IMPRESCINDIBLES

¿Qué hay de nuevo sobre Klimt, Monet, Canaletto y Warhol?

Críticos y corresponsales de ABC Cultural nos traen las recomendaciones culturales de la semana en las principales capitales del mundo

Actualizado:12345
  1. Sumergirse en Klimt

    PARÍS. El Gustav Klimt (1862-1918) más erótico, crudo y descarnado es la estrella invitada de L’ Atelier des Lumières (El taller de las luces, 38 rue Saint-Maur), que recurre a las nuevas tecnologías, vídeo, fotografía, «cámara oscura», proyecciones... para presentar de manera pedagógica la obra de grandes maestros. No se trata de «importar» los auténticos Klimt de la Viena de las grandes revoluciones artísticas de comienzos del siglo XX, sino de reproducir a través de la ingeniería visual y de ilustrar musicalmente un legado artístico legendario. Toda una experiencia a dos pasos de la plaza de la Bastille. Por JUAN PEDRO QUIÑONERO.

  2. El entierro de Warhol

    «Here Died Warhol», por Eugenio Merino
    «Here Died Warhol», por Eugenio Merino

    NUEVA YORK. Hasta 20.000 personas se acercaron en 2017 a velar el (falso) cuerpo de Picasso en Málaga, la escultura hiperrealista creada para la ocasión por Eugenio Merino. Desde el 26 de abril, el español espera dar de nuevo el pelotazo, ahora en la Gran Manzana, con la continuación de su proyecto que critica el turismo de masas. Así, Here Died Warhol contará también con su propio recorrido por la ciudad (la primera residencia en Nueva York del artista, la Factory...), que culmina en la galería Unix, donde descansan sus «artísticos restos», carne de «selfie». Por J. DÍAZ-GUARDIOLA.

  3. Las vistas de Canaletto

    ROMA. Giovanni Antonio Canal, conocido como Canaletto (Venecia, 1697-1768), fue un pintor símbolo de la pintura veneciana del siglo XVIII, que ejerció una gran influencia en Europa. Con motivo del 250 aniversario de su muerte, el Museo de Roma en el palacio Braschi, junto a Plaza Navona, le dedica una gran exposición, hasta el 19 de agosto, con 68 obras, incluyendo diseños y documentos, procedentes de algunos de los museos más importantes del mundo. Canaletto fue el cantor por antonomasia de la ciudad de los canales, con luminosas vistas venecianas, ricas de detalles arquitectónicos y de vida cotidiana. Con ello revolucionó el género de las vistas, considerado hasta entonces secundario, situándolo al mismo nivel artístico del retrato o una escena histórica. Por ÁNGEL GÓMEZ FUENTES.

  4. Monet y la arquitectura

    «La playa de Trouville», de Monet
    «La playa de Trouville», de Monet

    LONDRES. La National Gallery londinense propone -hasta el 29 de julio- una nueva mirada a uno de los grandes del impresionismo. A Monet se le suele asociar con los paisajes naturales, pero esta exposición -titulada precisamente Monet y la arquitectura- le muestra como un magistral pintor de edificios y ciudades. Es ante todo una ocasión excepcional para ver juntos cuadros de series (habitualmente dispersas por museos y colecciones) como las que dedicó a la catedral de Rouen o a las vistas del propio Londres a través del Támesis. Ello permite apreciar la imponente habilidad de Monet para jugar con los cambios de luz sobre las fachadas. Por MANUEL MUÑIZ.

  5. Tabucchi «vuelve» a Lisboa

    Antonio Tabucchi
    Antonio Tabucchi - INES BAUCELLS

    LISBOA. Antonio Tabucchi, el escritor italiano que mejor captó el alma portuguesa, «vuelve» a Lisboa, la ciudad donde murió hace seis años. La Fundación Gulbenkian le dedica una exposición para celebrar su pasión lusa con documentos, fotografías y objetos personales. Una muestra en la que ha colaborado su viuda, Maria José de Lancastre, y que rinde culto al autor de obras como El juego del revés, Dama de Porto Pim, Sostiene Pereira, Para Elisa o Réquiem. Además, un ciclo de cine revisa las películas que se realizaron a partir de sus novelas, influidas por el universo de Fernando Pessoa. Tabucchi conoció la obra de Pessoa en los años sesenta, en la Sorbona, y le sedujo de tal forma que a su regreso a Italia acudió a clases de portugués para comprender mejor al poeta y así traducir sus escritos. Por FRANCISCO CHACÓN.