El galeón «Andalucía» surca las aguas del río Huangpu, dentro del recinto de la Expo - efe

El galeón «Andalucía» surca los ríos de Shanghai

El barco, una reproducción de los del siglo XVII, ha gozado de un permiso especial para poder navegar por la ciudad durante la celerabración de la Expo 2010

EFE
SHANGHAI Actualizado:

El galeón «Andalucía», la mayor réplica de un barco histórico español, atravesó hoy el centro histórico de Shanghái y remontó el río Huangpu, que divide a la capital financiera de China, para navegar frente al pabellón de España de la Expo 2010, que celebró hoy su Día de Andalucía.

El navío, una reproducción lo más exacta posible de los galeones que, durante cerca de dos siglos y medio, llevaron a cabo el comercio entre Asia, América y España, obtuvo un permiso especial para poder navegar hoy por la zona de la Expo, que tiene el tráfico restringido estos meses por motivos de seguridad. Escoltado por dos patrulleras de la Autoridad de Seguridad Marítima de Shanghái y, como es habitual, con un práctico naval y varios policías chinos de inmigración a bordo, el galeón partió de la Terminal Internacional de Cruceros de la ciudad china y pasó junto a uno de los paisajes urbanos más espectaculares del planeta.

Primero atravesó el meandro más famoso del Huangpu, con el distrito financiero de Lujiazui a un lado, donde se levantan cientos de rascacielos de aspecto futurista, entre ellos el tercero y el sexto más alto del mundo, y con el malecón fluvial conocido como el «Bund» en la orilla opuesta. Allí, en el lugar más turístico de la ciudad china, a los pies de varias decenas de edificios coloniales casi centenarios, los turistas se vieron sorprendidos por el paso de un barco español del siglo XVII, que navegaba río arriba frente a los rascacielos rumbo a la Expo, entre un denso tráfico de grandes buques mercantes.

Tras pasar bajo los emblemáticos puentes Nanpu y Lupu, comprendidos ya en los 5,28 kilómetros cuadrados que ocupa la Expo, también dividida por el río, el galeón navegó un par de veces a los pies de este último puente, cerca de donde se encuentra el pabellón de España. Allí aguardaban el consejero de Turismo de Andalucía, Luciano Alonso; la comisaria del pabellón, María Tena, y su mascota, Miguelín, junto a decenas de personas.

«Ha sido alucinante navegar dentro de Shanghai, con la ciudad vieja a un lado y el centro financiero con esos edificios tan impresionantes a babor, y con este barco de hace 300 años», ha declarado su capitán, Gonzalo de la Cruz. «Esto de hoy es culminar una gran ilusión», ha dicho Ignacio Fernández Vial, que ya diseñó en el pasado las carabelas y la nao de Colón, así como la nao «Victoria», réplica del barco que dio la primera vuelta al mundo en 1522, para el Quinto Centenario y la Expo de Sevilla 1992.

La «Victoria» fue recuperada para dar una nueva vuelta al mundo y convertirse en un «pabellón flotante» como parte del pabellón de España en la Expo anterior, la de Aichi (Japón) en 2005. «Es el barco que engrandeció a Sevilla (como puerto que absorbió el comercio de Indias durante siglos), así que (en 2005) llegamos a puerto con la 'Victoria' y dijimos, vamos a construir un galeón, y aquí está», recordó, para ser un símbolo flotante de la cultura y la historia de Andalucía y de España en la Expo.

«Este tipo de galeón es el que hizo posible la primera línea regular de comercio marítimo que se abrió en el mundo, y la que más ha durado, dos siglos y medio, así que tiene una importancia histórica total», destacó Fernández Vial. «Este barco es una réplica lo más exactamente posible de la época, aunque llevamos en algunas cosas una altísima tecnología, como en la comunicación, los aparatos de navegación, recibimos partes meteorológicos... en eso vamos al máximo nivel», dijo. Sin embargo, «cuando navegamos a vela estamos navegando como se navegaba en la época», aseguró.