Javier Gomá
Javier Gomá - J. R. LADRA
REPORTAJE

Intelectuales que creen en España

Catorce personalidades del pensamiento filosófico y económico, de las artes y las letras de nuestro país han aceptado la invitación de ABC para reflexionar sobre el referéndum ilegal

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  1. Javier Gomá: «Tras la chapuza independentista puede nacer una vacuna»

    Javier Gomá
    Javier Gomá - JOSÉ RAMÓN LADRA

    Para el filósofo Javier Gomá (Bilbao, 1965), autor de Tetralogía de la ejemplaridad y Filosofía mundana, «el independentismo es un movimiento anacrónico, porque el signo de los tiempos es ahora el cosmopolitismo. El referéndum, un acto revolucionario, sólo se justifica en situaciones de tiranía, pero está injustificado en el contexto de una democracia europea como la española».

    La crisis económica, en su opinión, ha sido determinante. «Desgasta el sistema creado por la Constitución de 1978. Para canalizar el descontento, surgen los movimientos antisistema: el populismo de extrema izquierda y el independentismo catalán. Luego concurren dos defectos que acompañan siempre a la política: el cortoplacismo (Gobierno central) y el oportunismo (Gobierno autonómico de Cataluña). La pasión caliente del nacionalismo moviliza a la gente mientras que la democracia se basa en la templanza, la cual es escasamente movilizadora. Y además quienes se movilizan, se organizan, mientras que los constitucionalistas actúan como individuos, no grupalmente».

    ¿El mal está hecho? «Hubo un tiempo en que parecía que el terrorismo vasco y el apoyo implícito de parte de la sociedad a sus delitos eran un mal estructural imposible de superar. Y ahora los vemos como cosa del pasado. En lugar de destrucción creadora (Schumpeter), propongo el concepto de ‘chapuza creadora’. El independentismo catalán es una chapuza, pero con frecuencia de la chapuza nace algo nuevo y positivo. Por ejemplo, una vacuna contra estas veleidades».

  2. Jon Juaristi: «Los bolivarianos no lo hubieran hecho peor»

    Jon Juaristi
    Jon Juaristi - PABLO HOJAS

    «Es algo grotesco y cutre, ni los bolivarianos lo hubieran hecho peor», señala Jon Juaristi (Bilbao, 1951), poeta, novelista, ensayista y traductor. «En Cataluña se ha tendido a un apaciguamiento parecido al del conflicto en el País Vasco en vez de mantener la autoridad del Estado. Todo empezó con la actitud pusilánime de Zapatero y el pacto del PSC con la Esquerra de Carod-Rovira. Partimos de una premisa falsa, la sociedad catalana no es tan culta y avanzada como se supone, sino más bien adocenada. Tampoco ha sido pacífica a lo largo de la historia, posee una tradición de violencia anárquica y caótica que el propio Josep Pla reconocía. Creo que va a ser muy difícil superar este desgarramiento».

  3. Pere Gimferrer: «La mayoría silenciosa cree que la amenaza no va a sustanciarse»

    Pere Gimferrer
    Pere Gimferrer - INÉS BAUCELLS

    Pere Gimferrer (Barcelona, 1945) reivindica el diálogo entre Joan Maragall y Miguel de Unamuno y el dolor de España que ambos compartieron como vacuna contra la intolerancia. «Lo que está ocurriendo es un accidente en un largo recorrido de desencuentros; sería una catástrofe si hablaran las armas, pero eso no va a suceder. La llamada mayoría silenciosa piensa que la amenaza del separatismo no va a sustanciarse». El poeta cree que los independentistas «no son tantos como aparentan ser. No es lo mismo un independentista que un nacionalista o un catalanista. ¿Adoctrinamiento en las escuelas? Bueno, por esa regla de tres la educación impartida en la posguerra habría creado un montón de falangistas, y no fue así».

    Gimferrer recuerda la sublevación de Cataluña de 1640 ( explicada por Carrascal en una Tercera de ABC hace una semana) y la proclamación del estado catalán a cargo del presidente de la Generalitat, Lluís Companys, en 1934. «Las circunstancias -abusos sobre el pueblo por parte del ejército real que quería impedir la ocupación francesa- hacen comprensible lo ocurrido en el siglo XVII, pero escapa a mi comprensión que alguien quiera repetir lo de 1934».

