El escritor Pedro Ramos
El escritor Pedro Ramos - ABC
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Pedro Ramos: «Me gusta reivindicar la literatura para todos»

Con referentes como Cortázar, Delibes o Machado, acaba de publicar «El coleccionista de besos» y tiene entre manos otra novela

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¿Cuáles son sus intereses como escritor?

Mi interés principal es responderme, a mí mismo, la pregunta que da origen a la escritura de cada libro. Después, comunicar mi respuesta a los lectores con una trama emocionante y unos personajes bien desarrollados.

¿Y como lector?

Soy un devorador de historias. Me gustan todos los géneros y situaciones, pero mis preferidas son las que hablan del aquí y el ahora, aquellas que nos ayudan a entender nuestra época y se arriesgan. Puede ser una obra realista, no tiene porque ser una distopía. Hay mucho riesgo en contar algo que sucede ahora mismo porque mañana podemos tener una lectura totalmente distinta de este momento. Y eso es lo divertido. Sólo somos contadores de historias, no médicos, ni abogados, ni políticos (risas). Lo peor es cuando aciertas.

¿Sobre qué temas suele escribir?

Augusto Monterroso dijo que sólo existen tres temas: el amor, la muerte y las moscas. Soy un romántico, así que en todos mis libros hay una historia de amor. Con mayor o menor protagonismo, también hay muerte y, supongo, que también habrá alguna mosca. Me interesan las relaciones humanas, las emociones y la psicología. De hecho, esta exploración previa es la parte que más disfruto de la escritura. Mis cuadernos están llenos de posibilidades, es terrible tener que elegir sólo una.

¿Dónde ha publicado hasta el momento?

Páginas de espuma, EDAF, Trifolium, Edebé y, en septiembre de 2018, Destino.

¿Con cuáles de sus «criaturas» se queda?

Es una pregunta súper cruel. Tampoco tengo tanta obra como para elegir, pero creo que mi preferida será siempre la que esté escribiendo en ese momento. Y eso es TOP SECRET.

Supo que se dedicaría a esto desde el momento en que…

Le conté a mi madre mi primera historia. Tenía once años y le dije que me quería casar con mi profesora del colegio. Algo así. En realidad, le pregunté por qué se casaba la gente y ella dejó de planchar y, con la plancha suspendida en el aire, al contra luz de la terraza, me mantuvo la mirada y me dijo ¿Por qué preguntas eso? Pero ella ya lo sabía. Se reía de esa manera que se ríen las madres cuando ya saben la respuesta. Seguro que ella tiene otra versión de este momento.

¿Cómo se mueve en redes sociales?

Me divierte. Mi preferida es Instagram y la que más pereza me da es Facebook: cada vez está más dirigido. Para mí es genial establecer un diálogo con los lectores y creo que las redes sociales son una buena forma de llegar dónde quizá nunca pueda llegar físicamente.

¿Qué perfiles tiene?

Casi todos. Mis apellidos (Ramos García) son demasiado normales así que he tenido que jugar con mi fecha de nacimiento. Era eso o añadir el número 23, el de mi jugador de baloncesto favorito. Así que soy @pedroramos73 en Twitter, pedroramos73 en Instagram y pramos73 en Facebook. También estoy en YouTube. Es muy divertido.

¿Cuenta con un blog personal?

Sí, dentro de mi página web (www.lau2.org) aunque lo actualizo poco por falta de tiempo. Casi todos los artículos tratan sobre escritura creativa. Intento ayudar a que los demás cuenten sus propias historias y también me sirve para reflexionar sobre el proceso de creación.

¿Qué otras actividades relacionadas con la literatura practica?

Imparto talleres de escritura virtuales y presenciales, organizo encuentros con autores y hasta he dirigido un Festival en el que participó John Banville. Me gusta reivindicar la literatura para todos. Crecí en un barrio donde leer era de listos y pudientes. Gracias a que no les hice caso, hoy me gano la vida con esto. Estoy convencido de que hay muchos lectores/escritores ahí fuera que siguen pensando lo mismo. La lectura no es de listos es de personas que quieren sentir, emocionarse, reflexionar, aprender. Y, sobre todo, la lectura nos hace libres.

¿Forma parte de algún colectivo/asociación/club?

No, soy una persona muy independiente.

¿En qué está trabajando justamente ahora?

Acabo de terminar una novela infantil y en estos días empiezo una nueva novela para adultos. No me gusta hablar de los proyectos hasta que no están en la librería.

¿Cuáles son sus referentes?

Me temo que muy heterogéneos. Me gusta el juego que propone Julio Cortázar, la mirada certera de Miguel Delibes, el análisis de Chéjov, la precisión de Gil de Biedma y crecí con los versos de Antonio Machado.

¿Y a qué otros colegas de generación (o no) destacaría?

No quiero que se pongan celosos (risa malvada) hay muchos autores españoles nacidos en los 70 a los que leo y admiro, pero no puedo darte nombres.

¿Qué es lo que aporta de nuevo a un ámbito tan saturado como el literario?

No me he parado a pensarlo. No sé si lo que yo hago será nuevo, me temo que no, pero espero que sea diferente. Por definición debería serlo, otra cosa es que lo consiga. A este respecto, creo que la crítica y los propios lectores tienen mucho más que decir que los propios escritores.

¿Qué es lo más raro que ha tenido que hacer como escritor para sobrevivir?

¿Cosas raras? Precisamente dejé de hacer cosas raras el día que empecé a dedicarme a la escritura. Siento no tener ninguna anécdota que contarte, pero leeré otras entrevistas para saber qué te han contestado a esta pregunta.