Tamara Díaz (izq.) y Mabel Tapia organizaron el encuentro
Tamara Díaz (izq.) y Mabel Tapia organizaron el encuentro - Isabel Permuy/ABC

El museo en la era de la conectividad

El Reina Sofía organizó el VIII Encuentro de Directores de Museos de Europa e Iberoamérica para reflexionar y redibujar sus nuevas funciones en la era digital

MadridActualizado:

¿Qué y cuál es la función de un museo en la era de la conectividad? El VIII Encuentro de Directores de Museos de Europa e Iberoamérica, realizado ayer en el seno de ARCO 2019, se propuso plantear e intentar dar respuesta a esas cuestiones. Con el nombre de «RetraSZando redes», el evento trató sobre las acciones de demorar y de delinear nuevas funciones, iniciativas y relaciones entre los participantes.

Así lo explicaron Mabel Tapia, coordinadora de L’Internationale, y Tamara Díaz, coordinadora de la revista Cartas, dos de las organizadoras del encuentro. «Lo primordial es pensar en el espacio museístico como un conjunto de relaciones en diferentes escalas que sobrepasen su área física», afirmó Tapia.

A ellas se unió Ana Longoni, directora del departamento de Actividades públicas del Museo Reina Sofía, institución que ha vuelto a organizar el proyecto tras el parón del pasado año. Las voces múltiples y los feminismos que definen sus experiencias particulares motivaron que fueran ellas y no el director del museo, Manuel Borja-Villel, las encargadas de llevarlo a cabo. El propósito de las tres era crear un espacio de trabajo en el ámbito físico del museo para los participantes y luego retomar el espacio de reflexión dentro del diálogo con ARCO, «para justamente modificar la noción que el ciudadano tiene de los museos, encarnados en proyectos de otras escalas», según Díaz.

Aunque no se aspirase a obtener resultados concretos, el objetivo del encuentro, en el sentido de reflexionar sobre otras maneras de actuación y función de los museos, se ha cumplido. «Desde la modernidad, el museo aparece como el guardador de memoria, con una especie de valor expositivo. Sin embargo, con los conceptos de conectividad y mundo global, que aparecieron en los últimos 20, 30 años, en el museo se desarrolló la idea de conector. Así que pudimos, finalmente, articular un espacio de acción, de reflexión, con diferentes escalas, maneras y agentes. No sólo con lo que el Reina Sofía hace, sino también otras instituciones, con características similares de fuera de Europa», añadió Tapia.

Díaz enfatizó en que el encuentro no supone un punto y final: «Han sido dos días que pueden abrir nuevos proyectos y líneas de interacción a largo plazo. La posibilidad de dejar puertas abiertas también nos importa mucho, o sea, intentar establecer colaboraciones consistentes en el tiempo».

Fueron 13 los participantes provenientes de instituciones de Latinoamérica, Europa y Estado Unidos, repartidos en tres ejes de discusión.

El primero de ellos, titulado como «Publicaciones y proyectos independientes», trató sobre cómo se organizan las iniciativas artísticas independientes latinoamericanas y cómo éstas se han adherido al contexto actual; el segundo, «Urgencias políticas, posicionamientos colectivos», abordó cómo los espacios culturales y el arte pueden actuar como activistas y saltar al espacio público, en colectivo, para poder contestar al momento político en el que se encuentran. La última mesa recibió el nombre de «Colaboraciones translocales», y tuvo por objetivo pensar cómo diferentes regiones y experiencias, propias de cada localidad, pueden ponerse en diálogo y articularse de manera «translocal».

Tras el día de trabajo, se realizó una puesta común que presentaron en ARCO los representantes de los grupos.