Sy Montgomery con un cachorro de tigre
Sy Montgomery con un cachorro de tigre
ENTREVISTA

Sy Montgomery: «Un escritor aprende de eruditos y mendigos»

Es una de las más prestigiosas naturalistas de nuestro tiempo. Acaba de publicar «El embrujo del tigre», un escalofriante y poético viaje a la bahía de Bengala

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«El tigre es mágico porque es capaz de desaparecer tras una brizna de hierba y materializarse a partir de la nada». Esa fue la respuesta que un chamán le dio a la prestigiosa naturalista Sy Montgomery (Fráncfort, 1958) durante su viaje a los Sundarbands, el mayor delta de marea del mundo, situado en el golfo de Bengala. Amenazado por la subida del nivel del mar debido al cambio climático, es un lugar bello, extraño, peligroso, donde estamos a merced de un mundo invisible, donde los tigres cazan personas, cientos cada año, y son adorados como seres sobrenaturales. Montgomery, que ha vivido tensas experiencias con gorilas de espaldas plateadas en Zaire y murciélagos vampiro en Costa Rica, que se internó en una fosa habitada por miles de serpientes en Manitoba (Canadá) y aprendió a bucear para comunicarse con los pulpos, ha descrito de forma poética y escalofriante su viaje a este bosque de manglar situado en la desembocadura del Ganges, entre la India y Bangladés, en el libro El embrujo del tigre (Errata Naturae).

Dice que de los animales ha aprendido a ser mejor persona, que te enseñan a ser más compasivo, a tener buen corazón. ¿Es posible atribuirles virtudes «humanas»?

Esos sentimientos y habilidades que veneramos como virtudes no se limitan a los humanos, y no se originaron con ellos. Surgieron mucho antes de que los humanos se unieran a la multitud. Los animales piensan, sienten y saben. Pueden amar, temer y razonar. Cualquiera que haya amado a un perro lo sabe. Algunos, como Alex, el loro gris africano que trabajó con la doctora Irene Pepperberg (psicóloga y etóloga estadounidense experta en cognición animal), incluso pueden hablarnos de manera fluida en nuestro idioma. Acreditados neurocientíficos acordaron en un documento firmado en 2012, la Declaración de Cambridge sobre la Conciencia, que aves y mamíferos -y algunos invertebrados, incluidos los pulpos- poseen las estructuras físicas y neuroquímicas necesarias para comprenderse a sí mismos y al mundo que los rodea.

La literatura sobre naturaleza está viviendo un boom editorial, con reedición de clásicos y aparición de nuevos escritores superventas. ¿A qué cree que es debido? ¿Tiene algún autor favorito?

¡Creo que es genial! Una esperanza de que conservaremos lo que amamos en un momento en que nuestro hermoso planeta verde y azul se enfrenta a un peligro sin precedentes. Tengo un autor favorito, y hace 31 años me casé con él: Howard Mansfield. No escribe específicamente sobre naturaleza, sino sobre el sentido del lugar, particularmente Nueva Inglaterra, donde nos hemos establecido.

¿Qué animal es más «literario», la ballena blanca de Melville, el leopardo de las nieves de Matthiessen o el tigre de Bengala de Sy Montgomery?

¡Oh, Dios mío, mi nombre no merece mencionarse al mismo nivel que Herman Melville o Matthiessen! Pero los animales en estos libros comparten algo en común: ¡todos fueron muy difíciles de encontrar!

Matthiessen dijo: «un hombre sale de viaje y es otro quien regresa». ¿Ha regresado otra Sy Montgomery de sus viajes?

Cada viaje me ha transformado, y he hecho tantos que pensarías que hoy no puedo reconocerme en el espejo. Cada expedición me hace más agradecida y humilde. El viaje a los Sundarbans me enseñó algo muy importante: cuando el alumno esté listo, como dice el refrán, aparecerá el maestro. Mi trabajo como escritora es reconocer a ese maestro (ya sea un tigre o una persona, un mendigo o un erudito) y escuchar su verdad. Las historias de la gente local sobre un dios tigre y una diosa del bosque habían sido tomadas por científicos y extranjeros como una tonta superstición. Pero se basan en excelentes observaciones de la historia natural y revelan verdades profundas.

«Belleza y terror se entrelazan. Hay poesía aterradora. Y, a veces, incluso la muerte es hermosa»

Las medidas que adoptan las autoridades para que los campesinos y pescadores no sufran ataques son bastante estrafalarias, como llevar máscaras de plástico en la nuca para engañar al tigre.

Suenan ridículas, pero funcionan cuando se usan, algo que no suele ocurrir. La mejor solución es mantenerse fuera de la reserva. El 90 por 100 de las personas que son asesinadas por tigres en los Sundarbans no son las que viven pacíficamente en sus aldeas, sino las que entran de forma ilegal en la reserva. Son furtivos que talan árboles, recolectan miel de abeja silvestre donde no deben y pescan en viveros protegidos. La mayoría de las muertes se evitarían si se obedecieran las leyes y se respetaran las tradiciones.

En su libro hay pasajes terroríficos que describen la cacería de humanos por los tigres y otros de alto contenido poético. ¿Cómo pueden combinarse ambas cosas?

A veces la belleza y el terror se entrelazan. Alguna poesía es aterradora. Y, en ocasiones, incluso la muerte es hermosa. Con esta yuxtaposición colocas a cada una en relieve.

¿Qué tiene de especial la poesía bengalí?

El bengalí es un lenguaje maravilloso. Se le considera uno de los dos más bellos del mundo (el otro es el francés). Quizás se deba a que en su alfabeto cada consonante tiene un sonido vocal incorporado. La escritura y, especialmente, la poesía son reverenciadas en Bangladés y en Bengala Occidental. Esta poesía hunde sus raíces en las escrituras sagradas. Es considerada, con razón, un conducto hacia la santidad.

«El bengalí es uno de los lenguajes más bellos del mundo. Su poesía es un camino hacia la santidad»

También hay un elemento muy turbador en el relato: la resignación con la que los seres humanos asumen que pueden acabar devorados por una bestia a la que temen y admiran.

Y nosotros en Occidente nos resignamos a morir en accidentes automovilísticos o sucumbir a terribles enfermedades como el cáncer. Ignoramos también el cambio climático, ¡aunque hemos tenido 30 años para detenerlo!

El tigre no es solo un depredador para los habitantes de los Sundarbans. ¿Qué papel tiene en la cultura, en la tradición de aquellas gentes?

El tigre físico que conoces en el bosque es capaz de hacer cumplir las leyes del Dios Tigre, Daskin Ray. Él no es malvado. Si respetas al Dios Tigre, el tigre no te molestará.

Ser humano y tigre no pueden convivir en el mismo territorio sin que se produzcan matanzas. Los Sundarbans serán un santuario para los depredadores o los humanos acabarán por aniquilarlos. ¿Es una conclusión equivocada?

Es poco probable que los tigres destruyan a los humanos en cualquier parte del mundo, pero en los Sundarbans la gente está erradicando a los tigres. Si se quedara fuera de la reserva viviendo, pescando, cortando madera y recogiendo miel en sus pueblos, todos estarían bien... al menos hasta que el cambio climático acabe con los manglares que nutren ambas especies, un desastre que es inminente.