Walden crea galaxias con edificios góticos y naves en forma de pez
Walden crea galaxias con edificios góticos y naves en forma de pez
CÓMIC

Un universo bello y misterioso

Tras la autobiográfica «Piruetas», Tillie Walden nos trae «En un rayo del sol», una historia de ciencia ficción cargada de sensibilidad

Actualizado:

« Piruetas» (La Cúpula, 2017), unas memorias gráficas sobre su adolescencia dedicada al patinaje artístico y su salida del armario, consagraron a Tillie Walden (Austin, Tejas, 1996) como una autora recomendabilísima por su capacidad de crear cómics de honda emoción pero sin melodrama excesivo, melancólicos y formalmente muy bellos. Ahora La Cúpula recupera otro de sus trabajos, « En un rayo de sol», una historia de ciencia ficción publicada como «webcómic» entre 2016 y 2017. En ella Walden demuestra que esa emoción y esa melancolía no sólo se los reserva para narrar su propia vida, sino que puede trasladarlos a otras galaxias.

Saltando entre dos tiempos, la historia sigue a Mia, una joven a punto de comenzar su primer trabajo como parte de una cuadrilla dedicada a rehabilitar edificios en el espacio exterior; a la par que se desarrolla su amistad con el resto de las trabajadoras, vamos descubriendo sus recuerdos sobre su romance con Grace, una enigmática compañera de internado. A lo largo de las narraciones paralelas se van desarrollando incógnitas: ¿Cómo llegaron a conocerse las compañeras de la cuadrilla y a qué se dedicaban antes? ¿Qué es La Escalinata? ¿Por qué es tan temida la familia de Grace? (Quizá también podemos incluir como otro misterio la aparentemente total ausencia de hombres en la galaxia, pero, sinceramente, eso resulta lo de menos).

Historias optimistas

«En un rayo de sol» es un ejemplo casi «avant la lettre» de «hopepunk», una corriente en auge (especialmente en la fantasía y en la «sci-fi») que desea contar historias optimistas, menos centradas en héroes que en gente corriente que mejora el mundo a base de cuidar de quienes tienen a su alrededor. Walden sacó el título de una canción del grupo «indie» Belle and Sebastian, « Asleep on a Sunbeam», y este cómic tiene bastante en común con los momentos más inspirados de esa banda escocesa: un romanticismo algo tristón pero esperanzado, una dulzura que consigue por los pelos no volverse empalagosa. Este universo de edificios góticos flotando por el espacio y naves con forma de peces koi es casi excesivo, pero la belleza de los dibujos, la convicción con que narra la autora y lo auténticos que resultan los sentimientos de sus personajes lo convierten en un caramelo que nos deja con ganas de más, deseando leer la conclusión (que se pondrá a la venta el próximo día 18).