Saramago, en su casa de Lanzarote en 2009
Saramago, en su casa de Lanzarote en 2009 - EFE

El legado de Saramago se completa con un texto inédito

«El cuaderno del año del Nobel», que verá la luz en octubre, permitirá conocer su diario de 1998, año en que fue premiado por la Academia sueca

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«El arte no avanza, se mueve», escribió José Saramago en sus «Cuadernos de Lanzarote». Fue poco después de un encuentro literario en Ponta Delgada, donde confrontó sus ideas con Joao de Melo, Francisco José Viegas o Urbano Tavares en medio de la serena inspiración de las islas Azores. Hoy, 25 años después, la Fundación que preside su viuda, Pilar del Río, contribuye a completar su legado sacando a la luz la sexta y última de esas entregas, «El cuaderno del año del Nobel».

Será una edición casi simultánea de este inédito del único Nobel portugués: el 8 de octubre se publicará en Portugal de la mano de Porto Editora (vinculada a la histórica Librería Bertrand, la más antigua del mundo y refugio favorito de Fernando Pessoa durante sus años lisboetas); tres días después Alfaguara la difundirá en España... en el año en el que los escándalos sexuales de la Academia Sueca harán que no se reúna el jurado.

Congreso

Según ha podido saber ABC, la puesta de largo se celebrará el mismo día que se inaugurará el primer congreso acerca de la obra del autor de «Ensayo sobre la ceguera» en la Universidad de Coimbra. El desembarco en las librerías coincidirá, por tanto, con el XX aniversario de la concesión del máximo premio mundial de las Letras, un orgullo para el país vecino, donde su espíritu se mantiene vivo en la Casa dos Bicos, ese feudo del Campo das Cebolas donde la Fundación Saramago despliega su labor.

«En este cuaderno, hay menos vida personal que en los anteriores, en especial el primero. Y hay un mayor posicionamiento cultural y ético», explica Pilar del Río a este diario.

Justo cuando se acaban de cumplir ocho años de la muerte del comprometido escritor, nos llega este broche final a sus diarios, relativo a un año que cambió su vida para sumergirlo en un maremágnum de citas, conferencias y entrevistas con la referencia puesta en su entonces flamante Nobel.

Otros autores, como Günter Grass, han testimoniado la revolución personal que supone la entrega del codiciado galardón. Y Saramago lo comprobó enseguida, tanto que él mismo anticipó que se trataría del cuaderno postrero, ya que se le vino encima toda una avalancha de compromisos.

De acuerdo con Pilar del Río, «el libro aparece en el momento en que más se necesita: entenderán lo que digo cuando vayan avanzando en su lectura. Veinte años después, es el momento adecuado para ciertas reflexiones y confidencias».

Lo que está claro es que no quedó completamente perfilado, a juzgar por las lagunas que se encontraron en el archivo que había permanecido en el disco duro de su ordenador. Por ejemplo, algunos temas no se desarrollan, sino que únicamente se mencionan.

Carpeta

Quien fue su infatigable compañera testimonia las excepcionales circunstancias del hallazgo: «Fernando Gómez Aguilera estaba preparando un volumen centrado en los discursos y conferencias de José. Entonces una noche, mirando en su ordenador en Lanzarote, vi una carpeta en la que no había entrado nunca, llamada “cuadernos”. Ahí vi por primera vez que había un sexto volumen». Y prosigue su relato para este periódico: «Me quedé no ya emocionada, sino helada. También vi que él mismo avanzaba que se publicaría en 2001, aunque luego no fue así».

Pilar del Río subraya la vigencia de los pensamientos contenidos en este libro: sobre la inmigración, sobre Europa, sobre la democracia, sobre la libertad, sobre América Latina.

Además, la edición se completará con la de «Un país levantado en alegría», escrito por Ricardo Viel, brazo derecho de Pilar del Río en la Fundación, para radiografiar el contexto que rodeó a Saramago en aquel 1998. Y todo se amplificará a través del privilegiado altavoz de la Feria del Libro de Guadalajara (México), que contará con Portugal como país invitado del 24 de noviembre al 2 de diciembre.