Cristian Mercado, protagonista de «Contracorriente» - ABC

Fantasma serás, mas fantasma enamorado

JAVIER CORTIJO
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CONTRACORRIENTE HHH

Director:Javier Fuentes-León.País:Perú.Año: 2009. Duración: 100 min. Género: Drama. Intérpretes:Cristian Mercado, Manolo Cardona, Tatiana Astengo

No hay nada más complicado que intentar sorprender al espectador en un género tan viejo y tan «perro» (también por lo del amor como Can Cerbero, parafraseando a Bukowski) como el drama romántico, en el que prácticamente todos los requiebros, suspiros, cicatrices y jadeos han quedado ya certificados, manufacturados y envasados al vacío con intensidad y hasta notoriedad. Contra todo pronóstico (o no), un debutante peruano ha salido victorioso de tal lance con una historia que tensa sus tendones y fibras, toma aire fresco, lo deposita en sus velas y nos estampa la nave en las narices como el Expreso de Chicago sin frenos y a lo loco. Bueno, a lo loco es un decir, ya que una de las virtudes del filme es su don apacible a la hora de presentar una romance con un doble cambio de ritmo que, en otra circunstancia, podría dejar al público con la cadera fulminada por varias partes.

Para no andarnos más por las ramas: tenemos a Miguel, pescador rural que, mientras espera el nacimiento de su hijo, pierde a Santiago, su amante clandestino. Aunque no del todo, ya que éste se le aparece fantasmalmente para reclamarle una sepultura digna y para que así puedan vivir su amor «sin ocultarse ante nadie», paradoja casi macabra que marca el tono dramático del filme. El buen instinto de Fuentes-León evita que su ópera prima sea una mezcla entre «Brokeback Mountain» y «Ghost», logrando una por momentos brillante maniobra sentimental donde la sordidez y la incomodidad que a veces acompañan al «cine gay» queden sepultadas por una sensibilidad y una sencillez envidiables, sin moraleja ni lírica barata.

Cierto que algunos personajes secundarios bordean el arquetipo dulcificado (la humillada esposa, los comprensivos amigos...) pero secuencias como los encuentros «en el más allá» o la ardiente contención de Cardona y, sobre todo, Mercado hacen de esta película un feliz descubrimiento y una sentida declaración de amor al amor.