EurovisiónManel Navarro confía sus opciones en los gestos cómplices y el carácter festivo de su propuesta

Leves mejores en la realización y la iluminación, aunque la prensa internacional vuelve a acoger con frialdad la candidatura española. El sorteo decide que el artista catalán cante en el segundo bloque de la final

ENVIADO ESPECIAL A KIEV (UCRANIA)Actualizado:

Sol, playa, palmeras, una autocaravana y surf. Manel Navarro ha confirmado hoy en su segundo y último ensayo individual su deseo de derrochar alegría y color durante su actuación en la final de Eurovisión del próximo sábado. Vestido con pantalones semipitillo, zapatillas deportivas y camisa hawaiana a medio desabrochar con palmeras y motivos florales, el representante español ha vuelto a mostrarse cómplice con la cámara y algunos de los problemas de realización con respecto a la prueba del viernes han quedado subsanados, aunque su acogida entre la prensa ha vuelto a ser discreta.

Los cambios más destacables tienen que ver con la luz y con el movimiento de cámaras. Por un lado, los visuales han cambiado su tonalidad, acentuando el color y elevando su brillo. El artista español arrancará de espaldas a la cámara junto a su banda en un plano que invitará a los espectadores a contemplar la Tierra desde el espacio. Después, la luz evoluciona desde los azules fríos del universo a los tonos dorados del amanecer. En ese momento, el escenario recibe una explosión de alegría y caracter festivo con la proyección de imágenes animadas de sol y playa, seña de identidad de su candidatura. Los elementos surferos también serán muy protagonistas, con Manel y su banda 'surfeando' sobre las olas en un curioso juego óptico gracias a las proyecciones en el suelo del escenario.

El representante se ha mostrado en esta ocasión más relajado y dinámico ante la cámara, lanzando continuos guiños y gestos cómplices al espectador. De hecho, la delegación española ha mimado especialmente estos planos para reforzar la presencia del cantante. Edgar Regincos, al bajo; Marc Monserrat, a la batería; y Pol Niubo, con la guitarra son los encargados de arropar a Manel sobre el escenario, interactuando con él en buena parte de la actuación y ayudándole a transmitir la alegría de su tema.

"Ha habido mejores sustanciales y me encuentro más cómodo en el escenario. Tenemos que mejorar aún algunas cosas, pero en general estoy muy contento con el resultado", ha señalado el candidato ante los periodistas tras en el ensayo. En la misma rueda de prensa, la suerte ha sonreído a Manel: el español actuará en la segunda mitad de la final, bloque en el que han cantado todos los ganadores de Eurovisión de los últimos doce años a excepción de 2014 y 2015.

Tras esta última toma de contacto, el artista catalán volverá a pisar el escenario del Centro Internacional de Exposiciones de Kiev mañana durante la gala de jurado de la primera semifinal. Una parte de esa actuación, la primera con público, se podrá ver en la retransmisión de la eliminatoria del martes. El siguiente ensayo de Manel Navarro ya será el viernes para la gran final, a la que España accede directamente por ser miembro del "Big 5" junto a Francia, Italia, Reino Unido y Alemania. Ucrania, como país anfitrión, también está ya clasificado