Chus Martínez, directora del Instituto de ARte de Basilea (Suiza).
Chus Martínez, directora del Instituto de ARte de Basilea (Suiza).
ARCO 2016

«Muchas de los forjadores del arte contemporáneo en España han sido mujeres»

La directora del Instituto de Arte de Basilea, Chus Martínez, celebra en un foro el aniversario de ARCO en clave de género

MadridActualizado:

Chus Martínez (Ponteceso, La Coruña, 1972) es una de las figuras más destacadas del ámbito artístico español. Ha formado parte de los equipos directivos de instituciones como Frankfurter KunsteVerein, el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona o comisaria jefe del Museo del Barrio de Nueva York, entre otras. Desde enero de 2014 dirige el Instituto de Arte de Basilea (Suiza). La comisaria coordina esta tarde a las 16:00 la mesa redonda «El arte en España. Práctica, Historia y transformación». Con motivo de este encuentro conversamos con ella.

¿Cómo se percibe desde el exterior el arte español contemporáneo?

Esta es una cuestión compleja. Subsumir la producción en términos geopolíticos no resulta productivo para entender lo que está pasando y, al tiempo, existe toda una serie de circunstancias sociales y políticas que determinan temas y prácticas que sí son propias de nuestras circunstancias. Existe toda una red de influencias y de contextos en los que hay que inscribirse.

¿Por qué las ponentes de la mesa redonda que organiza en ARCO son todas mujeres?

Porque muchas de las forjadoras del arte contemporáneo en España lo han sido. Empezó casi como una coincidencia. Me di cuenta de que haciendo la lista estaba recurriendo a una serie de mujeres. No quería hablar tan solo del arte español contemporáneo o del aniversario de ARCO, sino también hablar con otras mujeres y ver cómo ellas ven el panorama de género y las posibilidades de cambiar determinadas cosas.

¿Cree que en algún momento las mujeres podrán tomar el relevo a los hombres en el mundo del arte?

Lo creo, pero para hacerlo necesitamos un trabajo de fondo que pasa por valorizar a los equipos. La mayoría de equipos de nuestro país y fuera están formados por mujeres, pero los directivos siguen siendo hombres. Hay una percepción distorsionada y paternalista de lo que las mujeres son capaces de hacer y de los retos que pueden asumir a nivel de representación y de gestión económica. Una percepción que, en estos momentos, en la cultura se traduce en opciones conservadoras y poco amigas de avalar un nuevo concepto de liderazgo, y, por tanto, de géneros. Pero desde luego hay que apostar por ese debate e intentar crear las suficientes alianzas sociales para generar un cambio que es hoy, en el sector, muy necesario.

¿Qué expectativas tiene para esta mesa redonda?

Generar ideas en común sobre cosas que podrían hacerse o están por llegar. No tanto la evaluación. Todos sabemos cuales son los puntos críticos. Lo que no sabemos todavía es lo que podemos generar a nivel de modelos de trabajo, de financiación, de producción, de distribución, educación... Cómo podemos ayudar a las generaciones que vienen; cómo podemos entrelazar a las distintas generaciones en nuestro país.

De entre todos los países donde ha trabajado, ¿dónde cree que hay mayor interés por el arte?

El interés de cada lugar por la creación contemporánea tiene una forma, un origen y motivación muy distintos. Comprenderlos nos ayuda a entender la forma de relacionarse de cada sociedad con el arte. Hay lugares, como puede ser el caso de Basilea, donde el interés privado por las colecciones se remonta a siglos y determina lo que también hoy se espera de él. En España, a pesar de que siempre lo ponemos en duda, tenemos un grandísimo interés por el arte contemporáneo. Un interés no siempre compartido por la clase política, que debería ver en la cultura el fundamento de nuestra presente y futura democracia. Pero no hay que menospreciar el interés y el esfuerzo de artistas y profesionales.