Barcelona, a través de los personajes de Ruiz Zafón

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DAVID MORÁN

BARCELONA. Al Norte, a las faldas del Tibidabo, la ciudad burguesa atrincherada en enigmáticos palacetes y villas suntuosas. Al Sur, justo donde la plaza Cataluña empieza a forzar apreturas arquitectónicas, esa otra ciudad pícara y repleta de bohemios, callejuelas y rincones hechizados. «Lo que queda entremedio es lo más aleatorio. Lo que hace Ruiz Zafón es tender un puente entre lo que se conocía como «els escriptors del Passeig de Gràcia» y esa Barcelona bohemia y canalla que deslumbraba a los franceses en los años treinta», explica Sergi Doria.

El periodista y colaborador de ABC presenta hoy «La guía de Barcelona de Carlos Ruiz Zafón» (Planeta) que se sumerge en el universo literario del autor de «La sombra de viento» para trazar ocho rutas que, de La Rambla al Cementerio de Poble Nou pasando por Pedralbes, el Raval y el Barrio Gótico, encuadran a las criaturas literarias del escritor barcelonés, a medio camino entre la ciudad real y la novelesca.

«En ningún momento vamos de la mano de Ruiz Zafón: aquí quienes nos acompañan son sus personajes», remarca Doria, quien no se ha limitado a seguir los pasos de «La sombra del viento» (2001), sino que recorre también «Marina» (1999) y «El juego del ángel» (2008) para dar «una visión de conjunto». «Existe una luz y una mirada compartida que permitía trazar una serie de rutas en las que las criaturas literarias de Ruiz Zafón podían encontrarse», explica.

Así, en «La guía de Barcelona de Carlos Ruiz Zafón» seguimos las huellas de Óscar Drai, Daniel Sempere y David Martín en sus pesquisas por unos escenarios que, esponjados por la ficción, no siempre se corresponden con la realidad. «Existen sitios reales que aparecen con su propio nombre y otros que son fusiones, pero la literatura se mueve a base de licencias poéticas. El rigorismo del dato es para los historiadores», señala Doria.

Prologado por Sergio Vila-Sanjuán, este «paseo guiado por la mirada literaria» de Carlos Ruíz Zafón incorpora, además de mapas detallados, un anexo que repasa los libros, películas, músicas y lugares íntimos que pueblan las novelas del autor de «El palacio de la medianoche».

«La Barcelona de Ruiz Zafón, a excepción de en «Marina», está mirada desde la distancia, desde Los Ángeles. Esa distancia permite una visión estilizada de la ciudad, ya que si se acercase más al final no la veríamos o la veríamos completamente deformada», asegura el periodista. Es precisamente esta «estilización literaria de la ciudad» la que, sostiene Doria, ha propiciado que la obra de Ruiz Zafón haya calado en un público tan diverso. «Su Barcelona tiene una climatología propia y subjetiva acorde con el personaje que la mira en cada momento», apunta.