«Sudaca» (2017), de Juan Dávila
«Sudaca» (2017), de Juan Dávila
ARTE

Lugares comunes para espacios lejanos en el MUSAC

El actual ciclo expositivo del MUSAC, en León, se centra en cuestiones tan actuales como las migraciones y los desplazamientos

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Los ciclos expositivos del MUSAC suelen tener un potente nexo con la realidad actual. Para cerrar el de este año, y centrados no sólo en la migración sino también en los tránsitos de los humanos en su búsqueda de plenitud, acaba de inaugurar tres muestras: Arte de supervivencia de Hessie -pseudónimo de Carmen Lydia Djuric, artista caribeña, fallecida el pasado año en Francia-; Pintura y ambigüedad, del chileno Juan Dávila; y la revisión colectiva de su colección bajo el título Refugio frente a la tormenta, miradas al exilio, cargada de piezas vinculadas a la identidad y el territorio pertenecientes al centro.

Sobrecogimientos

La más sobrecogedora, por íntima, la retrospectiva sobre Hessie. Mediante un cuidadísimo montaje y una mimada selección de obras, nos deja ver lo que hay detrás de esta figura, ampliamente desconocida. Lo interesante de la muestra, además de la sutileza de las piezas, es cómo podemos entrever partes de la vida de una mujer que, a pesar de los contratiempos de la vida, no podía dejar de lado su pulsión creadora.

Siempre que nos encontramos con artistas que utilizan la costura como medio, inevitablemente recurrimos a Louise Bourgeois, y, como ella señalaba, viene a nuestro recuerdo el acto curativo o reparador de la disciplina. Y es que hay algo terapéutico en coser, algo que nos acerca a cerrar heridas, y aquí, con Hessie, podemos ver claramente cómo su condición de mujer, madre de una numerosa familia y esposa de un reconocido artista le suponen renunciar a parte de su visibilidad a favor del cuidado del hogar. Por estas condiciones, sus piezas están producidas con numerosos restos domésticos, desde etiquetas de productos a sobrantes de telas de su esposo, que toman otra dimensión bajo su mirada.

Una mezcla entre arte povera y assamblage que difícilmente podremos encontrar de una manera tan sutil en otros artistas. A pesar de que Hessie vivió fuera de su Caribe natal desde joven, es gratificante encontrar los coloridos collages en contraposición a los evocadores grillages que se repiten a lo largo de su trayectoria y que, aunque ella identifica con mallas para gallinas, al superponerse con sus piezas, cubriendo parte de su verdad pero conteniéndola al tiempo, construyen un símil de su propia vida, donde la invisibilidad forma parte de la belleza de su producción. Las capas, el ocultar pero insinuar, el permitir al espectador adentrarse o no en la siguiente puntada se convierten en alfabeto de su narración personal.

Fina ironía

En contraposición a esta sutileza, tenemos la ironía de Juan Dávila, que nos hará jugar entre la risa y el desgarro interior por la verdad de su narrativa. Una figuración cargada de color; también de dualidad, ya que entre sus representaciones encontraremos hombres asexuados y afeminados, contradicciones iconográficas y diversidad de formatos. Rotundidad y dramatismo hilado con gran soltura pictórica. Resaltar las piezas de estética póster, realizadas en acrílico sobre papel fotográfico, que, además de enganchar visualmente, recorren reconocibles imágenes de la tradición hispana del siglo XX y que, con amable estética, responden a sarcásticas propuestas del artista. Reflexiones sobre las migraciones, la escasa aceptación de los que vienen -y donde curiosamente antes fui- mos- y la nula asimilación de la realidad por parte de los que ejercen tiranía sobre sus congéneres. Interesante reflexión, también, sobre la importancia de la tecnología, por la que, en estos días, ni siquiera somos habitantes de ningún lugar, ya que el espacio físico parece inexistente.

Tras la revisión a la colección y la colectiva Muchos caminos (sobre el Camino de Santiago, ya abordada en estas páginas), Patria y patriarcado, una propuesta de lujo realizada por Nuria Güell en el Laboratorio 987. Parecería que es en el MUSAC donde se cuecen los acontecimientos de nuestro país, pues no puede ser más que llamativo que, tránsito, migración, prostitución, colonización y descolonización del individuo y del territorio sean los protagonistas del ciclo previsto por el museo este verano.