Christian Gálvez: «He llegado a la literatura para quedarme»

El presentador acaba de publicar la segunda parte de su trilogía sobre el Renacimiento, «Rezar por Miguel Ángel». La novela histórica cuenta con una «app» con sonido envolvente que ayuda al lector a meterse en la trama

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La mayoría le conoce por ser el presentador de Pasapalabra. Pero hace dos años, Christian Gálvez sorprendió a todos con una novela histórica sobre Leonardo da Vinci («Matar a Leonardo»). No fue una excepción. Hace apenas unas semanas vio la luz un segundo libro, esta vez sobre Miguel Ángel («Rezar por Miguel Ángel»), y ya está preparándo el que completa la trilogía, sobre Rafael. Gálvez, pues, se revela como un erudito sobre la época del Renacimiento, una de las pasiones de su vida. Y sus proyectos literarios, afirma, acaban apenas de empezar.

Para este su segundo libro, además, Christian Gálvez ha invertido dinero de su bolsillo para poner a punto una aplicación única, una «app» que se puede descargar en el móvil y que permite al lector sumergirse, con sonido envolvente, en la realidad física de la Roma o la Florencia renacentistas. Un intenso trabajo de investigación y un despliegue técnico sin precedentes para ofrecer a los lectores la posibilidad de saborear, con sus propios sentidos, la realidad en la que vivieron los grandes artistas del Renacimiento.

-¿Cómo se le ocurrió juntar un libro sobre Miguel Ángel y el Renacimiento con una «app» del siglo XXI?

Porque siempre existe el eterno debate entre el libro físico y el electrónico, que se puede descargar, y creo que esta era una oportunidad única para fusionar ambos elementos.

-Pero la suya no es una aplicación de lectura, sino que sirve para ambientar las historias del libro…

Sí. La «app» se llama «Crónicas del Renacimiento» y la idea parte de los audiolibros, aunque es algo muy diferente. Ya había bandas sonoras para libros, o «apps» que te los van leyendo sin que tu tengas que hacer nada. Pero cuando se trata de recrear un ambiente como es el del Renacimiento, pensé en una forma de atraer la atención del lector para que se inmiscuyera plenamente en la historia. Y se me ocurrió utilizar sonido envolvente.

«Crónicas del Renacimiento»

«Quería fusionar la tecnología con la literatura más clásica»

-Y esta idea surgió antes, durante o después de escribir el libro?

Lo pensé después de mi primer libro sobre Leonardo, pero antes de escribir el de Miguel Ángel. La pena es que no se me ocurriera antes del primero. Esto es un paso más.

-Es decir, que el desarrollo de la aplicación y sus contenidos es paralelo al desarrollo literario del libro…

Efectivamente. La historia ya la tenía, sabía cómo quería contarla, pero también sabía que quería dar un paso más, que era fusionar la tecnología con la literatura más clásica.

-¿En qué consiste exactamente la «app» «Crónicas del Renacimiento»?

La aplicación permite la descarga de una serie de contenidos, todos ellos relacionados con el libro, y que van desde la sinopsis, el Dramatis Personae o las fotos de mi propia investigación, a una serie de archivos de audio, grabados in situ y solo y exclusivamente para el libro. Los cinco capítulos más importantes de la novela disponen, pues, de sonidos grabados específicamente para esos capítulos. Sonidos envolventes y que recrean el ambiente del Renacimiento.

-Un ejemplo…

Primer capítulo. Giorgio Vasari, el gran biógrafo de los artistas del Renacimiento, accede a la basílica de la Santa Croce, en Florencia, donde descansan los cuerpos de Miguel Ángel, Galileo, Maquiavelo... ¿Cómo recrear el ambiente de la Santa Croce, sus campanas, sus sonidos? Lo primero es que quería recrear el ambiente en 360 grados. Es decir, no un simple sonido que puedas escuchar sin más, sino que fuera envolvente… que la gente, al ponerse los cascos, se sintiera como Giorgio Vasari entrando a la Santa Croce, y que si de pronto hay una persona que pasa a su lado, lo note como si realmente esa persona estuviera pasando. Hay gente tosiendo, gente que enciende incienso… De repente suenan las campanas… No unas campanas cualquiera, sino las campanas de la Santa Croce. Para eso enviamos un equipo de técnicos, para que registraran in situ todos esos sonidos.

