Se publica en España «Battle Royale», el bestseller japonés que inspiró a Tarantino
Una escena de la adaptación al cine de «Battle Royale» - abc

Se publica en España «Battle Royale», el bestseller japonés que inspiró a Tarantino

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Ha tardado en llegar, ya que Koushun Takami escribió esta obra en 1999, pero por fin tenemos traducido al español este bestseller que lleva la estética manga al terreno del terror y el suspense. «Battle Royale»(ed. Planeta, 12.95 euros) es una novela que ha servido de inspiración al mismísimo Quentin Tarantino.

¿Quién no se acuerda de Gogo Yubari, aquella letal chica vestida de colegiala que le ponía las cosas muy difíciles a Uma Thurman en la primera parte de «Kill Bill» (2003)? Pues precisamente la misma actriz, Chiaki Kuriyama, picahielos en mano, intervenía con anterioridad en la versión fílmica de «Battle Royale» (2000).

La acción tiene lugar en un territorio parecido al de «1984», de George Orwell. Es el llamado género distópico, referido al de una sociedad tan ficticia como enfermiza. En este caso, un sistema tiránico en el que cualquier mínimo signo de oposición es eliminado sin miramientos.

En la República del Gran Oriente Asiático no se andan con tonterías: está prohibido hasta el rock & roll, tildado de propaganda imperialista. Y, lo que es casi peor, todos los años se celebra una cruel competición de simulación bélica entre alumnos de tercero de instituto: de 42 participantes, solo puede sobrevivir uno.

Cada uno de los muchachos, a los que se les concede aleatoriamente un arma que puede ser desde una ametralladora, una hoz o unos dardos, reaccionará según su moral, el miedo que acumule en su cuerpo, su carencia o posesión de escrúpulos, la confianza que tenga en los demás... Algunos buscarán amigos para aliarse y tratar de escapar (algo que se presenta como imposible), otros comienzan la cacería humana inmediatamente, la mayoría mata a sus compañeros porque están aterrorizados...

Los organizadores del concurso controlan en todo momento sus posiciones dentro de la isla que sirve de marco al juego; si no muere nadie en un intervalo de 24 horas, activan unos collares que llevan puestos y matan a todos; les obligan a moverse continuamente al señalar zonas prohibidas cada cierto tiempo bajo pena de muerte...

El protagonista, un muchacho deportista y de buen corazón llamado Shuya Nahanara, se ve obligado a replantearse constantemente sus valores éticos para afrontar la situación.

El éxito de la obra, que no ahorra detalles sangrientos, fue inmediato: al año siguiente de su publicación aparecía la versión en cómic (15 tomos de cuyo guión se encargó el propio Takami) y el filme, que tuvo una secuela en 2003. Antes de llegar al español, fue traducido a doce idiomas; y sí, también el argumento es fácilmente reconocible en la película «Juegos del hambre» (2008).

Quizás haya en la novela algo de crítica hacia el tradicional conservadurismo japonés, hacia la obsesión por el control de los ciudadanos que nos lleva hacia el asunto del espionaje propiciado por Estados Unidos en los tiempos actuales, o hacia la poca confianza que inspira el ser humano en general.

En cualquier caso, el resultado es una narración que sumerge al lector en una atmósfera tan asfixiante como inquietante, y que le lleva inevitablemente a preguntarse qué haría en una situación semejante. Y es mejor no contestar a esa pregunta.