Xavier Campreciós & Pep Martín

Eduardo Mendoza vuelve a la novela en otoño con «El Rey recibe»

El libro inaugura la trilogía «Las Tres Leyes del Movimiento» con la que el escritor se propone recorrer los principales acontecimientos políticos y culturales del siglo XX de la mano del periodista Rufo Batalla

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El próximo 4 de septiembre, «El rey recibe» (Seix Barral) se convertirá en la primera novela de Eduardo Mendoza tras recibir el Premio Cervantes, en 2016.

El libro inaugura la trilogía «Las Tres Leyes del Movimiento», que se propone recorrer los principales acontecimientos políticos y culturales del siglo XX a partir de la experiencia personal del protagonista, Rufo Batalla.

«Al llegar a cierta edad, uno se da cuenta de que ha sido testigo de acontecimientos que en su momento parecieron trascendentales y luego resultaron no serlo. Y también se da cuenta de que ha vivido grandes transformaciones sociales sin advertir su importancia. A partir de esta reflexión me embarqué en un proyecto del que ahora presento la primera parte», explica el autor en un comunicado.

Portada de «El rey recibe»
Portada de «El rey recibe»

La saga del autor de «La verdad del caso Savolta» arranca en en Barcelona, en 1968 cuando a este periodista ficticio le encargan su primer trabajo en un diario: cubrir la boda de un príncipe en el exilio con una bella señorita de la alta sociedad. Coincidencias y malentendidos le llevan a trabar amistad con el príncipe, que le encomienda, entre otras cosas, escribir la crónica de su peculiar historia. El ambiente de la gris España franquista pronto se quedará pequeño para Rufo, que viajará a Nueva York con poco dinero, grandes esperanzas y el difuso objetivo de hacer algo emocionante con su vida.

«"El rey recibe" comienza en la década de los sesenta y concluye en los años setenta. Junto a fenómenos más o menos llamativos, presentes en la memoria colectiva de todo el mundo, como la igualdad racial, el movimiento hippy o el feminismo, se da noticia de otros, como el movimiento gay, el desplazamiento de los grandes centros culturales o la deriva de la cultura hacia nuevas formas de expresión, fenómenos que en su momento no parecieron tan decisivos, pero que en buena parte hicieron del presente lo que es hoy», explica el escritor.