Ángela Becerra, III premio Planeta Casamérica por «Ella que todo lo tuvo»

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TULIO DEMICHELI

MEXICO D. F. «Ella que todo lo tuvo», una novela de intenso perfume romántico de la que es autora la colombiana Ángela Becerra, se alzó ayer con el III Premio Planeta Casamérica. «Las soledades acompañadas que viven cada día dos seres humanos es el trasfondo de la novela -afirmó la ganadora-. Dos seres que se acercan y se alejan en una danza con la que van en busca de sí mismos. La compasión y la comprensión les llevan a encontrar la plenitud el uno en el otro».

Según desveló Becerra, narra la historia de «una escritora que sufre un accidente y que no puede escribir. Recibe una carta de su madre en la que le cuenta algo que sucedió en Florencia y decide viajar allí en busca de la escritura. Imagina un desolado personaje, «La Donna di Lacrimma», que es paralelo a sí misma y que nunca habla: recibe a hombres a los que permite contemplar su cuerpo. Nadie reconoce en Florencia a la escritora, pero un ser que se encuentra tan solo como ella, un librero, la observa con unos binoculares...»

Esta historia «de soledades que se necesitan -añadió la ganadora- surgió en 2004. Había ido a Florencia y estaba tomando un cóctel en un bar cuando entró una mujer muy especial. Vestía un sombrero con pluma y llevaba un abrigo muy cargado. Traslucía gran tristeza. El camarero le sirvió sin mediar palabra un dry martini. Al día siguiente volvió y los cinco siguientes... Sentí que en ella había una novela». Una novela que no escribió de inmediato -otras dos se colaron por medio- hasta que sintió que había llegado el momento. Volvió a Florencia, se instaló durante dos meses y escribió la obra de un tirón.

El jurado asimismo otorgó el premio finalista, dotado con 50.000 dólares (casi 38.000 euros), a la novela «El dinero del diablo», escrita por el mexicano Pedro Ángel Palomo, obra que dará mucho que hablar, pues apuesta por la rentabilidad del escándalo. «Se trata de un thriller histórico-político escrito en dos tiempos, uno presente y otro pasado. Un detective jesuita investiga una trama mientras se instruye la beatificación de Eugeio Pacelli, quien a los 17 años fue miembro de la Santa Alianza, sociedad vaticana de espionaje, luego Nuncio en Alemania durante el ascenso de Hitler y finalmente el Papa Pío XII. No sólo guardó silencio ante el Holocausto -afirmó sin rubor Palomo- sino que fue un personaje central y decisivo en la carrera de Hitler».