Ángela Armero: «La operación Aktion T4 fue como un ensayo general del Holocausto»

Ángela Armero: «La operación Aktion T4 fue como un ensayo general del Holocausto»

La guionista se estrena en solitario con la novela «Oliver y Max» en la que un niño y su padre nazi se enfrentan a la crueldad del desconocido programa eugenésico Aktion T4, germen del horror que se impondría después en el Holocausto

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Pasaba unos días en Berlín, cuando Ángela Armero (Madrid, 1980) se topó con el argumento de su primera novela en solitario. Allí descubrió el plan Aktion T4, anterior al genocidio nazi, pero que ya llevaba dentro el germen despiadado del horror que se impondría después en el Holocausto. Se trataba de un programa eugenésico concebido para eliminar a los enfermos incurables, niños con taras hereditarias, huérfanos o adultos improductivos. La guionista lo da a conocer en la novela «crossover» «Oliver y Max» ( Nube de Tinta), donde un niño y su padre nazi se enfrentan a toda esta crueldad.

-Habla de que llegó a obsesionarse, ¿cómo llegó a ese punto?

-Pues porque todos conocemos el exterminio de los campos nazis, pero la operación Aktion T4 es anterior a la Solución Final, es como un ensayo general. En el seno de esa operación se exterminaba a la gente por dos criterios: el racial y también para ahorrar: eliminar enfermos, gente con padecimientos mentales… En general cualquier persona que no fuera capaz de trabajar. En tiempos de guerra o preguerra se consideraban que esas razones eran óptimas para eliminar gente. Me pareció que era una operación absolutamente macabra y salvaje de la que el mundo no sabía mucho. De hecho, cuando empecé a investigar tuve ciertas dificultades porque es una parte de lo que hizo el poder nazi contra las minorías de la que casi nadie sabe nada, por eso me pareció tan apasionante.

-¿Por qué cree que sabemos tan poco de esa operación?

-Esto era un secreto de Estado, lo mismo que la Solución Final. Todo estaba basado en mentiras. La versión oficial no era que ejecutaban a todas esas personas, era que se trataba de gente que requería cuidados y que se le iba a llevar a otro sitio. A nadie se le contaba lo que estaba pasando en realidad y los que participaban juraban con su vida que no dirían nada. Creo que que si no ha salido a la luz también es porque lo que vino después fue abrumador. Que el genocidio fuera tan salvaje explica que el Aktion T4 quedara desplazado. Pero las dos operaciones iban en paralelo y, en cuanto a su esencia, son igual de malvadas y de perversas.

Encuentro con Hitler

«Para el niños protagonista, Hitler es un gran hombre porque eso es lo que le han enseñado a pensar»-Las mentiras están muy presentes en el libro, el niño protagonista pasa por el proceso de creérselas a descubrirlas.

-Sí, eso también está inspirado en la realidad. El Aktion T4 tenía como víctimas también a niños, a enfermos de todas las edades, a minorías raciales de todas las edades… A estos niños se les decía que se les iba a llevar a jugar con ponis, que se les iban a dar juguetes… O sea, que es como una fábula de terror. De hecho, el cuento de Hansel y Gretel que aparece en la historia me pareció una buena referencia por eso, porque está plagado de terrores con los que hemos crecido, pero en este caso era real. Así que era como si el niño estuviera en un cuento de esos horribles que te leen para dormirte.

-Y todavía le cuesta más porque el pequeño había crecido con la ideología nazi.

Su padre es un cocinero del Reich, un admirador de Hitler y un nazi convencido. Entonces le genera un enorme conflicto pensar que algo que tiene que ver con su padre o con su país está mal. Quién no va a fiarse de ellos, además, no encuentra una razón. También es cómo va descubriendo esa realidad que es horrible y que no estaba expuesta a los ojos del alemán medio que estaba en el partido nazi, no conocían estas aberraciones.

-El encuentro de Oliver con Hitler es ciertamente sobrecogedor.

Era un líder muy poliédrico, era capaz de llevar a cabo la mayor villanía de la Humanidad, pero también de tener detalles con los niños. Por lo visto, sus amigos lo consideraban un buen anfitrión, en el momento en el que aparece en la novela ya está a punto de perder la guerra. Está en un momento muy delicado y podía haber sacado una personalidad más violenta, pero creo que es interesante mostrarle en un momento cotidiano crepuscular de fin de la guerra. Y también para mostrar que para el niño es un gran hombre porque es lo que le han enseñado a pensar.

-El padre también da un giro radical en su pensamiento.

Con el punto de vista del hijo me interesaba dar esa imagen superinocente para hablar de los temas que compartimos muchos seres humanos como es la pérdida de los padres, el miedo a lo desconocido, al desamparo, a la muerte… Los temores más primarios del ser humano. Con el padre, hacer el viaje desde el nazi convencido, del relato oficial a descubrir el horror. Se pone en conflicto contra sí mismo porque se da cuenta de que él también es un monstruo por formar parte de un sistema monstruoso. Los dos puntos de vista combinados daban una idea bastante completa de la situación.