  4. Félix de Azúa: «La política no debe curar heridas sentimentales, sino defender la ley»

    Félix de Azúa
    Félix de Azúa - IGNACIO GIL

    Félix de Azúa, escritor barcelonés de 1944 y miembro de la Real Academia Española, habla de «una farsa organizada por una minoría codiciosa y totalitaria contra la mayoría de la población catalana. La responsabilidad de haber llegado a este punto la comparten los sediciosos y los sucesivos gobiernos, con dos presidencias destructivas: la de Aznar y la de Zapatero: concedieron a los sediciosos las armas que ahora utilizan».

    Critica la actitud silente de parte de la sociedad catalana. «Bueno, aparte de la cobardía y la defensa de los intereses domésticos hay también una razón ontológica: son catalanes, o eso creen. El comportamiento sumiso con los jefes feudales es muy propio de aquella región, como se vio durante el franquismo. Basta con hojear la Vanguardia Española de aquellos años».

    «La política no está para curar las heridas sentimentales de nadie, a pesar de la cursilería de grupos como Podemos, sino para defender la ley, la libertad y la dignidad de los españoles que allí viven sometidos a extorsión desde hace cuarenta años».

  5. Josep Borrell: «Hay que responder a los mitos, los errores y las falsedades»

    Josep Borrell
    Josep Borrell - JUAN MANUEL SERRANO

    Josep Borrell (Puebla de Segur, 1947) ya puso el foco sobre el problema en Las cuentas y los cuentos de la independencia. Ahora publica Escucha Cataluña, Escucha España (Península) junto a Francesc de Carreras, Juan José López Burniol y Josep Piqué. El ensayo de Borrell, titulado «Catalán, español, europeo», introduce una reflexión sobre el concepto de nación, «término polisémico que puede ser cívico, como marco de referencia de derechos y deberes; técnico-tribal, como un árbol en el que las hojas son sus habitantes, y emocional, ante el que no valen actitudes carpetovetónicas de la España unitaria. Es preciso una política de comunicación potente, no solo en Cataluña, sino también en el resto de España, para romper estereotipos. Hemos dejado sin respuesta durante mucho tiempo los mitos, los errores y las falsedades del relato secesionista».

  6. Núria Espert: «El desgarro de la sociedad es evidentísimo»

    Núria Espert
    Núria Espert - ISABEL PERMUY

    Núria Espert (Hospitalet, 1935), gran dama de la escena española, Premio Princesa de Asturias de las Artes, asiste con honda preocupación a un desgarro «evidentísimo, que crece día a día. Quizá se desdibuje después del 1 de octubre». La fractura, más que para la cultura catalana, lo es «para la convivencia, que es más importante. Hará falta mucho tiempo para reconducir la situación, y mucha inteligencia política. Y no sé de dónde la vamos a sacar».

  7. Luis Gordillo: «Es curioso que lo irracional surja en las zonas más ricas de España»

    Luis Gordillo
    Luis Gordillo - J. M. SERRANO

    Luis Gordillo (Sevilla, 1934), figura esencial del arte abstracto en España, considera que «este referéndum es ilegal, anticonstitucional; además, la mayoría que han empleado los independentistas es exigua: dentro del marco catalán las elecciones públicas de todo tipo requieren para su aprobación una mayoría de dos tercios».

    Para el pintor andaluz, el camino recorrido hasta llegar a este punto «es una historia larga, compleja y con protagonistas de ambas partes. Hace pocos años este problema apenas existía y de pronto se ha hecho virulento: quizás ha influido la crisis económica, tal vez la legislatura ultima ‘absolutista’ del PP, o el tufillo neofranquista del mismo partido... Desde luego hay un trasfondo importantísimo sentimental, irracional por parte catalana. Es curioso por otra parte que estos ‘sentimentalismos’ surjan en las dos zonas más ricas de España, la vasca y la catalana».

    Al igual que otros, Gordillo trae a colación lo sucedido en el País Vasco para analizar el día después. «Eso prueba que la situación puede tener un desarrollo aceptable. La tragedia vasca (800 muertos) parece como si hubiera sido un mal sueño; en Cataluña por ahora no hay sangre. Es esencial solucionar pacíficamente los dos casos, quizás a través de una confederación. Aunque pienso que el PP no es el partido adecuado para hacerlo.

