SERIES

Series inspiradas en joyas del cine

Les proponemos varios programas dobles: piezas del séptimo arte y sus «vástagos» televisivos

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«WESTWORLD» (HBO). Revisión confesa de la película Almas de metal, de 1973, que no tantos recuerdan. Frente a la pequeña joya de Michael Crichton, con Yul Brynner y James Brolin, la serie derrocha lujo y un gran reparto, pero le falta el alma del original. A la premisa, casi idéntica, se le han añadido las dosis de sexo propias del canal. Un futurista parque temático ofrece la fantasía de visitar un poblado del Oeste donde satisfacer los más bajos instintos. Por supuesto, las leyes de la robótica se atascan y la cosa se desmadra.

«THE CROWN» (Netflix). El programa doble que forma esta serie con The Queen es evidente. El personaje central es el mismo, Isabel II, y el creador de ambas maravillas es Peter Morgan, quien retrata dos etapas distintas de la vida de la Reina de Inglaterra. La película de 2006 abordaba la crisis monárquica por la muerte de Diana de Gales y la serie se centra en los primeros años de reinado, no menos complejos. El lujo salta a la vista, pero es mucho más importante la inteligencia de los guiones, que no malgastan ni una escena. De lo mejor del año.

«STRANGER THINGS» (Netflix). Había varias elecciones posibles para maridar la serie de Netflix con sus múltiples referencias cinematográficas. ET, Los Goonies y algún otro título pueden verse con la serie de los hermanos Duffer, una pequeña joya que se convirtió en la serie del pasado verano. Cuenta conmigo es quizá el antecedente idóneo para combinar con este cruce de tramas y géneros, no tan sencillo como parece. La serie gusta a públicos muy diferentes, aunque en general se pide que conserven algo de inocencia y no sean alérgicos a los guiños.

«EL EXORCISTA» (HBO). En este caso la inspiración es evidente. Ambos exorcistas comparten título y la novela de William Peter Blatty. La televisión ha tardado décadas, por respeto e incluso por temor, en atreverse a tocar el clásico de William Friedkin, que sigue dando miedo a los nuevos espectadores. La versión televisiva actualiza la trama de una manera inteligente, sin parecer un remake ni una secuela. La estrella más conocida es Geena Davis, pero los amos de la función son Alfonso Herrera y Ben Daniels, excelentes guardianes de la luz.

«MOZART IN THE JUNGLE» (Movistar+). Este plan es otra combinación diabólica, un salto conceptual que, sin embargo, tiene más puntos en común de los que cabría pensar, además de la referencia al divino Wolfgang. Amadeus, de Milos Forman, también era un drama cargado de humor. En la serie y en la película se contrapone el triunfo legítimo pero limitado del hombre virtuoso frente al éxito arrasador del genio. El reparto de dones entre ambos arquetipos es como mínimo caprichoso. ¿Quién merece nuestro aplauso y atención? La historia nos dice que el segundo.

«THE AFFAIR» (Movistar+). La serie de Showtime, que va por su tercer curso, tiene una particularidad que la distingue casi de la mayoría de referencias cinematográficas. Está narrada a varias voces: dos en la primera temporada, cuatro en la segunda y hasta cinco en la tercera, con la incorporación de Irène Jacob. Breve encuentro, clásico de David Lean, tenía menos puntos de vista pero más amplitud de miras. Si la mezcla les parece atrevida, piensen que la ocasión es perfecta para recuperar este maravilloso título y que las pulsiones humanas son inmutables.

«THE MISSING» (Movistar+). La diferencia de contexto y edad de las víctimas en The Missing y Missing (Desaparecido) es enorme, aunque la distancia se acorta en la segunda temporada de la serie. El maridaje es discutible, no así la calidad del programa. Merece la pena recordar la película de Costa-Gavras y a su sensacional pareja protagonista (Lemmon y Spacek). La miniserie británica, muestra de una estirpe superior de hacer miniseries, ofrece a un grandísimo Tchéky Karyo, cabeza visible de un reparto ejemplar y jubilado imposible empeñado en recuperar niños perdidos.

«THE NIGHT OF» (HBO). Un joven sale una noche con la primaria intención de darle una alegría a su cuerpo y se adentra en el laberinto. Los géneros difieren al máximo, del drama de esta serie a la comedia de Jo, ¡qué noche!, pero la gran ciudad y sus peligros nocturnos no son la única conexión entre estas obras maestras. Riz Ahmed y Griffin Dune son marionetas arrastrados por fuerzas superiores, víctimas de la fugaz promesa de la belleza. Rosanna Arquette y Sofia Black-D’Elia nunca recibirán el reconocimiento ni el castigo que merecen.