Sergio del Molino en un momento de la entrevista digital en ABC.es
Sergio del Molino en un momento de la entrevista digital en ABC.es - Matías Nieto

Sergio del Molino: «La intimidad resguardada y el pudor son enemigos de la literatura»

El escritor de «La hora violeta» ha presentado en el chat de ABC.es su nueva novela «Lo que a nadie le importa»

Actualizado:

El escritor y periodista Sergio del Molino ha charlado con los lectores de ABC.es sobre su nueva novela «Lo que a nadie le importa» que ya está en las librerías de toda España. El novelista, considerado uno de los doce escritores menores de 40 años con más perspectivas, saltó a la fama con su novela «La hora violeta» (Mondadori, 2013), donde narra la enfermedad y muerte de su hijo Pablo.

- Cuéntanos que nos vamos a encontrar en «Lo que a nadie le importa»«Lo que a nadie le importa» arranca con una frase que escuché a mi abuelo cuando estaba en el lecho de muerte. Una frase terrible que le lanzó a mi abuela: «Calla, que de ti no quiero ni que me cierres los ojos». Yo tenía diecisiete años entonces y aquello me heló. Siempre he querido saber qué puede pasar en la vida de un hombre para guardar silencio durante cincuenta o más años y que la primera vez que le dices una frase completa a tu mujer sea, ya moribundo, ese condensado de odio, resentimiento y amargura. Quise saber qué había pasado en su vida, y en este libro la exploro, mezclando su biografía con la mía. En el camino, atravieso el siglo XX (pues el protagonista vivió entre 1915 y 1997), por lo que el libro, al final, acaba hablando de este país. Es un libro español (y eso lo ha dicho algún crítico, no yo).

- ¿Tiene algo en común «La Hora Violeta» con su nueva obra?- Muchas gracias por los elogios. No soy yo quien para establecer paralelismos o líneas de continuidad, eso lo tenéis que ver vosotros al leerlo, pero sí que he sentido que no podría haber escrito "Lo que a nadie le importa" sin el influjo de "La hora violeta". En LHV abrí una espita que ha liberado algo en mí que no puedo controlar. Soy un escritor distinto. O a lo mejor es que finalmente soy un escritor y antes sólo fingía serlo. No lo sé, pero en este libro he sentido que exploraba con mucha libertad asuntos y formas que antes no sabía o no quería atender. LHV me enseñó que la intimidad resguardada y el pudor son enemigos de la literatura. Al menos, de la literatura que me interesa. Me enseñó que dedicarme a escribir era mucho más que sentarme cuatro horas delante de un ordenador a estructurar historias, que debía dar algo de mí, que los libros tenían que ser trozos míos. Le he perdido el miedo a eso. Supongo que pagaré un precio por ello, pero de momento estoy dispuesto a asumirlo. No sé si te he contestado. Resumiendo: sí, creo que quien leyó mi anterior libro encontrará puentes y continuidades lógicas, aunque ambos no tengan mucho que ver más allá de que comparten autor.

- ¿No tiene pensado escribir una novela de ficción? ¿Para cuándo?- Por la cantidad de veces que me han planteado esto y las veces que los críticos han insinuado que debería hacerlo, empieza a darme la sensación de que uno no se gradúa como novelista hasta que no escribe un libro inequívocamente de ficción. Esto no tiene que ver con la condición literaria de lo que uno hace, sino con convenciones de librería. La división tradicional de los libros en «fiction» y «non-fiction» puede ser comercialmente funcional, pero literariamente no tiene sentido, porque la ficción no es lo que hace que una novela sea novela. Para mí, es una herramienta más a disposición del escritor, que decide usarla o no y en las dosis que crea. Ahora mismo, no me planteo escribir una obra de ficción en el sentido clásico del concepto porque me interesa mucho más explorar otras cosas en las que la ficción sería un estorbo y, en mi opinión, una falta de respeto a los lectores, pues sólo servirían para camuflar referencias que todo el mundo localiza. Es un juego que, hoy por hoy, no me interesa.

Consulta el chat completo en ABC.es