Madame de Rémusat nació (1780) y murió (1821) en París. Está enterrada en el cementerio de Père-Lachaise
Madame de Rémusat nació (1780) y murió (1821) en París. Está enterrada en el cementerio de Père-Lachaise
LIBROS

En la recámara de los Bonaparte

Se publican los diarios de Madame de Rémusat, cortesana y dama de compañía de pro

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Los personajes secundarios de la Historia a veces tienen más chicha, tela que cortar y contar en sus memorias, que aquellos que se han bregado en primera línea del frente de batalla. Y los tiempos de Revolución Francesa en adelante -de Napoleón a la llegada de Luis XVIII y los acontecimientos posteriores- resultan especialmente interesantes en anécdotas de enjundia mayor. Cuando hablamos de esta trastienda cortesana en la que se mezcla la inteligencia femenina con la intriga masculina de guante blanco, siempre nos viene a la cabeza el nombre de Madame de Stäel y sus Consideraciones sobre la Revolución francesa: un título que comparte protagonismo en el anaquel de los clásicos de la época.

Pero poco o casi nada se sabía de una tal Madame de Rémusat (al menos entre los lectores no especializados) que anduvo detrás de las cortinas de palacio lo mismo da que estuviera Napoleón en el poder que Luis XVIII que quien fuera o fuese. La señora Rémusat, a la sombra de Josefina Bonaparte durante el tiempo que le vino bien y siempre de la mano de Tayllerand, escribió unos diarios donde no da puntada sin hilo y que cose y descose entre miserias humanas (las suyas propias, la de su señor esposo -arribistas de manual-, la de la familia Bonaparte y toda su corte celestial). Leerla es como mirar por el ojo de la cerradura. Cotilleos de alta enjundia.