«El periodismo ya no inquieta al Gobierno»
José Sanclemente - JULIÁN DE DOMINGO

«El periodismo ya no inquieta al Gobierno»

El economista y experto en medios, José Sanclemente, debuta en la novela con «Tienes que contarlo» (Roca), historia de poder con periodistas, policías y políticos

ANTONIO ASTORGA
MADRID Actualizado:

José Sanclemente nació en Barcelona. Ha sido consejero delegado de Grupo Zeta, consejero de Antena 3 TV, presidente de la Asociación de Editores de Diarios Españoles, promotor y fundador del diario ADN y consejero de la Casa Editorial El Tiempo de Bogotá. En la actualidad se dedica a la asesoría de empresas periodísticas. Es miembro del comité asesor del Grupo La Información, entre otros. Vive en Alella (Barcelona) y pasa temporadas en Nueva York.

—Su novela «Tienes que contarlo» (Roca editorial) cuenta por fin cómo funcionan los medios de comunicación. ¿La realidad supera toda ficción imaginable?

—La realidad, en el transcurso de la escritura de mi novela, iba pegándose a mi ficción como si pretendiera plagiarme. Muere un periodista en extrañas circunstancias en «Tienes que Contarlo», y al poco aparece en Londres el cuerpo sin vida del periodista que denunció las escuchas y sobornos del grupo Murdoch... El periodico Universal de ficción está con el agua al cuello y va y cierra ADN y luego Público .... Las redes sociales son espiadas en mi novela y Google rompe el escudo de Facebook para monitorizar a sus seguidores... Confieso que llegué a sentir cierta angustia.

—Un diario mortecino, una joven periodista con alma, un policía diligente, un dueño sin escrúpulos, un director abnegado... ¿dónde se ha inspirado para contarlo tan bien?

—La inspiración, desgraciadamente, ha sido fácil. Solo tenía que mirar a mi alrededor en el complejo mundo de los medios de comunicación.

—¿Ese complejo mundo de los medios de comunicación están en el final de un modelo?

—Están a punto de darse cuenta de que han estado de espaldas a los ciudadanos, de que no han sido capaces de interesarles y de que la tecnología no es una enemiga sino una aliada si se emplea en favor de contar historias que interesen a la gente

—¿Internet es una tiranía?

—Internet nos ha hecho más libres porque nos ha dado más acceso a la información en cualquier momento y desde cualquier lugar, pero también nos obliga a ser más cautos con lo que nos llega a través de la Red. La libertad a veces tiene un precio, pero siempre vale la pena pagarlo.

—¿Por qué estamos pasando de un control comercial a un control político e ideológico?

—Porque estamos exponiendo nuestra privacidad de forma gratuita y somos tanto o más interesantes para los poderes de todo tipo como para las marcas publicitarias. Nosotros tenemos las llaves de las puertas que queremos abrir a través de las redes sociales , soló debemos pensar que lo que subimos a la red puede ser imborrable. Cuando además utilizamos los contenidos de forma gratuita hemos de pensar que nosotros somos el producto a vender.

—¿Nos falta raza a los periodistas?

—No es un problema de raza , solo se trata de volver a la esencia de lo que fue el origen del periodismo. Eso es más necesario que nunca hoy en día: explicar historias y controlar al poder acercándose a la verdad.

—¿Nos vigila un gran hermano orwelliano?

—Sí, estamos expuestos a ello. Nos monitorizan para controlar nuestros gustos y preferencias ...el problema surge cuando lo hacen para saber cómo actuaremos en el futuro. Grabar nuestro presente para saber qué haremos en el futuro es esencial para algunos gobiernos y servicios de inteligencia.

—¿Por qué hoy se cree más un rumor bien amueblado que vomita la Red que una historia bien narrada y puesta en página, negro sobre blanco?

—Eso lo dice un personaje de mi novela, Mónica, responsable de una agencia de publicidad, quizá se lo deberíamos preguntar a ella. Seguro que ella sabe por qué lo dice...

—Sostenía Umbral que «el periodismo mantiene a los ciudadanos avisados, a las putas advertidas y al Gobierno inquieto». ¿En qué varía hoy esta sentencia?

—En que ya no inquieta al Gobierno y por tanto los ciudadanos están menos protegidos. las putas siguen anunciándose en los periódicos y seguirán teniendo las páginas a su disposición.

—¿Los periodistas tenemos que reinventarnos?

—No es necesario más que hacer algo distinto. Hay que volver a los orígenes con la ventaja de poder utilizar las nuevas tecnologías a su alcance. Eso creo.