Tarkovski, considerado como el gran realizador cinematográfico ruso
Tarkovski, considerado como el gran realizador cinematográfico ruso
CINE

«Narraciones para cine», los sueños irrealizados de Andrei Tarkovski

¿De dónde nacen las historias que luego llevó al cine? Estos son los relatos literarios que escribió el director ruso

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Tarkovsky (Rusia, 1932-Francia, 1986) siempre ha sido mi director favorito, sobre todo por «Stalker». Hace años que leí su libro «Esculpiendo en el tiempo», un gran libro sobre el cine, sobre el arte y también sobre la vida (el arte, dice Tarkovski, es una preparación para la muerte) y también sus «Diarios», que me defraudaron ligeramente por sus quejas continuas, su autocompasión y su actitud de gran artista incomprendido. Y es que uno nunca escribe un diario para sí mismo, sino para otros. Incluso los que los escriben en clave.

Esos dos libros son realmente la obra literaria, en un sentido amplio, de Tarkovski. Las «narraciones para cine» que se contienen en este nuevo volumen que comentamos son todas obras en colaboración con sus guionistas o posibles guionistas. ¿Merece la pena leerlas? Si a usted le gusta Tarkovski, serán una lectura obligada. Si es cinéfilo le interesarán mucho. Leerlas como simple «literatura» también es posible, por supuesto. Son «narraciones para cine», es decir, relatos literarios, no guiones. También hay dos guiones de rodaje, el de «La infancia de Iván», el primer largometraje de su autor, y el de «La aplanadora y el violín», un mediometraje de 46 minutos que fue el trabajo de fin de carrera con el cual Tarkovski ganó, con 28 años, su diploma en la VGIK, la escuela de cine más prestigiosa de la URSS. Es una película temprana pero preciosa, con ese aire idealizado y bondadoso del cine soviético. Una rareza, aunque no resulta difícil de encontrar. Ya no quedan rarezas en el mundo.

Enigmático

Lo más interesante del volumen son, desde mi punto de vista, las tres «narraciones para cine» de proyectos que Tarkovski nunca llegó a realizar. «Sardor», la menos «tarkovskiana» de las tres, es un encargo del director uzbeko Ali Khamraev, una película de aventuras de tres horas de duración que Tarkovski se planteó como un «T western», es decir un western ruso (¿«caviar western», «samovar western», «vodka western»?) al estilo de los «spaghetti western» que estaban entonces tan de moda. Se desarrolla en Uzbekistán, y trata de un hombre que quiere comprar una isla-leprosería para intentar mejorar las condiciones de los enfermos.

«Viento luminoso» sí habría sido una película de Tarkovski, pero nunca fue aprobada por las autoridades.

Trata de un monasterio entre cuyos monjes vive un científico que desarrolla un sistema para hacer que un individuo sea capaz de volar. Imaginamos las maravillosas secuencias del vuelo sobre el paisaje, los popes contemplando al volarín desde el patio del monasterio... pero ¿por qué tanto diálogo filosófico sobre temas de religión, ciencia, moral, etc.? ¿No hablan demasiado en esta película? «Hoffmaniana», sin embargo, sí tiene la madera de una película maestra, genial y enigmática. Trata de E. T. A. Hoffman, el escritor, y de su mundo de fantasmas y fantasías crepusculares. Trata de espejos mágicos y de sueños, de la fascinación de Hoffman por las óperas de Mozart, del teatro y del arte. Ojalá Tarkovski hubiera tenido tiempo de realizarla. Intuyo que se convertiría en otra de mis películas favoritas.