Un dibujo de la criatura creada literariamente por Joanne Kathleen Rowling, obra de Dolores Avendaño

La ilusión de los niños, intacta ante la avalancha hoy del «huracán» Harry Potter

ANTONIO ASTORGA
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MADRID. Mientras Joanne Kathleen Rowling, madre de la criatura, permanece herméticamente recluida en su casa escocesa escribendo el sexto Harry Potter, los niños españoles han conciliado absolutamente el sueño, según ha podido saber ABC de fuentes totalmente solventes. Su ilusión ante el quinto Potter es absoluta y plena. Permanece intacta desde hace ocho meses, cuando «Harry Potter y la Orden del Fénix» se publicaba en inglés. Lo que no comprenden esos niños es por qué se ha tardado tanto en traducirlo al español. ¿Han sido los traductores más lentos que el caballo del malo (el mago Voldemort) o se trataba de simple estrategia editorial? En este intervalo de ocho meses se han desatado pasiones y pulsiones en torno a Potter y se han creado páginas web piratas que incluso han publicado una traducción de la obra hecha por los seguidores de Harry.

Madrid era Hogwarts con nieve

Pero en la ilusión de los niños no existe hoy ni rastro del espíritu cascarrabias del Mr. Scrooge dickensiano («¡Paparruchas!»). Los niños de toda España se acercarán esta mañana al libro con ilusión total e inocencia a raudales. A setenta y cuatro lenguas se ha traducido este «huracán» Potter de botas de mil leguas. Ni siquiera los secuaces del malvado Malfoy (ese tipo que es más feo que un retorcimiento de tripas reflejado en el rostro del «gran» actor Víctor Mature) han fastidiado la gran fiesta de magos, disfraces, juegos, preguntas, relatos, cuentacuentos, animación, aparcamiento de escobas, actores, actrices, hermiones, rones o harries que se prepara para hoy en toda España.

Algunas librerías permanecerán a oscuras hasta que sea la hora en punto marcada por la editorial para el lanzamiento en el mundanal ruido español de las «Potteraventuras». A la orden del Fénix (de los ingenios) el nuevo libro de Harry Potter quedará iluminado. Algunas de las librerías obsequiarán a todos los niños que adquieran un ejemplar y disfrutarán de los trucos de magia de grandes magos.

Hogwarts es hoy cualquier librería española. De hecho, un atisbo de nieve (londinense) saludaba en la fría mañana de ayer la portada de ABC, que desvelaba cómo el secreto mejor guardado se había roto... por arte de magia. La llamada de un joven lector de diez años alertaba que en Madrid se podía adquirir «Harry Potter y la Orden del Fénix» pese al embargo del libro hasta las diez de la mañana de hoy sábado. Las librerías no actuaron con «afán de protagonismo» ni con mala fe. En todo caso, los mecanismos de comunicación con esos puntos de venta fallaron estrepitosamente. Los niños que compraron el quinto Harry Potter el jueves por la tarde lo hicieron con toda la ilusión del mundo y volcaron esa ilusión en todos los que invadirán hoy las del resto de España. Y esos libreros piden más libros.

En Zaragoza, Málaga, Las Palmas, Madrid, Barcelona, Bilbao... se han edificado montañas y pilas de libros cubiertas para que no se vea la portada. Un humo seco desvelará al quinto Potter. Diversos actores recrearán a los personajes de la obra y los niños tendrán la oportunidad de formular preguntas harrypotterianas y zambullirse en el ambiente del colegio Hogwarts, al que se accede por el andén 9 y tres cuartos, dándose de bruces contra un montón de ladrillos.

En Oviedo (la Vetusta que a Joanne Kathleen Rowling le recuerda a Escocia por la lluvia y las gaitas), un niño vestido de Harry Potter tocará la banda sonora de la película con un acordeón. En Sevilla, la cortazariana librería Rayuela ha convocado a los aspirantes a magos mediante una carta que sólo los harrypotterianos podrán descifrar...

Pero, ¿quién descifró el «código Potter? ¿Por qué ha cautivado el personaje de JK Rowling? «Yo me lo leí en un viaje en avión de Londres a Barcelona y me recordó las lecturas que a mí me gustaban cuando era niña -evoca para ABC Sigrid Kraus, la editora de Salamandra que cazó la obra-. Me recordaba ese mundo fantástico en el que viajas a otra parte, en el que puedes olvidarte de todo. Sí, todo, ese tipo de escapismo y después me fascinó Harry, el protagonista, con el que cualquier persona se puede identificar desde la primera página y eso es muy difícil de conseguir. Me pareció muy creativo, muy imaginativo y como yo no tenía ni idea de literatura juvenil lo compré un poco pensando en mi propio gusto y no en lo que podrían pensar los niños. Fue lo primero que compré en literatura juvenil; no tenía mucha idea». Era el año 98. Harry Potter fue enviado a otras editoriales, pero no les interesó. Del primer libro se editaron unos 4.000 ejemplares y del segundo, unos 10.000. El auténtico «boom» del «huracán» Potter arreció con el tercer libro de la saga y el cuarto rompió ya con todas las reglas: 350.000 ejemplares. De ahí al millón de ejemplares de «Harry Potter y la Orden del Fénix».

Anoche, en el Círculo de Bellas Artes, la ilusión de los niños se desbordó. En una «celebración mágica» de bienvenida a las nuevas aventuras de Harry Potter, entre golosinas, palomitas, nubes, gorros de mago e infinidad de gafas estilo Potter, muchos aprendices de Hogwarts disfrutaron con trucos y juegos. Es la magia de la ilusión.

Fútbol y rugby con escobas

Se anuncian fiestas de magos, pero ¿qué hay de los partidos de Quidditch?, el deporte favorito de Harry y sus amigos; de Malfoy y sus secuaces, mezcla de fútbol, baloncesto y rugby con escobas. Tal vez todos ellos han decidido quedarse en Edimburgo para presenciar hoy la Calcutta Cup, uno de los trofeos más prestigiosos del mundo del rugby, que enfrenta en el estadio de Murrayfield a Escocia y a la Inglaterra campeona del mundo. Forofos de Gryffindor y Slytherin, perfectamente alineados, aguardarán en las gradas desafiando la lluvia. Como desafiarán a las inclemencias meteorológicas los apasionados españoles de Harry Potter (tal vez algunos hayan montado guardia esta madrugada delante de las librerías) que mantienen intacta toda su ilusión.