Una de las instalaciones de García Andújar en Valencia
Una de las instalaciones de García Andújar en Valencia
ARTE

El Sistema operativo de Daniel G. Andújar

El artista desdibuja en su retrospectiva para el Centro del Carmen, en Valencia, los límites entre privado y público, serio y lúdico, amable e incómodo, para estimular la conciencia crítica

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La exposición Sistema Operativo. Colecciones, en el Centro del Carmen de Valencia, es la revisión más exhaustiva hasta la fecha sobre la trayectoria del controvertido artista multimedia Daniel García Andújar (Alicante, 1966). Se entiende a modo de retrospectiva vinculada a un proyecto inicial expuesto en el Museo Reina Sofía bajo el mismo título en 2015, pero que ahora no itinera hasta aquí, sino que crece y se desarrolla comisariado por Valentín Roma (Barcelona, 1970), quien lo define como «tríptico de tres exposiciones diferentes que tienen un paradigma parecido en cuanto a revisión del trabajo de García Andújar», adelantando que, tras ésta, se iniciará otra muestra relacionada en la Virreina Centro de la Imagen, en Barcelona.

¿Original o copia?

Trabajos iniciales que nunca se han visto antes o inéditos que forman parte de una especie de arqueología del propio artista se hallan expuestos en una sala cuyo pasillo central ha sido pintado de rojo, invadido por réplicas de obras maestras como El Jardín de las Delicias, de El Bosco, imitando la distribución de una galería del siglo XIX. El artista parodia así los grandes espacios museísticos para reflexionar sobre el original y la copia en el mundo del arte. Crítico también con el anonimato en la red y las cíclicas burbujas inmobiliarias, nos sumerge a través de sus obras en las sucesivas crisis que han afectado a Occidente y que ha ido plasmando en diferentes etapas de su trayectoria. Dos décadas de creación artística marcadas por el auge de la identidad digital, la vigilancia y la consecuente desobediencia a través de un arte esencialmente político.

Con una fuerte presencia de videoarte, net.art e instalación, García Andújar señala la instrumentalización con fines especulativos y de control social de las tecnologías de la comunicación, planteando la necesidad de que la sociedad tome conciencia de los peligros y paradojas del discurso emancipatorio que de ellas se desprende. Concluye que, al estar constantemente conectados a las redes, creemos mantenernos al día de las noticias más veraces en tiempo real mientras que somos, en el fondo, mucho más manipulables. Aludiendo a las fake news o noticias falsas, que se extienden de manera viral, se puede lograr que un hecho histórico sea puesto en entredicho o invisibilizado. En este sentido, el rostro de los presidentes Donald Trump y Vladimir Putin se repite en numerosas piezas, en las que el artista cuestiona lo que representan, interviniendo las imágenes, distorsionándolas o acompañándolas de frases satíricas.

En la muestra también puede volver a verse parte del proyecto Los Desastres de la Guerra, homenaje del autor a la Junta del Tesoro Artístico que durante la Guerra Civil rescató el patrimonio artístico español depositándolo en buena parte en Valencia. Se trata de una instalación a modo de falla realizada en colaboración con el artista fallero Manolo Martín y que fue expuesta en la pasada Documenta de Kassel. Asimismo, a pie de calle encontraremos durante el tiempo que dura la muestra varios autobuses urbanos recorriendo la ciudad con vinilos gigantes pegados a ambos lados que espetan al viandante el siguiente lema: «Democraticemos la democracia», recreando una obra anterior convertida en intervención pública. Porque los límites entre privado y público, serio y lúdico, amable e incómodo son desdibujados por el artista, que los difumina con intención de estimular la conciencia crítica.