«Monique, primer biquini de Ibiza», de Maspons
«Monique, primer biquini de Ibiza», de Maspons
FOTOGRAFÍA

Oriol Maspons, uno y trino

Primera gran retrospectiva pensada para descubrir aspectos de Maspons que no habían sido tratados hasta hoy, con más de 500 imágenes procedentes del legado del autor

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El MNAC ofrece ahora una visión transversal que aúna la fotografía más allá del producto final, de la autoría y sobre todo de la estética con la muestra Oriol Maspons, la fotografía útil. Esta su primera gran retrospectiva está pensada para descubrir aspectos de Maspons que no habían sido tratados hasta hoy, y lo hace a través de sus más de 500 imágenes procedentes del legado del autor que depositó en vida en este museo, así como otras tantas de archivo y producciones variadas que engloban todo tipo de reproducciones tanto artísticas como publicitarias, algunas de ellas icónicas pero también muchas inéditas.

Tras un proceso de digitalización e inventario del fondo Maspons, formado por más de 7.000 imágenes en depósito en el MNAC desde 2011, se ha podido estructurar esta reflexión comisariada por Cristina Zelich, que versa sobre el autor pero, sobre todo, sobre el medio fotográfico, reflejando su gran versatilidad y cómo las relaciones personales y la colaboración enriquecían la producción y actividad del momento.

Especialmente destacable es la primera sección de la muestra, la dedicada al Maspons amateur y sus primeros años de profesionalización. De ahí surgen gran parte de las imágenes inéditas, en un montaje limpio y sin artificios en el que prima la fotografía de forma rigurosa tan solo apuntalada por algunas publicaciones. En su mayoría compuesta por copias de época en tamaños reducidos, piezas de trabajo que después podremos ver reproducidas en diferentes formatos y objetos, se demuestra la larga vida y versatilidad de su imagen. París, Londres, Ibiza y Barcelona son sus primeros escenarios elegidos en los años 50, dando el paso a la profesionalización en su aspecto más amplio.

El vínculo con Ubiña

En esta etapa es clave la creación del vínculo con Julio Ubiña, con quien se asocia en 1956, lo que lleva a que se diluya la autoría en muchos momentos en su obra. La firma bajo el sello del estudio Maspons+Ubiña dificultará la localización de los disparos de uno u otro autor, dando a su trabajo un sentido unitario. Esta unión seguirá activa en toda su vida profesional.

Tras esta primera sala más tradicional y cronológica, empieza el paseo por diferentes materiales y acabados, lo que enriquece la muestra, aportándole un ritmo y modernidad que nos conduce a pensar en las múltiples facetas de esa fotografía que desde sus inicios fue pensada con un utilidad extra. Pasamos en este punto a una ordenación temática, de la ilustración fotográfica de portadas de libros fruto de su colaboración con Seix Barral a la producción para Palabra e Imagen, una colección de libros de Lumen que se pueden ver como precursora del fotolibro en España. Portadas de discos, foto fija para cine, reportajes y portadas de revistas o incluso trabajos publicitarios amplían el espectro de elementos en los que la imagen y creatividad de Maspons se abre formando parte de la cultura de masas. La foto invade cada vez más aspectos de la vida, dándole esa utilidad que preconiza el título de la exposición.

La presencia de la técnica en la sociedad del momento se ve especialmente en la sección «Fotolibro». Al lado de autores de renombre internacional destaca una carta publicada en formato anuncio y firmada por Miserachs, Pomés, Català Roca, Masats, Ubiña y Maspons. En ella se quejan del poco alcance del fotolibro de Avedon publicado en España por Lumen. Contrasta la gran amplitud de la imagen al lado del limitado impacto del producto fotográfico artístico. Una problemática tan actual que nos lleva a pensar sobre la verdadera utilidad de la disciplina.