EurovisiónUn cantante nacido en Ucrania, el favorito para representar a Rusia en Eurovisión

El canal ruso «Life» apunta de nuevo a Aleksander Panayotov como el candidato para Kiev 2017. El gobierno ucraniano mantiene una «lista negra» de artistas que no podrán viajar al festival por mostrarse a favor de la anexión de Crimea

MADRIDActualizado:

Un candidato para ganar Eurovisión... y para defender a Rusia en «territorio enemigo». Aleksander Panayotov se ha convertido en el máximo favorito para ser el representante ruso en el festival que se celebrará en Kiev el próximo mes de mayo. El joven artista, nacido en territorio ucraniano durante la etapa soviética y una de las mejores voces del panorama pop ruso, lleva varias semanas en las quinielas de los medios de comunicación. Hoy, la cadena «Life» señala que su designación ya está cerrada y el anuncio se haría público dentro de un mes. El departamento de música de Channel One, televisión que emitirá este año el concurso, no ha dado detalles sobre la elección del representante aunque sí asegura que la decisión «está casi tomada».

El propio Alexander Panayotov ha asegurado que no sabe nada sobre Eurovisión y si él finalmente será el candidato ruso. «Estaría encantado de representar a nuestro país en el concurso. Para mí sería un gran honor, pero no quiero pensar en ello antes de tiempo».

«Lista negra» a intérpretes rusos

La elección de un artista de origen ucraniano como representante ruso pondría punto y seguido a la gran polémica que ha agitado la actualidad en torno al festival en estas últimas semanas. Como contó ABC el pasado 14 de diciembre, Ucrania ha impuesto una «lista negra» para vetar a los cantantes rusos que han apoyado públicamente tanto la anexión de Crimea como a los separatistas prorrusos de la zona este del país. La «lista negra» agrupa a más de ochenta personas, incluyendo cantantes como Oleg Gazmanov, Iosif Kobzon, Valery Joseph Prigogine, Mikhail Boyarsky, Grigory Leps y Nikolay Rastorguev (líder del grupo Lyube). Esta norma impediría a todos ellos poder representar a Rusia en el festival, puesto que verían denegada su entrada al país. En esa lista no se encontraría Aleksander Panayotov.

La UER, ente organizador del certamen musical, lleva maniobrando desde hace semanas para evitar que esta restricción se mantenga durante las fechas del concurso, aunque la organización ucraniana desmiente estas presiones y sostiene que su famosa «lista negra» no se verá alterada por la celebración del concurso.

El conflicto entre ambos países en Eurovisión se desató este año después del triunfo de la ucraniana Jamala en el festival celebrado en Estocolmo (Suecia). La artista interpretó en el show «1944», un tema que evocaba la brutal deportación de los tártaros de Crimea ordenada en aquella fecha del siglo pasado por el sanguinario dictador comunista Iósif Stalin. La delegación rusa protestó antes de la final al entender que el tema violaba la norma que impide cualquier referencia política en las canciones participantes, algo que finalmente la dirección del concurso rechazó.

Tras la victoria ucraniana, el estupor se adueñó de algunos diputados rusos y miembros del Gobierno. «Ha sido una victoria política, que ha derrotado al arte», señaló por entonces el senador ruso Frants Klintsévich. «El año que viene enviemos a Serguéi Shnúrov (polémico rockero ultranacionalista). Podrá ganar o perder, pero seguro que Shnúrov los envía a todos a un sitio que yo sé», dijo a su vez en las redes sociales el viceprimer ministro ruso, Dmitri Rogozin. Bajo la indignación, muchas voces pidieron salir inmediatamente del concurso. Sin embargo, la televisión rusa confirmó su presencia en la edición de este año.

Al margen del veto, preocupa también la acogida que la delegación rusa pueda tener durante su estancia en Ucrania y los previsibles abucheos que su representante recibirá cuando actúe ante un pabellón abarrotado de público ucraniano. No será la primera vez: en las ediciones de 2014 y 2015, los candidatos rusos también fueron recibidos por los eurofans con pitos debido a las políticas homófobas del gobierno de Putin.

Rusia ultima su «doble venganza»

Aleksander Panayotov nació en Zaporizhia (Ucrania), cuando este territorio aún formaba parte de la Unión Soviética. Desde principios del 2000, ha vivido en Moscú y su carrera está trufada de participaciones en diferentes «talent-shows» de la televisión: «Popstars» (2002), «Russian Idol»(2003) y más recientemente en «The voice» (2016). También ha formado parte de las preselecciones rusas para Eurovisión hasta en cinco ocasiones, quedando dos veces en segundo lugar.

El objetivo de Rusia con esta elección, si finalmente se confirma, parece claro: resarcirse de la victoria de Jamala y lograr un segundo triunfo en el festival con un cantante de origen ucraniano y en «territorio enemigo». Una doble venganza que los rusos no parecen estar dispuestos a dejar escapar.