Maria Estévez, en una foto de archivo de 2012
Maria Estévez, en una foto de archivo de 2012 - ABC

María Estévez aborda en su primera novela la codicia en tiempos de guerra

La periodista se estrena en el género de ficción con «Tu maldita voz en mi memoria»

MadridActualizado:

Dice María Estévez que llegó «un poco por casualidad» a la historia de su primera novela, «Tu maldita voz en mi memoria» (Roca Libros), que ha tardado seis años en desentrañar. Fue un cuadro de Picasso, «Retrato de la marquesa de culo cristiano echándole un duro a los soldados moros defensores de la Virgen», el que le empujó a conocer qué ocurrió en Málaga durante la Guerra Civil española y utilizar esta ciudad como primer escenario de esta historia, alrededor del planeta, sobre dos hermanas enfrentadas por un diamante durante los años treinta. «Empecé a investigar por pura diversión y descubrí el "ojo del ídolo", un diamante que se perdió y vendió en la Segunda Guerra Mundial; descubrí cómo los diamantes industriales servían para construir armamento y cómo la gente traficaba con ellos y los llevaban en las partes más sorprendentes del cuerpo», cuenta la colaboradora cinematográfica de ABC.

Portada de la novela
Portada de la novela - Roca Libros

Aún así, el objetivo de Estévez era contar la historia de dos hermanas y sus diferencias a pesar de haber tenido los mismos padres y la misma educación; una es ejemplo de aquella gente que se aisló de la sociedad durante la guerra y «se quedó cerrada en su trauma». La otra, todo lo contrario, una mujer adelantada a su tiempo, siempre tratando de sobrevivir en un mundo casi imposible. «Me ha influido mucho encontrarme con gente desplazada por el mundo que ha tenido que hacer sus vidas en otros sitios», explica.

«Tu maldita voz en mi memoria», asegura, no es una novela histórica al uso, ni depende de fechas y lugares, pues «la realidad no la tienes que contar tal cual». De hecho, ha sacado a los personajes históricos de su contexto y los ha ubicado en otro lugar que el lector no esperará. A ella le gusta crear «personajes ordinarios en circunstancias extraordinarias que acaban convirtiéndose casi en superhéroes porque no les queda más remedio».

De su propio árbol genealógico ha cogido a las hermanas de su abuela, la bailaora Regla Ortega, como fuente de inspiración: «Hay un par de personajes que se desarrollan en Barcelona que bailan flamenco». En la vida real, fueron a Nueva York y estuvieron de «tour... o "tournée", como decían ellas».

Toda esta trama de «espionaje, traición y envidia» le ha servido a la periodista para hablar de la codicia que surgió en la Segunda Guerra Mundial: «Ahora mismo estamos obsesionados con tener, tener y tener; por alguna razón que desconozco, esta se despierta de manera enfermiza durante las grandes guerras. Cada vez estamos más desplazados y obsesionados con la gente que viene y, sin embargo, no nos damos cuenta de que a lo mejor nosotros somos producto de eso también».