La librería Lello e Irmao, en Oporto, es la recomendación de Rodrigo, librero de Lé (Madrid)
La librería Lello e Irmao, en Oporto, es la recomendación de Rodrigo, librero de Lé (Madrid) - ABC
LIBROS

Las librerías también son para el verano

Recopilamos las recomendaciones de nuestros libreros favoritos para dejarse caer, durante las vacaciones, en los mejores refugios librescos de todo el mundo: de Londres a Buenos Aires, pasando por Oporto, Bolonia o Bogotá

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Librería de Santiago (Óbidos).

Librería de Santiago, en Óbidos (Portugal)
Librería de Santiago, en Óbidos (Portugal) - ABC

Mi elección es la Librería de Santiago, en Óbidos, un precioso pueblecito a una hora de Lisboa. Se trata de una iglesia del siglo XIII que estaba prácticamente en ruinas y mantiene parte de la estructura interna original. Así, puedes hojear libros en lo que era el coro o el altar. Me encanta esta librería porque, cuando estuve allí, me dí cuenta del mimo y cuidado que se respira allí hacia la cultura. Por Concha Quirón. Librería Cervantes (Oviedo).

Lello e Irmao (Oporto).

Librería Lello e Irmao, en Oporto (Portugal)
Librería Lello e Irmao, en Oporto (Portugal) - ABC

Este año voy a estar de vacaciones en Oporto y no me perderé la visita a Lello e Irmao, una librería centenaria que no hay que perderse. Hay gente que la vincula a los escenarios de Harry Potter y posiblemente sea una de las librerías más bonitas del mundo. Por Rodrigo, de Librería Lé (Madrid).

The Winding Stair (Dublín).

Librería Winding Stair, en Dublín (Irlanda)
Librería Winding Stair, en Dublín (Irlanda) - ABC

En el centro de Dublín, a orillas del Liffey, a la altura del Ha'penny bridge, hay una exquisita librería independiente: The winding stair. De aspecto tradicional con algunos toques modernos, cuenta con una amplia selección de libros clásicos y ficción contemporánea, tanto irlandesa como extranjera, así como un buen fondo de poesía, historia, teatro y libros infantiles. Es perfecta para explorar sus mesas y estanterías y descubrir rarezas. Su nombre se debe al poema homónimo de Yeats y a la escalera de caracol del siglo XVIII que conecta las tres plantas del local. Es una de las librerías independientes más antiguas de Dublín. Celebran presentaciones literarias, exposiciones e incluso actuaciones musicales. En la segunda planta cuenta con un restaurante, del mismo nombre, especializado en cocina irlandesa. Por Cristina y Álvaro, de La Puerta de Tannhauser (Plasencia).

Daunt Books (Londres).

Librería Daunt Books, en Londres (Reino Unido)
Librería Daunt Books, en Londres (Reino Unido) - ABC

Daunt Books, en el barrio de Marylebone, no es sólo mi librería londinense favorita, que ya hay que ser librería y londinense, sino la más hermosa en la que yo haya estado. En la novela «84, Charing Cross Road», Helene Hanff cuenta algo que explicaba un periodista estadounidense destinado en Londres durante la Segunda Guerra Mundial. «Dice que los turistas viajan a Inglaterra con ideas preconcebidas y que por eso encuentran exactamente lo que buscan». El Londres que yo tenía en la cabeza era el del Soho, el de Covent Garden. Pero también el de Marylebone, un barrio absolutamente inglés, donde Daunt Books encaja casi haciendo un clic.

Y aunque yo no lo sabía, Daunt Books era también mi Londres preconcebido: el de las librerías de aire clásico abarrotadas. Es una librería que, además, funciona como mapa del mundo, porque los libros están organizados por países, independientemente de la temática. En el fondo, Daunt Books no deja de ser una librería de barrio; pero hay que ver qué librería y qué barrio. Hanff fantaseó durante toda su vida con juntar el dinero para viajar desde Nueva York a Londres. Le explicó a aquel periodista amigo suyo que, si algún día lo conseguía, le gustaría ir en busca de la Inglaterra de la literatura inglesa. Él contestó: «Pues sí, está allí». Creo que puede empezar a buscarse en Daunt Books. Por Xacobe Pato Gigirey, de Cronopios Libros (Santiago de Compostela).

Casa Tomada (Bogotá).

Librería Casa Tomada, en Bogotá (Colombia)
Librería Casa Tomada, en Bogotá (Colombia) - ABC

De camino a Casa Tomada, en Bogotá, uno se siente extraño. Para los urbanitas acérrimos como nosotros, enganchados al transporte público, llegar en taxi a una librería puede parecer una «frivolité» turística. Sin embargo, al atravesar la zona residencial donde se encuentra, de clásico estilo inglés, la percepción va variando. Cruzar su puerta es adentrarse en la magia de la literatura, un lugar de encuentro donde calidad y calidez se dan la mano. Con una amplia y cuidada selección, el equipo de Casa Tomada, comandado por la incansable Ana María, te hace sentir perteneciente a una hermandad o clan literario que puede durar cuanto tiempo desees. Es estupendo poder perderse por sus estanterías, conversar apaciblemente tomando algo en una de las mesas o en el acogedor jardín y, si las adicciones literarias van más allá, se puede participar en presentaciones, clubs de lectura, proyecciones… Recomendadores infatigables, activos promotores culturales y tremendamente acogedores son los libreros de Casa Tomada; es más que lógico, por tanto, que nos queramos sentir hermanados con ellos. Por Gonzalo y Alfonso, de Tipos Infames (Madrid).

Eterna Cadencia (Buenos Aires).

