Marga Santos frente al cuadro «Desnudo recostado», de MOdigliani
Marga Santos frente al cuadro «Desnudo recostado», de MOdigliani - ABC
Entrevista

Marga Santos: «Quería escribir pero me amedrentaba la idea, Pérez-Reverte me animó»

La autora acaba de publicar su segunda novela, «Siete flores para Margara». Un relato que mezcla historia, romance y la lucha de las mujeres por afianzar su propia identidad

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Marga Santos ha sentido toda su vida la atracción por el arte. Estudió Imagen y Sonido, y tras unos comienzos relacionados con el cine, se metió de lleno en el mundo de la pintura. Hace tres años publicó su primera novela, «Corte transversal de un sentimiento», un relato sobre una mujer que se busca a sí misma en medio de unas grandes ansias de libertad, prototipo de la fémina del último tercio del siglo XX.

En «Siete flores para Margara», su nueva entrega, la mujer sigue siendo protagonista. En esta caso, más de una: las pertenecientes a varias generaciones de una misma familia, que desde la Revolución Francesa atraviesan los grandes acontecimientos históricos hasta los años cuarenta, pasando por las dos guerras mundiales.

¿De dónde surgió la historia de «Siete flores para Margara»? ¿De dónde nació la inspiración?

La inspiración me vino por una antepasada que aun siendo de origen noble se puso al lado del pueblo durante la Revolución Francesa. Después las futuras mujeres de esa familia formarán una saga.

En el libro se habla de varias mujeres. ¿Qué tienen en común?

Todas tienen algo que resaltar en su azarosa y aventurera vida, pero el valor junto con su honradez, trabajo y constancia es lo que las caracteriza.

No es habitual que un relato destaque tanto el papel de mujeres. ¿Están demasiado ocultas en la literatura?

Sí, casi siempre lo han estado, a pesar de tener grandes autoras dentro de la literatura española dignas de resaltar con grandes premios nacionales y sólo una Premio Nobel en lengua española la chilena Gabriela Mistral.

El texto también atraviesa varias etapas de la Historia. ¿Fue complicado el proceso de documentación?

Fue minucioso y lento pero no complicado. Me documenté sobre todo en la Biblioteca Nacional, pero también en otras fuentes como amigos historiadores.

¿Hay algún autor o novela que le haya influido o servido de inspiración para «Siete flores para Margara»?

No en especial, pero yo creo que casi todos los libros influyen un poco en los escritores. Alguien dijo: «El escritor, cuando escribe relata algo de su vida, si no, no es una novela es un plagio». No sé si esto será verdad pero a veces sucede, hay que tener mucha fuerza de voluntad para no inmiscuir alguna vivencia propia en el trabajo.

Ha estudiado Imagen y Sonido, ha hecho exposiciones de pintura, hace poco llegó a la literatura con «Corte transversal de un sentimiento». ¿Qué le ofrecen los libros a diferencia de otras artes?

Me ofrece dejar volar mi imaginación, hacer cosas que nunca hice y que me gustaría hacer. Me ofrece la imaginación del lector que puede montar su propia película en su cabeza. Siempre ha dicho que el cine es un cuadro viviente y una novela es cine igualmente gracias a la imaginación.

¿Cuándo y por qué decidió empezar a escribir?

Desde pequeña, en el colegio, quería escribir pero me amedrentaba la idea. Me atreví a hacerlo cuando conocí a Arturo Pérez Reverte que me animó a escribir y se lo agradezco muchísimo. También se lo agradezco a Manuel Ayllón, otro gran autor que también me animó a que empezase a escribir.

¿Tiene algún otro proyecto de libro entre manos?

Sí, ahora estoy escribiendo otra novela : «El rayo y la estrella». Será mi tercer trabajo junto con un cuento que estoy ilustrando que también será el tercero. En el «Rayo y la estrella» trato varios problemas como la emigración española del siglo veinte, en ella intercalo retazos de historia contados muy brevemente.