«FK GUNN», óleo de Manu Cruz
«FK GUNN», óleo de Manu Cruz
ARTE

Kreisler se alía con el arte urbano en el cierre de su cincuenta aniversario

La histórica galería madrileña colabora con Up&Coming e Iam Gallery para introducir en su sala una selección del mejor arte urbano español actual. Broche de oro a los fastos de su quincuagésimo cumpleaños

MADRIDActualizado:

Diciembre de 1973. Carrero Blanco acababa de ser asesinado. La policía de la época se presenta en la galería de Juan Kreisler en Madrid. Allí se estaba exponiendo obra de Pablo Picasso. Bajo ningún concepto –le espetan– puede aparecer el nombre del malagueño por ningún sitio. Si acaso, menciones del tipo «un destacado pintor» o «un interesante artista». ¡Mucho menos con la que estaba cayendo! Por entonces, no es que el autor del «Guernica» fuera precisamente un jovencito, pero su trabajo continuaba siendo incómodo. Molestaba.

Cuarenta y dos años después, la misma galería, el mismo galerista, pone el ojo sobre algunos de los artistas actuales cuya labor también resulta «molesta» o «incómoda» para algunos. Porque buena parte de esa creación más combativa se realiza en la calle, para la calle, y desde el grafitti o los soportes desechables. La colaboración de este espacio ya decano en Madrid con dos firmas más actuales como Up&Coming Gallery e Iam Gallery suponen un broche de oro en las celebraciones de los fastos del 50 cumpleaños de Kreisler con una muestra que da voz a doce de los autores más representativos del arte urbano en España.

El empuje de la savia nueva

«Estoy encantado –explica el propio Kreisler– porque significa ayudar a una iniciativa joven y cercana (Up&Coming es un espacio de arte «on-line» gestionado por una de las hijas del galerista), a la vez que nos invita a aliarnos con el empuje de la savia nueva. Frente a los artista consagrados con los que estamos habituados a trabajar, es siempre importante fijarse en los que van surgiendo». La exposición, que se inaugura esta tarde, da cabida en sus salas a hasta doce creadores de la disciplina, lo que da lugar a un plural abanico desde el que conocer el estado actual del arte urbano en nuestro país. Cuatro son aportados por Up&Coming (Álvaro Torres, Kino Acosta, Manuel Cruz y Nicolás Villamizar), quizás los más desconocidos, mientras que el resto (Daniel Muñoz, Felipe Pantone, Nano4814, Nuria Mora, Okuda San Miguel, Rosh333, Spok y Suso33) llegan de la mano de Iam Gallery.

Mucho ha cambiado el sector en 50 años. Entonces había una bohemia increíble y éramos muy pocos los que nos dedicábamos a esto Juan Kreisler

«Nuestro papel en esta iniciativa ha sido apuntalar el proyecto que querían desarrollar Alejandra Kreisler y Angie Socias –cuentan desde Iam Gallery–. A sus artistas más noveles, los de Up&Coming, aportábamos nosotros nombres más consagrados, lo que refuerza su propuesta. Nos sentimos halagados de que hayan contado con nosotros, que dijimos que sí porque este tipo de actuaciones encajan a la perfección con nuestros objetivos actuales, los que desarrollamos desde que nos convertimos en una “pop art gallery”: de un lado, trabajar formatos experimentales (en esta línea, la firma acaba de apoyar la intervención de una iglesia desacralizada en Oviedo por Okuda); de otro, no desvincularnos de las galerías. Y “reaparecer” en dos fechas clave: ARCO y Navidad».

Mucho ha cambiado Madrid y el ámbito del galerismo desde 1965, cuando Kreisler abrió sus puertas. Primero en Serrano, en un espacio de 800 metros cuadrados distribuidos en tres plantas, de la mano del padre del dueño actual de la galería, el norteamericano Eduardo Kreisler: «Entonces había una bohemia increíble y éramos muy poco los profesionales que nos dedicábamos a esto en la ciudad, Biosca y Juana Mordó –recuerda–. La venta de una obra nos provocaba tal alegría que casi nos lo gastábamos todo en las celebraciones».

Una de las obras de Nuria Mora
Una de las obras de Nuria Mora

Para el galerista, «resistir es complicado»: «Sin embargo, me dedico a una de las pocas profesiones del mundo tan bella en la que el vendedor y el comprador compartan la pasión por el objeto que intercambian». Durante este año, la firma ha ido organizando exposiciones, individuales o colectivas, con las que conmemorar sus cinco décadas de existencia. Como la cita que se clausuró días antes de la inauguración de la que ahora nos ocupa y que reunía a muchos de los nombres asociados a la misma ( Pedro Castrortega, el mencionado Picasso, Luis Úrculo, Mon Montoya, Vicente Brito, Agueda de la Pisa...); o como la que en primavera recordaba la conexión americana de la galería, que en 1970 abría sede en Nueva York y, en los noventa, en Miami (también trabajó desde los ochenta hasta el cambio de siglo en Barcelona). Lo que entra ahora en su espacio no le es del todo ajeno, ya que algunos de los creadores, como Manuel Cruz o Kino Acosta, han sido también representados por ellos.

Recelo a los cheques

«La mentalidad de los artistas actuales y la de aquellos con los que empezamos no tiene nada que ver. Recuerdo que los de antes te miraban recelosos cuando les pagabas con un cheque. Los de ahora saben más de contabilidad que yo mismo. También ha cambiado nuestra propia labor: antes realizábamos una misión pedagógica con el comprador. En la actualidad, este posee mucha más información. Tampoco se compra igual. Hace años, a lo que se tendía era a obras más pequeñas, pero a desarrollar un seguimiento de los autores. Fíjate en el formato de los creadores de hoy», nos dice delante de un papel inabarcable de Daniel Muñoz (SAN).

Nuestro papel en esta iniciativa ha sido apuntalar el proyecto que querían desarrollar Up&Coming aportando nombres más consolidados Iam Gallery

«Esta exposición, de alguna forma, me rejuvenece. Y lo más importante es la visibilidad que ofrece a muchos artistas». El que iba para abogado especializado en temas marítimos acabó repitiendo la profesión del padre y del hermano, del que retomó el testigo. «Estoy contento. Siempre nos han tratado muy bien, incluidos vosotros los de la prensa». Hoy esta saga culmina las celebraciones de su medio siglo de vida entre lienzos de Suso 33 y pinturas y esculturas coloristas de Okuda; entre las fotografías de Berlín de Kino Acosta y las abstracciones monocromas de Rosh333. También los fluorescentes de Spok. «La ilusión, cincuenta años después, sigue intacta»