-¿Cuánto tiempo dura el sonido de cada uno de esos cinco capítulos?

Entre cinco y seis minutos. Y debido a los altos costes de producción solo hemos hecho cinco. Tenga en cuenta que ha sido necesario recrear sonidos que ya no existen… Por ejemplo, en el capítulo 7, cuando Miguel Ángel llega por primera vez a Roma, hay que plantearse muchas cosas. ¿Cómo suena una plaza de la época en Roma? ¿Qué tipo de suelo tenía? ¿Las ruedas de los carros eran de madera o de metal? ¿Qué clase de animales había? ¿Qué tipo de sonidos? ¿Habría un trovador? ¿Qué tipo de instrumento tocaba? Y si había gente hablando, ¿Qué tipo de lenguaje usaría, ya que el italiano del Renacimiento era completamente diferente al actual? Todo eso había que recrearlo después de una investigación minuciosa, y los costes para hacerlo son muy elevados…

En estudio y en exteriores

«A partir de 20 segundos de escucha de sonido envolvente, el cerebro puede inmiscuirse dentro de una historia»

-¿Y cómo se ha hecho esa recreación? ¿En estudio, en exteriores…?

En ambos. En el caso de los exteriores, hay que encontrar un pueblo o una ciudad que reúna las características que podía tener la Roma de esa época. En el caso del estudio, como por ejemplo en el capítulo de las Catacumbas, hay que visitar primero las Catacumbas de Roma, en San Calixto, medirlas, estudiar su sonoridad y después recrear ese espacio en otro lugar.

-¿Cuánto tiempo ha llevado hacer cada una de esas producciones de cinco minutos?

En total fueron tres meses de producción. Pero el tiempo varía para cada caso. Por ejemplo, pasé mucho tiempo para averiguar cuál era la canción favorita del Emperador Carlos V, que aparece en el libro, y que era el «Mille Regretz», del compositor franco flamenco Josquin des Prez, y de la que no hay ninguna grabación, aunque sí partituras. Y tuvimos que buscar un grupo especialista en música sacra para que pudiera interpretar esos cantos y esa música. Que son los que aparecen en 360 en el audio de ese capítulo.

-Si cada grabación dura 5 minutos, no cubre todo el tiempo de lectura de un capítulo…

No, claro. Está estudiado, desde el punto de vista auditivo, que a partir de 20 segundos de escucha de sonido envolvente, el cerebro puede inmiscuirse dentro de una historia. Cada sonido funciona como una especie de introducción, que ayuda al lector a ponerse en situación… Tenga en cuenta que, además, jugamos con el hándicap de que la velocidad de lectura de cada persona es diferente. Podríamos decir que el «manual de uso» de esos sonidos empieza por colocarse los cascos antes de empezar a leer el capítulo, empezar a leer y a escuchar y seguir leyendo después de que el sonido termine, porque entonces el lector ya estará atrapado. No es obligatorio, sino una herramienta más para disfrutar de la lectura, y de experimentar una novela histórica como nunca antes se había podido hacer.

-La mayor dificultad, entonces, fue la de identificar los sonidos propios de la época…

Claro. Para hacer lo mismo con una novela del siglo XXI basta con colocar un micrófono y grabar. Un micrófono especial, eso sí, con la tecnología Immerse, que es capaz de registrar sonidos en 360 grados… Ha sido, pues, una labor técnica de envergadura y que, además, es la primera vez que se hace.

Prueba de fuego

«Muchos estaban esperando a ver si realmente estaba a la altura»

-Aunque «Rezar por Miguel Ángel» lleva aún poco tiempo en la calle, ¿Está teniendo buena acogida?

Una acogida excelente, la verdad. Con el libro había muchas expectativas, tanto para bien como para mal. Me explico. La gente sabía que Leonardo me gusta mucho desde siempre, pero ahora, con Miguel Ángel, era la prueba de fuego. Al tratarse de una trilogía (ya estoy trabajando en el tercer libro), muchos estaban esperando a ver si realmente estaba a la altura, y la verdad es que las críticas están siendo excelentes. No solo eso, sino que la primera edición (35.000 ejemplares) ya se ha agotado y vamos a lanzar la segunda…

-¿Y son muchos los lectores que descargan la aplicación?

