1927: Retratos perdidos de un sueño

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ITZIAR REYERO

MADRID. Anciano y emocionado, Jorge Guillén escribe en la primavera de 1983 sus últimos versos: «Pasa el video misterioso/ vuelve el pasado en movimiento,/ y el instante insignificante/ llega enseguida a conmovernos...» Refugiado en su casa de Málaga, el escritor acaba de visionar las únicas imágenes filmadas que existen de los de su Generación, la del 27, que él siempre gustó llamar «la Generación de la amistad».

Corre el año 1928. Juan Guerrero Ruiz, secretario de Juan Ramón Jiménez, y amigo fiel de los poetas se coloca detrás de una cámara Baby Pathé de 9.5 milímetros. Los autores del 27 desfilan, jóvenes y sonrientes, delante del objetivo. Allí están Alberti, Dámaso, Juan Ramón, Lorca, Miguel Hernández, Altolaguirre, Cernuda... Ha pasado medio siglo, pero la imagen de aquellos jóvenes de sonrisa dental sigue vivo en la memoria de Guillén.

De repente, el alma del autor de «Cántico» enmudece. «¿Y por qué?/ Porque significa./ No cruzan su flujo y su tiempo/ frente a nuestros ojos atónitos...» Entre las sombras de su juventud, el rostro difuminado de Pedro Salinas sacude su cuerpo de poeta. «Nada irreal que siempre un sueño,/ Y la gran verdad nos oculta:/ El vivir del amigo muerto./ ¿Cómo?/ Salinas./ Me emociono./ Es él y todo el universo».

En el cajón del olvido

Ochenta años después, estas imágenes, las únicas que existen de los poetas del 27 en movimiento, salen a la luz en un documental. El cineasta Rafael Zarza -que dirige la cinta junto con Fernando González de Canales- las descubrió en 24 rollos de película olvidados en una caja de cartón. Fue en 1979, durante una visita al domicilio de la viuda de Guerrero Ruiz. Desde entonces, un único empeño ha sido rescatarlas del olvido. Un largo proceso de restauración en la Filmoteca Española y el impulso del Instituto Cervantes y la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales (SECC) han hecho posible su puesta a punto.

El documento, de 61 minutos de duración, recoge las grabaciones de Juan Guerrero Ruiz, a quien Lorca denominó «cónsul general de la poesía». Las imágenes se suceden: Cernuda en los jardines del Alcázar de Sevilla, Guillén en una terraza del Paseo de la Castellana, García Lorca en un teatro de Buenos Aires. En ocasiones, un Alberti «señorito» y atractivo sonríe a cámara. Asimismo, el montaje incluye entrevistas a Neruda, Alberti y al propio Guillén, fotografías inéditas, así como poemas de los miembros del 27, recitados por Luis Alberto de Cuenca, Villena o Luis Muñoz, entre otros. Las voces originales de Luis Cernuda, Miguel Hernández y María Teresa León -esposa de Alberti- acompañan la grabación.

Entre el deseo y la realidad

«El documental», explica Zarza, «no es tanto un homenaje a los poetas del 27 y su punto de vista literario, sino al espíritu de su Generación». «El deseo y la realidad. Imágenes y palabras de los poetas del 27» -que así se llama el documento- está estructurado en dos partes. Primero: los sueños de juventud y el «deseo vital» de los escritores. Después: la «realidad» del momento, que se impone, separando sus vidas -incluso con la muerte- bajo el yugo de la ideología, el exilio y la Guerra Civil. El título, claramente, alude a la antología poética de Cernuda, «Realidad y el deseo», pero ordenado a la inversa.

«Guillén se emocionó mucho al ver las imágenes de sus amigos», recuerda el director de la cinta. Tanto, que unos días después escribió su poema «Misterioso», el último de su vida. «Porque para él -concluye Zarza- la suya fue, por encima de todo, la Generación de la amistad».

El vídeo, estrenado ayer en la sede madrileña del Cervantes, será exhibido en los 72 centros que la institución tiene repartidos en el mundo.