Sobre Josep Lluís Sert (a la derecha en la foto, con Joan Miró) trata uno de los libros más interesantes
Sobre Josep Lluís Sert (a la derecha en la foto, con Joan Miró) trata uno de los libros más interesantes
ARTE

Recomendaciones para la Feria del Libro: la plástica también se lee

La Feria del Libro también invita a acercarse a sus casetas para hacerse con los mejores y más recientes títulos sobre arte, arquitectura o fotografía. He aquí una nutrida selección de volúmenes

Actualizado:

«Ser(t) arquitecto». María del Mar Arnús. Anagrama, 2019. 298 páginas. 23,90 euros. No es esta una biografía al uso de uno de los más grandes arquitectos españoles de la pasada centuria. Lo es, además, de los más grandes acontecimientos (culturales) del pasado siglo, porque, de una u otra manera, le tocaron de cerca a Josep Lluís Sert: influencia de Gropius y la Bauhaus, participación en GATCPAC, construcción del Pabellón de la República, el exilio a Nueva York y el salto a Harvard... Final feliz para la historia del hijo de un conde, sobrino de pintor, que acabó desarrollando una de las mayores conciencias sociales en arquitectura.

«Crítica del mundo imagen». José Jiménez. Técnos, 2019. 188 páginas. 15 euros. Debe entenderse el último libro de José Jiménez como un manual de filosofía. Porque lo que analiza de manera distendida a lo largo de sus páginas es la Historia del devenir de la Cultura, de sus orígenes a la actualidad, momento el nuestro en el que la digitalización se impone y el resultado es una imagen global y envolvente. Eso invita a su autor a diferenciar diversos tipos de imágenes y a considerar cómo cada época y sociedad ha ido generando las suyas. Solo la reflexión y la actitud crítica marcan su vigencia y su actualidad.

«Bauhaus Mädels». Patrick Rössler. Taschen, 2019. 484 páginas. 30 euros. En el año del centenario de la Bauhaus no podía faltar en nuestra lista un título que se ocupara de homenajearla y que además hiciera hincapié en uno de sus capítulos menos atendidos: el de la aportación de las mujeres a esta mítica escuela. Demos pues la bienvenida a este completo retrato de autoras como Marianne Brandt, Gertrud Arndt y Lucia Moholy, creadoras que además tuvieron que desafiar los roles de género tradicionales y que todavía hoy no situamos de igual a igual –por desconocimiento– frente a sus compañeros varones.

«Un apartamento en Urano». Paul B. Preciado. Prólogo de Virginie Despentes. Anagrama, 2019. 320 páginas. 18 euros. Solo por haber sido incluido en una de esas selectas listas que lo consideran uno de los cien agentes artísticos más influyentes del mundo (y de los poquísimos españoles) ya merece la pena acercarse a este volumen, el último, de Paul B. Preciado. Especialista en asuntos de género, aquí reúne los textos publicados en la prensa francesa en los que daba cuenta de su transición personal (de Beatriz a Paul) mientras analizaba acontecimientos políticos (del «procès» a Trump), entendidos como otros procesos de mutación.

«Estética de la crueldad». Fernando Castro Flórez. Fórcola, 2019. 326 páginas. 22,50 euros. Nada se le escapa a Fernando Castro, todo lo fagocita. En su último ensayo, hunde sus garras en lo que denomina «estética de la crueldad», consecuencia del exhibicionismo galopante de la sociedad multipantalla que disfruta con la humillación –personal o del otro– a cambio de un buen puñado de «likes». Sus reflexiones, a borbotones, se salpimentan con sus siempre jugosas reflexiones artísticas protagonizadas por otros «influencers» de tiempos pretéritos y actuales como Warhol, Manzoni, Cattelan o Martin Creed. Ideas de banda ancha.

«Balthus». Antonin Artaud. Casimiro. 90 páginas. 8 euros. «Siempre decían que nos parecíamos mucho físicamente. Teníamos un poco el mismo tipo seco y nervioso. En todo caso, éramos los dos rebeldes, con muchos intereses en común». El que así se expresa es Balthus, icono de la pintura del siglo XX, refiriéndose a su amigo Antonin Artaud. Para saber lo que el autor teatral y poeta pensaba de su colega, nada mejor que este delicioso volumen que publica Casimiro, en el que se recogen sus textos en prensa sobre arte, en un buen número dedicados al pintor, último de los «huéspedes» del Museo Thyssen en Madrid.

«Los huesos del corazón». Bego Martín. Lunwerg. 208 páginas. 20 euros. Los huesos del corazón es el primer libro de Bego Martín, una de las ilustradoras más activas en redes sociales, licenciada en periodismo y comunicación audiovisual y productora de documentales. Con estos mimbres, es fácil deducir que lo suyo es la imagen, que sobre el papel plasma con un estilo particular, gótico por momentos, cercano al arte urbano en otros, donde la calavera se convierte en sello reconocible. Este volumen es un compendio o atlas de pasiones humanas, que circulan por el personal tamiz y trazo de la autora.

«Art & Queer Culture». Catherine Lord y Richard Meyer. Phaidon. 304 páginas. 39,90 euros. Aprovechando que este año se cumple medio siglo de los disturbios de Stonewall, Phaidon actualiza su popular volumen de 2013 en el que repasaba más de 130 años de Historia del Arte en clave identitaria. Una revisión que permite también plasmar lo que ha dado de sí la cultura «queer» occidental en la última década. Históricos como Bacon, Nam Goldin o Félix González-Torres se codean ahora con creadores más actuales como Jim Chuchu o Rafael Esparza en un libro que ilustra la conquista de libertades desde el arte.

«La cara oculta de la luna». Tomás Ruiz-Rivas. Antimuseo / CIIA. 236 páginas. 36 euros. Conocimos primero «La cara oculta de la Luna» como exposición en CentroCentro. Una muestra en la que su comisario se propuso «describir» los espacios autogestionados por artistas en Madrid en las últimas décadas. Todo el material consultado ha dado pie ahora a un ensayo (digamos que su cátalogo a toro pasado, aunque es mucho más que eso) en el que se compone «una historia alternativa de los ámbitos más alternativos de la capital». Un interesantísimo atlas de iniciativas, que se completa con entrevistas a sus promotores.

«La casa de los pintores». Rodrigo Muñoz Avia. Alfaguara, 2019. 272 páginas. 19 euros. «Siempre he creído que en buena parte estoy hecho de pintura. Mis padres eran artistas y se conocieron y se enamoraron gracias a la pintura». Quien así habla (o, mejor dicho, escribe) es Rodrigo Muñoz Avia, hijo de Lucio Muñoz y Amalia Avia, una de las parejas de creadores más destacada del siglo XX español, cuyos integrantes ahora quedan «retratados» en un volumen que es un repaso a la labor de sus progenitores desde dentro, desde el alma de la disciplina pictórica. Un homenaje, además, a una época, a un contexto.