Sí, más de los que esperaba. Como digo, la aplicación pone a disposición de los lectores herramientas que, aunque no son imprescindibles para disfrutar del libro, sí que son complementarias. Es una idea que se me ocurrió y que, además, he financiado yo personalmente, porque en el mundo editorial hay ciertas reticencias a la hora de hacer inversiones en este sentido, porque nunca se sabe cómo va a salir…

-¿Y piensa que esta vez recuperará lo invertido?

No creo, es muy complicado. La «app» es gratuita, con toda la información que lleva y el primer audio también gratuito, para que la gente pruebe a ver si le gusta. Después, se pueden descargar los otros cuatro audios por lo que cuesta un café y medio, 1,99 euros. Es decir, habría que vender muchos, pero muchos audios para recuperar el dinero que gasté en producirlos… De todas formas, la idea no era para ganar dinero, sino un experimento en el camino de cambiar la forma de leer, aportar algo nuevo. ¿Qué se recupera la inversión? Pues estupendo. ¿Qué no? Pues también. Pero que la gente tenga la posibilidad de experimentar la sensación de leer una novela histórica trasladándose con sus sentidos a ese periodo histórico. Es como ese postre casero que a todos nos gusta tomar después de una buena comida.

-¿Repetirá la experiencia con el tercer libro, independientemente de que se recupere o no la inversión?

Pues depende. La innovación es esta, ya está hecha. Repetirlo con el tercer libro, que es sobre Rafael, es algo que aún no tengo claro, pero desde luego no va a depender de si recupero o no la inversión, sino de las ganas que tenga yo de seguir innovando.

-Es decir, que podría quedarse en un experimento aislado y que no tenga continuidad…

La verdad es que a mi me gustaría que creciera, y que la gente tuviera la oportunidad de experimentar con las nuevas tecnologías, que forman ya parte de nuestro día a día. Por eso sí que me gustaría seguir desarrollando la tecnología en relación a los libros y su lectura, tanto con sonido envolvente como de otras maneras.

Multidisciplina

«Hay gente que lleva muy mal que sea al presentador de Pasapalabra y un experto en el Renacimiento»

-¿Como cuáles?

Por ejemplo, mapas interactivos, guías turísticas aplicadas al Renacimiento… La aplicación actual se irá actualizando con cosas nuevas a medida que las vayamos desarrollando. Estamos pensando en hacer un programa de geolocalización histórico, en base a un periodo concreto de la historia, que podría ser el Renacimiento italiano. Si me voy a Florencia y busco en los mapas, puedo encontrar muchas cosas actuales, como dónde tomar un café… ¿Pero dónde estaba la «bottega» de Leonardo, o la de Botticelli, en el Renacimiento? Eso no aparece en ninguna guía de Florencia… Puedes encontrar los museos, pero Leonardo no pintaba en los museos. Estamos trabajando en eso, pero no llegamos a tiempo para implementarlo en este libro de Miguel Angel. Es mucho trabajo y requiere muchísimo tiempo, La gente no se imagina cuánto…

-¿Cómo se lleva ser el presentador de Pasapalabra y al mismo tiempo un experto en el Renacimiento?

Yo lo llevo muy bien, y hay gente que lo lleva muy mal, para qué nos vamos a engañar… Precisamente, una de las cosas que más me gusta del Renacimiento es la multidisciplina, esa capacidad que tenía la gente para ejercer varias cosas, y ejercerlas bien, sin que nadie les juzgase negativamente por ello.

-¿Le han juzgado negativamente?

Sí, por supuesto. Pero si sigo escribiendo es porque la gente sigue demandando libros. Tenga en cuenta que consumir productos de televisión es un acto gratuito, pero consumir productos literarios implica un desembolso económico. De mi primer libro, sobre Leonardo, se vendieron 50.000 ejemplares en España, y se publicó en muchos países. Y en este ya hemos agotado, apenas en unos días, la primera edición de 35.000. Lo que busco es que la gente vea que he llegado a la literatura para quedarme.