  8. Félix Ovejero: «El veneno del odio sostenido en la identidad es muy fácil de inocular»

    Félix Ovejero
    Félix Ovejero - ÁNGEL NAVARRETE

    Félix Ovejero (Barcelona, 1957), escritor y profesor de Economía, Ética y Ciencias Sociales en la Universidad de Barcelona, considera el referéndum «un despropósito. No solo por su falta de respeto a la legalidad, sino de principio: la idea de que un conjunto de individuos, porque participan de cierta identidad compartida, que de eso va la nación, pueden privar de sus derechos ciudadanos a otros en su propio país, convertirlos en extranjeros. Como si los blancos pudieran votar privar de derechos a los negros».

    «Para los independentistas la confrontación es constitutiva», continúa. «Su objetivo, simplemente, es romper España, ese que nos tomábamos a chirigota. Al servicio del desprecio a los conciudadanos han utilizado impúdicamente los medios de comunicación y la educación. La responsabilidad de los gobiernos es haber comprado la descripción nacionalista, ese estamos oprimidos, en lugar de hacerle frente en la disputa de ideas, de mostrar sus mentiras y su sórdida anatomía moral. La izquierda tiene una responsabilidad añadida: un programa que es el de la Liga Norte lo ha pintado como el de Palestina».

    Sobre la «venta» de la idea, cree que «no hay nada más fácil de inocular que el veneno del odio sostenido en la identidad: ese somos diferentes y por tanto mejores. Son ideas muy tóxicas y cuando se ha empeñado biografía en ellas cuesta mirar la realidad con limpieza. Hay generaciones inoculadas con el veneno reaccionario del nacionalismo. Y la maquinaria, la educación y una bien engrasada trama institucional siguen funcionando a pleno rendimiento».

  9. Arcadi Espada: «No conozco otra operación de posverdad más exitosa que ésta»

    «Es asombroso cómo una idea maligna, el nacionalismo en su forma de xenofobia ‘simpática’, se ha apropiado de la sociedad catalana», se lamenta el escritor y periodista Arcadi Espada (Barcelona, 1957). «La cuestión cultural tiene poco que ver: los catalanes no son más listos o más tontos que el resto de españoles (baste decir que más de tres millones de ciudadanos de este país votan a Podemos). Lo que pasa es que sus defensas racionales no son las que cabría esperar y permiten la penetración de un sentimentalismo sectario».

    «No conozco otra operación de posverdad más exitosa que la del nacionalismo catalán», añade Espada. «Se ha dejado la calle en manos de esta gente. Aunque todo lo que sube baja, y hablar de heridas permanentes no se compadece con el sentido práctico. El nacionalismo es propagandístico y necesita un Estado fuerte que ponga límites a su ficción. Por supuesto no nos libraremos del victimismo. Llevan dando la matraca 300 años, así que tendremos que acostumbrarnos como los noruegos al frío».

  10. Mira Milosevich: «Se han adueñado del espacio público»

    Mira Milosevich
    Mira Milosevich - ABC

    Nacida en Belgrado en 1966, Mira Milosevich conoce el arsenal destructivo de los nacionalismos totalitarios. Es autora de Breve Historia de la Revolución rusa (Galaxia Gutenberg, 2017), Los tristes y los héroes. Historias de nacionalistas serbios y El trigo de la guerra. Nacionalismo y violencia en Kosovo. «Esto es como un déjà vu», confiesa. «Los nacionalistas utilizan argumentos dogmáticos y populistas para favorecer su poder y luego entrar en la historia por la puerta grande. Cuando se apoderan del discurso y del espacio público hay poco que hacer, y el Estado español les ha permitido ambas cosas, tal vez porque la presencia en la Unión Europea ha dejado en segundo plano los mensajes sobre la integridad de España y la defensa de la ley y la Constitución. La diferencia entre lo ocurrido en la antigua Yugoslavia y lo que sucede ahora en Cataluña es que los catalanes y el resto de españoles son lo suficientemente sensatos para no provocar una guerra».

    Para Milosevich, recomponer la situación será «harto difícil, porque los demás ciudadanos de este país también tienen sus sentimientos y empiezan a estar muy cansados de los catalanes. Y total, para qué. Hace poco un diplomático esloveno me dijo: ‘Cuando formábamos parte de Yugoslavia éramos 22 millones y nos tenían en cuenta a nivel internacional. Ahora somos dos millones y no pintamos nada’».

