Licia Troisi - Paolo barbieri
juvenil

Una astrofísica en el reino del Mundo Emergido

La saga de Licia Troisi ha cosechado más de tres millones de ventas por todo el planeta. Ahora desembarca en España con «La secta de los asesinos»

C. Fraile
Madrid Actualizado:

Las sagas del Mundo Emergido de Licia Trosisi han vendido más de tres millones de ejemplares en los 17 idiomas en los que han sido traducidas. Esta semana llegaba a las librerías españolas la primera parte de «Las Guerras del Mundo Emergido», titulada «La secta de los asesinos» y también la propia escritora.

-¿Cómo inventa una astrofísica el Mundo Emergido?

-Cuando cree el mundo emergido, la astrofísica entró un poco de refilón. No utilicé mucho mis conocimientos. Simplemente a la hora de elegir los nombres de los protagonistas, les puse los de diversas estrellas como Dubhe (de laOsa Mayor).

-Entonces, ¿qué referencias literarias le han servido de inspiración?

-Seguramente me ha influido mucho la lectura de mi libro preferido, «En el nombre de la rosa» de Umberto Eco. Especialmente la parte en la que aparece su proceso creativo, en la que detalla cómo va escribiendo la obra. Esa parte me ha ayudado mucho a describir este Mundo Emergido.

Ni blanco, ni negro: gris

-Tierra del sol, del Mar… La naturaleza es la que predomina en los nombres de los reinos, ¿es por su poder?

Porque en mi vida de ciudadana echo en falta el elemento natural. Porque eso he elegido el género de la fantasía porque es una época no tecnológica donde se puede encontrar la Naturaleza.

-En el libro, el representante más alto del mal busca a una aparentemente insignificante muchacha. ¿Los extremos se tocan?

Sí, es algo que quería expresar desde el principio, el hecho de que el bien y el mal no están claramente diferenciados. Existen matices y hay que aprender a ver que no es tan simple.

La bestia

-¿Es por eso que la lucha entre el bien y el mal también se libra en el interior de la chica?

-Sí, efectivamente, la bestia y la maldición que están en su interior, son esa parte oscura con la que la chica se debate. Por tanto, es una lucha que se da tanto en el mundo como en las personas.

«La lucha del bien y del mal se da en el mundo y también en las personas. Eso se refleja en el libro»

-Dubhe aparece muy aislada, muy sola para hacer frente tanto al mal como a su lucha interior. ¿Con qué fin?

-Desde el punto de vista de la narrativa, para hacerla parecer más vulnerable. Pero también es un tema central en la adolescencia, te sientes aislado, te sientes distinto. El hecho de encontrar a alguien que te ayude y que es afín está muy presente en sus vidas. Y ya que escribo para ellos es un elemento que hay que tener en cuenta.

Niños de la muerte

-La de los niños de la muerte es una imagen demoledora: personas que a edad temprana asesinaron a alguien y quienes son considerados elegidos del malvado dios Thenaar. ¿Cómo llegó hasta ella?

Buscaba los aspectos más incómodos y molestos, negativos, de la fe ciega. Cuando se cree en una religión ciegamente no te planteas nada, crees en algo y te apartas de la realidad. Todos estos elementos, como la sangre, los niños de la muerte querían representar esta idea.

-Aparecen numerosas descripciones del culto al dios del mal, ¿cómo ha trabajado esa parte?

«Me informé de la antigua secta de los asesinos, que existió realmente»

-Busqué distintos elementos de religiones que conocía y me informé de la antigua secta de los asesinos que existía realmente. De todos ellos elegí los que me parecieron más siniestros para crear mi propia secta.

-Son estremecedores.

Gracias. Cuando escribo este tipo de género quiero emocionar y divertir, pero también dar miedo, aterrar, es una parte importante de mi trabajo.