Mapa de «Tiburón» del atlas «Cinemaps»
Mapa de «Tiburón» del atlas «Cinemaps»
LIBROS

Todo es susceptible de ser «mapeado»

Cada año se publican decenas de atlas que exploran, incluso, las emociones humanas

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El anzuelo es la nostalgia. En realidad, todos hemos estado allí. En el mar de nieve de Fargo, que es, como dice el ilustrador Andrew DeGraff, «la cobertura de un pastel podrido». En la mazmorra del psiquiátrico donde está encerrado Hannibal Lecter en El silencio de los corderos. En la mansión gótica y la urbanización kitsch de Eduardo Manostijeras. O acompañando a Dorothy y sus amigos en el viaje lisérgico de El mago de Oz. Hemos «dibujado» en nuestra mente esos escenarios después de verlos en el cine porque, en el fondo, t odos tenemos un cartógrafo dentro.

Cinemaps. Atlas de 35 grandes películas (GeoPlaneta) juega con la nostalgia y con la seducción que posee la cultura pop: los estrenos de nuestra infancia, los «barreños» de palomitas, el suelo pegajoso de la sala y la buena compañía. «Pienso en estas pinturas como maquetas a escala de taquillazos que representan, en forma de diagrama, una cantidad limitada de tiempo, normalmente unos 120 minutos», concluye el ilustrador. «Como espectadores y fans hemos recorrido antes cada centímetro de esos viajes, atravesando bosques y selvas, sobrevolando planetas y estaciones espaciales. Sin embargo, seguimos regresando a esos mundos una y otra vez».

En el fondo, todos tenemos un cartógrafo dentro y somos viajeros reales o imaginarios

La cartografía está de moda y las editoriales apuestan por nuevos atlas que parten de una idea: todo es susceptible de ser mapeado, desde lo real a lo imaginado, desde los libros a las películas, desde el Big Data y la conectividad hasta las emociones humanas. Con internet y las redes sociales la cartografía ha pasado a la gente de la calle, que hace mapas sin saberlo. En los últimos años, GeoPlaneta ha lanzado atlas de lugares soñados, de ciudades perdidas, de países que no existen, de lugares malditos, de islas desconocidas, del bien y del mal, de la pasión balompédica, de los exploradores españoles...

A estos trabajos ilustrados hay que añadir lúcidos ensayos convertidos en clásicos modernos: En el mapa. De cómo el mundo adquirió su aspecto, de Simon Garfield (Taurus), La historia del mundo en 12 mapas, de Jerry Brotton (Debate) y Conectografía, de Parag Khanna (Paidós). El abuso del filón puede llevar a su agotamiento, aunque, por ahora, no se adivina. Falta por trazar, por ejemplo, el mapa de la corrupción, las ocurrencias, las cortinas de humo, los másteres regalados y las gateras legales de los políticos, pero todo se andará.