Librería Eterna Cadencia, en Buenos Aires (Argentina)
Librería Eterna Cadencia, en Buenos Aires (Argentina) - ABC

Si mi destino me llevase pronto a Buenos Aires, en mis paseos por esa hermosa ciudad visitaría Eterna Cadencia, situada en el barrio de Palermo, un tiempo que recomiendo a cualquiera que se sienta bien en el cálido ambiente de una gran selección de títulos, tertulias literarias, talleres de lectura y escritura y un patio jardín en el que disfrutar de una comida o un café escuchando música seleccionada. La antigua casona en la que se ubica mantiene una decoración vintage que alberga obras clásicas de la literatura conviviendo con títulos de gran venta y otros que son rarezas. Cualquier viajero lector pasará un tiempo inolvidable paseando por esta morada literaria. Por Esther, de Moito Conto (La Coruña).

Fonte de Letras (Évora).

Librería Fonte de Letras, en Évora (Portugal)
Librería Fonte de Letras, en Évora (Portugal) - ABC

Ir paseando por la preciosa Évora a 45 grados a la sombra y toparse con una librería ya es casi una alucinación. Pero entrar y que la librera esté cantando fados, la verdad, es como salir de la realidad. Aunque suene a topicazo (todos los españoles cantan flamenco y llevan sombrero cordobés), eso es lo que nos pasó cuando entramos en Fonte de Letras, una pequeña librería de la que te enamoras sí o sí. Con una estupenda selección de literatura portuguesa (también traducida, pero no es lo que nos interesaba) y de libro ilustrado es imposible salir con las manos vacías. Tienen una pared dedicada a exposiciones, y una decoración especial y acogedora. No cierran a mediodía, dato importantísimo si vais en verano, cuando el calor alentejano es implacable y hay que buscar refugio. Por Judith y Jesús, de Intempestivos (Segovia).

Caractères (Mont-de-Marsan).

Entrada de la librería Caractères, en Mont-de-Marsan (Francia)
Entrada de la librería Caractères, en Mont-de-Marsan (Francia) - PAZ GIL

Para mí es difícil elegir una sola librería porque siempre que viajamos, visitamos varias. Grandes urbes, ciudades de provincias, pueblos pequeños… las librerías siempre forman parte de nuestro itinerario. Siempre hemos hecho fotografías y las pegamos en una de las paredes de la librería. Desde el 2008 nuestros clientes han convertido ya en una tradición enviarnos sus propias fotos (las últimas son de librerías de Singapur y de Honfleur en Francia). Ya tenemos más de 600: desde San Francisco hasta Tokio, en Stromboli o en Edimburgo, Lisboa, Colonia, Praga, Hong Kong, Hanoi... La vuelta al mundo.

De entre todas, hemos decidido recomendar la librería Caractères, de Mont-de-Marsan, en el departamento francés de Nueva Aquitania. La razón es porque desde que hace tres años su director Anthony Clemènt se puso en contacto con nosotras para intercambiar información, hemos viajado hasta Mont-de-Marsan y conocido su librería, en un viejo garaje Peugeot, y a su equipo, profesional y encantador. Ellos también nos han visitado y ahora intercambiamos libros, información, recomendaciones, anécdotas, historias...

Además, hace unos días ha recibido un premio muy importante, Le Grand prix Livres Hebdo des librairies. Así que, como diría la Guía Michelin, la librería Caractères dde Mont-de-Marsan ¡justifica el viaje! Por Paz Gil, de Librería Gil (Santander).

Giannino Stoppani (Bolonia).

Librería Giannino Stoppani, en Bolonia
Librería Giannino Stoppani, en Bolonia - ABC

En Bolonia (Italia) está una de las mejores librerías de literatura infantil del mundo: Giannino Stoppani. Situada en la Piazza Maggiore, es un paraíso para los amantes de la literatura infantil, pues cuenta con una selección de los mejores libros ilustrados publicados no sólo en Italia sino en todo el mundo. No en vano, en Bolonia se celebra la mayor feria de literatura infantil del mundo, la Bologna Book Fair, de la que se alimentan las estanterías de esta estupenda librería. Al otro lado del océano, en Bogotá, hay una librería que me fascina: Babel. También es editorial y biblioteca, y está especializada en literatura infantil y juvenil. Destaca por la cuidada selección de sus fondos y por su peculiar organización temática de los libros, pensada especialmente para los visitantes más pequeños. Tienen un programa de actividades dirigidas tanto al público infantil como a los especialistas en promoción de la lectura. Por Lara, de El bosque de la Maga Colibrí (Gijón).

Giorni (Florencia).

La librería Giorni, en Florencia
La librería Giorni, en Florencia - ABC

Si uno pasea por Via Martelli camino de Santa Maria del Fiore y no busca la librería Giorni, es posible que ni siquiera la vea. La puerta de entrada es minúscula, y el turista suele caminar despistado, abrumado por la exuberante belleza de la ciudad. Más que el rótulo con el nombre de este histórico establecimiento, llaman la atención las numerosas vitrinas que exhiben sólo una pequeña muestra de los numerosos títulos, antiguos grabados y rarísimas partituras musicales que abarrotan los estantes de este sótano abovedado. El lugar es célebre entre los florentinos porque durante el periodo fascista despachaba textos prohibidos por el régimen, y también porque el intelectual Giovanni Spadolini, coleccionista de libros y lector apasionado, solía refugiarse allí «en sus horas de descanso». A nosotros nos lo descubrió un querido amigo que ama Florencia sobre todas las cosas, bajo promesa de que nunca hablaríamos de él. Espero que sepa perdonarnos. Por Raquel Vicedo, de Cervantes y compañía (Madrid).