La escritora Carme Riera, fotografiada en Barcelona
La escritora Carme Riera, fotografiada en Barcelona - EFE

Carme Riera: «El ridículo de la política catalana supera cualquier sátira»

El Ministerio de Cultura reconoce la trayectoria de la autora mallorquina con el premio Nacional de las Letras

BARCELONAActualizado:

Carmen Balcells se lo advirtió: cuando muriera haría milagros desde el otro mundo: «Y aquí tenemos el Planeta a Giménez-Bartlett y el Nacional de las Letras a mí: ¡Es un milagro!». Carme Riera agradece con humor el premio Nacional de las Letras a su trayectoria literaria. «Y estoy más contenta todavía porque coincide con el 40 aniversario de mi primer libro de cuentos, ‘Te deix, amor, la mar com a penyora’», añade. Corría el año 1975 cuando una mallorquina tan joven y atractiva como desconocida dio a la imprenta su título más querido de la treintena que lleva publicados. Cuando apareció la primera crítica, seis meses después, ya iba por la segunda edición. La escritora había crecido en una casa bien surtida de libros de la Palma burguesa donde descubrió a Rubén Darío. Tuvo también buenos maestros: Martín de Riquer y Blecua.

«Las escritoras de España somos tan buenas o malas como los escritores»

Cotejamos su andadura literaria con el texto del jurado del Nacional de las Letras. Emilio Lledó, Antonio Hernández, Mercedes Monmany o Juan Goytisolo reconocen «la altísima calidad de su obra en catalán y castellano en la que combina la creación literaria con la investigación y divulgación, una obra polifacética de repercusión universal». Autora de proyección internacional y prestigio crítico, sus libros han visto la luz en castellano, catalán, turco, hebreo, italiano, alemán, rumano, árabe, francés, inglés, serbocroata y ruso. Orientado a autores de las cuatro lenguas peninsulares, el premio de 40.000 euros que otorga el Ministerio de Cultura ha recaído en ocho escritores en lengua catalana de un total de 31: «No es una mala proporción», apunta Riera, al tiempo que sí que encuentra a faltar más mujeres; hasta el momento, sólo aparecen cuatro: Rosa Chacel, Carmen Martín Gaite, Ana María Matute y ella: «Las escritoras de España somos tan buenas o malas como los escritores», apostilla.

«No entiendo cómo Artur Mas no se ha ido al quedarse en 30 diputados»

Académica de la RAE con la letra «n», Riera no pertenece al Institut d’Estudis Catalans: toda una paradoja, dada su relevancia en la literatura en lengua catalana: «Será que en la RAE me quieren más», ironiza. Escritora en catalán y castellano, disponer de dos lenguas literarias es una riqueza. Un bilingüismo que se plasma en relatos y novelas. Además de la citada «Te dejo, amor, en prenda el mar» (1975), «Una primavera para Doménico Guarini» (1980), «En el último azul» (premio Nacional de Literatura, 1994), «Por el cielo y más allá» (2001), «La mitad del alma» (2005), «El verano del inglés» (2006), «Con ojos americanos» (2009), el thriller «Naturaleza casi muerta» –«esto de la novela negra es muy difícil y no volveré a tocar ese género», apunta-, la antología «El hotel de los cuentos», la memoria personal de «Tiempo de inocencia» o «La voz de la sirena», conversión del cuento de Andersen en una historia para adultos. Quien quiera conocer de verdad a Riera debe enfrascarse en sus historias más personales como «En el último azul» o «La mitad del alma»; o disfrutar del autobiográfico «Tiempo de inocencia».

La Cataluña nacionalista

La escritora satirizó la Cataluña nacionalista en «Con ojos americanos», novela escrita antes del caso Millet. Parecería que los actuales delirios secesionistas darían para otra novela porque «en aquella me quedé corta», confiesa: «No soy independentista y no quiero una Cataluña independiente. El ridículo de la política catalana supera cualquier sátira... Mas se presenta el cuarto de la lista, detrás de otros tres (por si hay minas) y pretende ser el primero sin dar la cara. No entiendo cómo no se ha ido todavía después de quedarse en treinta diputados».

«No soy independentista y no quiero una Cataluña independiente»

Además de su cátedra de Literatura española y su labor en la RAE, Riera asumió la presidencia de CEDRO. Batalla, de forma altruista, «por la revisión y protección de la propiedad intelectual y también la mejora de la situación personal de los escritores, sobre todo al llegar la edad de jubilación». Le preguntamos si va a contar a sus educandos lo del Nacional de las Letras y Riera vuelve a denunciar la abulia de las jóvenes generaciones hacia la cultura: «No les explicaré nada. La literatura ha desaparecido del Bachillerato... Los editores deberían reclamar el retorno de las humanidades. Si los alumnos no disfrutan de la lectura... ¿cómo van a comprar libros?». El Nacional de las Letras pilla a la escritora mallorquina enfrascada en una novela: «Me niego a contar nada del argumento, porque eso trae mala suerte... sólo decir que no tiene nada qué ver con las anteriores», remata.