El escritor argentino Guillermo Martínez
El escritor argentino Guillermo Martínez - EFE

El argentino Guillermo Martínez gana el premio Nadal

Logró imponerse en la 75 edición del galardón con el thriller «Los crímenes de Alicia», secuela de «Los crímenes de Oxford», novela que fue llevada al cine por Álex de la Iglesia

BarcelonaActualizado:

El premio Nadal celebra 75 años con «Los crímenes de Alicia», de Guillermo Martínez (Bahía Blanca, Buenos Aires, 1962), una novela en clave policíaca. En esta secuela de «Los crímenes de Oxford», el escritor argentino recupera al profesor Arthur Seldom para meterlo en una trama criminal que sigue las pistas de Lewis Carroll en «Alicia en el país de las maravillas». Estamos en el Oxford de 1994 y la muerte irrumpe en la Hermandad de Lewis Carroll, a la que pertenece el profesor. Con el concurso de un estudiante de matemáticas, el enigmático G, Seldom aplicará los saberes de la Lógica para desvelar el misterio…

A diferencia de «Los crímenes de Oxford», donde las pesquisas bebían de los juegos del lenguaje de Wittgenstein, el teorema de Gödel y las sectas matemáticas de la antigüedad, la novela ganadora está centrada en el universo literario de Carroll. La conjugación de la novela policíaca y las claves de esa simbología siguen la estela de Jorge Luis Borges, a quien Martínez dedicó su ensayo «Borges y la matemática» (2003), y el Eco que diseccionó los métodos deductivos del Sherlock Holmes en «El signo de los tres».

En su adscripción a la novela policíaca de matriz británica, Martínez elude las truculencias de la sangre y prefiere la elegancia de la abstracción. Eso no quiere decir, matiza, que el protagonismo de la lógica y las matemáticas en las investigaciones de Seldom y ese estudiante que podría ser el propio escritor en diferentes etapas de su vida académica –desde su doctorado bonaerense a los estudios en Oxford–, «enfríen» las emociones lectoras; el sino de sus obras bascula siempre entre la razón y la pasión: «Lo intelectual tiene algo de pasional y la pasión tiene también algo de lógica», subraya el autor de «Los crímenes de Alicia».

La novela ganadora de los 18.000 euros del Nadal es la sexta de Guillermo Martínez, después de «Acerca de Roederer» (1993), «La mujer del maestro» (1998), «Los crímenes de Oxford» (publicada en Argentina como «Crímenes imperceptibles», 2003), «La muerte lenta de Luciana B» (2007) y «Yo también tuve una novia bisexual» (2011). De su faceta como matemático cabe destacar la citada «Borges y la matemática» y el ensayo divulgativo «Gödel para todos» (2010), escrita en colaboración con Gustavo Piñeiro.

Semilla

Ganador en 2014 del Premio Hispanoamericano de Cuento Gabriel García Márquez por «Una felicidad repulsiva», Martínez valora la narrativa breve como semilla de su novelística. Con su relato «Peón cuatro rey», de inequívoca resonancia ajedrecista, ganó con 12 años su primer premio literario y, cinco años después, revalidó su pericia en el cuento con el premio Nacional Roberto Arlt: «Imagino mis historias igual que el resto de los escritores, pero las traslado al papel como si fueran cuentos», apunta.

La entrega del galardón estuvo precedida por la emotiva intervención de Cristina Cerezales, hija de Carmen Laforet, cuya novela «Nada» inauguró en 1944 el palmarés del Nadal. El premio ha formado parte de su vida y la ha marcado de forma profunda, confesó: «No tengo recogidas frases de mi madre a la hora de recibir el premio, pero sé la revolución que supuso en su vida y que afectó también a la de sus hijos, que con ella disfrutamos y sufrimos las consecuencias de la fama que le aportó».

Al protagonismo del Nadal se unió la concesión del Josep Pla de narrativa en catalán a Marc Artigau por «La vigília», novela sobre las trampas de las biografías por encargo.