra. El «Extraño Verano...» es un libro de misterio, un quién lo hizo, pero solo en su superficie. En su profundidad, es un libro de historias humanas: amor romántico, deseo, envidias. Hijos que niegan a sus padres y monstruos ocultos detrás de un semblante agradable. Desentrañar quién mató a Bob Ardlan solo es una de las cosas que querremos resolver en este libro.

Una de tus «marcas» como novelista es el ritmo, que sobre todo en la recta final de la novela es endiablado. ¿Crees que ahí reside la clave de un buen thriller?

Como músico le doy una importancia vital al manejo del ritmo, desde una frase hasta una estructura completa. Veo mis novelas como un repertorio y las construyo persiguiendo un efecto rítmico. Por supuesto, el final es el momento del incendio, los últimos cartuchos y la vuelta de rosca final. Quiero que el lector pasé la última página, suspiré, se llevé el libro al pecho y diga «WOW!»

¿Cómo estás digiriendo el éxito internacional? Tremore Beach acaba de publicarse en todo el mercado anglosajón, llevas más de 20 traducciones... ¿Cómo responden los lectores de otros países, crees que buscan lo mismo que el lector español?

Tolstoi dijo «describe tu aldea y serás universal» y yo siempre he entendido esa frase a mi manera. Habla de sentimientos y todo el mundo te comprenderá a la primera. Las historias más universales son las que giran en torno a una sencilla emoción humana, y esa es mi ambición: Un alma sencilla para mis libros. Además, la globalización ha creado un lenguaje común y reconocible. El thriller es un buen ejemplo de este lenguaje común. Por eso creo que mis libros funcionan igual de bien en España que en EE.UU o en Francia. A todo el mundo le gusta que lo intriguen, lo sorprendan y le suban un poco el ritmo cardiaco.