Camilo José Cela Conde
Camilo José Cela Conde - ISABEL PERMUY

Camilo José Cela Conde, sobre la obra erótica de su padre: «La censura personal es la peor de todas»

El hijo del Nobel descubrió la existencia del libro «Reloj de arena, reloj de sol, reloj de sangre» en el reportaje de ABC

MadridActualizado:

Camilo José Cela Conde (Madrid, 1946) «no tenía ni la menor idea» de la existencia de la obra de carácter erótico «Reloj de arena, reloj de sol, reloj de sangre», que su padre publicó, junto con el artista Borja de Pedro, a finales de los 80 y cuya historia desveló ABC el pasado domingo. «El artículo ha sido una verdadera sorpresa para mí», reconoce. «Siempre es estupendo que se complete una historia que ha quedado perdida por las razones que sean. En especial, si son razones tan sórdidas como las que ustedes han sacado a la luz».

[La obra erótica que Cela quiso borrar de su biografía]

Las razones a las que alude Cela Conde, catedrático de Filosofía del Derecho en la Universidad de las Islas Baleares, son los recelos que en Marina Castaño despertó que un libro de esas características estuviera en circulación después de que Camilo José Cela ganara el premio Nobel de Literatura. Según relató De Pedro en las páginas de este diario, a la ya entonces pareja del escritor «no le pareció bien darlo a conocer, porque le parecía que la gente la iba a identificar con el personaje femenino del texto». En el mismo, Cela describe, con todo lujo de detalles, escenas de alto contenido sexual, desde felaciones a tríos, pasando por sexo oral o voyeurismo.

Fue, de hecho, el propio autor quien se puso en contacto con el artista zaragozano, con el que ya había colaborado en una ocasión, para poner en marcha el proyecto. «“La Danza” (de las gigantas amorosas) sí que la conocía. En mi opinión, forma parte de esa combinación que había usado ya mi padre en otros libros hechos con artistas de renombre, desde “Gavilla de fábulas sin amor”, con Picasso, a “El solitario con Zabaleta”. Es una fórmula excelente».

El hijo del Nobel explica que el libro fue escrito en «los tiempos en los que, por razones de sobras conocidas, me alejé un tanto de mi padre, así que conocía muy mal todos los detalles hasta que los he leído explicados en ABC».

Sobre los motivos que llevaron a su padre a «borrarlo totalmente del mapa» y hacer «como si no existiera», especialmente tras recibir el galardón de la Academia Sueca, según relató a ABC el grabador, Cela Conde explica que «el maremágnum que se formó con la concesión del Nobel alteró tantas cosas que cabe imaginar los sofocos que pudo producir en según quiénes un texto en clave erótica y con personajes reconocibles».

Con respecto a las características meramente literarias del texto, que el catedrático Leonardo Romero Tovar llegó a calificar como «muy bueno, Cela en estado puro», el hijo del escritor sostiene que «el género poético está diseminado por su obra entera. Lo que no es tan común es que utilice el verso, y cuando lo hace se trata casi siempre de verso libre. Pero qué duda cabe de que el “Viaje a la Alcarria”, por ejemplo, es pura poesía. Y qué decir de “Mazurca para dos muertos”».

Libertad creativa

De aquella edición de doscientos ejemplares numerados sólo quedan «unos cuarenta» para su posible adquisición, y el hijo de Cela se muestra dispuesto a hacerse con uno de ellos: «Por supuesto que sí, pero entiendo que existen muy pocos ejemplares tras la persecución que sufrió el libro. ¡Qué tremenda termina por ser cualquier censura! Y la personal, es la peor de todas».

Y, si bien es cierto que «lo políticamente correcto es, además de una gilipollez, un cero a la izquierda en materia de literatura», Cela Conde remata: «De la libertad creativa pueden salir tanto obras maestras como bodrios. Sin embargo es verdad que la batalla por esa libertad es importante en sí misma; hay que darla al margen del resultado».