  11. Sabino Méndez: «El pujolismo hizo muy paleta a esta sociedad»

    Sabino Méndez
    Sabino Méndez - RICARDO OTAZO

    Para algunos será siempre el compositor de Cadillac solitario o Rock ‘n’ Roll Star, himnos de Loquillo. Pero Sabino Méndez (Barcelona, 1961), compositor y guitarrista, ha hecho carrera al margen de los Trogloditas con una potente faceta de escritor. Su última y más ambiciosa obra, Literatura universal, acaba de ser editada por Anagrama. «El independentismo es fanático, absurdo, zoquete, casi cómico», confiesa. «Echar la culpa a Rajoy es ridículo por mucho que el Gobierno desconozca la compleja situación de Cataluña».

    Considera a la sociedad catalana «falsa, hipócrita y muy paleta. Fue la locomotora de España en los años 60 y 70 del pasado siglo, pero a partir del pujolismo se acabó. Los que enarbolaron el mensaje ‘España nos roba’ tienen cuentas en Andorra. Soy catalán y tengo que ser fiel a los hechos. Me encanta Barcelona, aunque ahora no hay cultura, solo decorado turístico. ¿Y la mayoría silenciosa? Los ciudadanos sensatos son gente de orden. El dogmático piensa que salir con una estelada a gritar es un buen plan de fin de semana. Lo único positivo es que todo este pus ha aflorado».

  12. Fernando García de Cortázar: «El seny catalán está destrozado»

    Fernando García de Cortázar
    Fernando García de Cortázar - FRANCIS SILVA

    «Un gravísimo atentado a los fundamentos de la democracia, tal y como ha sido posible estos años en Cataluña; un verdadero golpe de Estado, presentado tramposamente por los independentistas como un ejercicio de libertad. Al obligar a los catalanes a una votación así, rompe la cohesión de la sociedad catalana y les fuerza a vivir en una bipolaridad despiadada». Así ve el historiador Fernando García de Cortázar (Bilbao, 1942) el referéndum ilegal convocado para mañana.

    «Los nacionalistas catalanes son los culpables del atropello, los que han utilizado el poder autonómico -la educación, los medios de comunicación públicos y los mecanismos clientelistas de promoción social- para viajar al independentismo. Lo demás lo ha puesto la orfandad generada por la crisis económica, la ausencia de un discurso español y de un Estado nacional en Cataluña».

    Para García de Cortázar, «la sociedad catalana ha sido anestesiada por el activismo separatista de la Generalitat que a costa del rigor histórico y del saqueo implacable de una tradición catalanista autonomista se ha sumergido en el independentismo, bien recompensado en muchas ocasiones. El daño está hecho y la imagen del seny catalán ha quedado destrozada. Cataluña ha dejado de ser una comunidad política en torno a valores cívicos para identificarse emocionalmente con una tradición fabricada a exigencias del independentismo e impulsada por ídolos de barricada».

  13. Luis Solano: «Falta una alternativa al separatismo que sea atractiva»

    Fundador de la editorial Libros del Asteroide en 2005, en Barcelona, Luis Solano (Santiago de Compostela, 1972) es un referente en la edición literaria independiente en España. Se muestra muy preocupado porque «el gobierno de la Generalitat esté dispuesto a saltarse la ley y que haya ciudadanos a quienes eso les parezca bien. El referendúm es una ilegalidad clara, y me parece una farsa, una más de los independentistas para tratar de ganar adeptos e imponer su opinión. Para que un referéndum así sea legítimo debe existir una ley previa que lo regule, en la que se establezca la pregunta, la participación necesaria, el resultado de que ganase una u otra opción, el plazo de convocatoria, que garantice la neutralidad de los medios públicos, etc.; una ley que tiene que estar aprobada por el parlamento español».

    Para Solano, «el separatismo lleva años trabajando para ser hegemónico, muchas veces amparado por instituciones que deberían ser neutrales. Pero los partidos que han gobernado España han rehuido el problema del encaje catalán en España, dejando la solución en manos del Tribunal Constitucional, aprovechando su dureza frente el independentismo para ganar votos de nacionalistas españoles y, lo que es más grave, renunciando de facto a ofrecer una alternativa al separatismo que sea atractiva para una mayoría de la opinión pública catalana».

    En cambio, no le parece que el silencio de una parte de la sociedad «sea tan clamoroso. Puede tener que ver con la dificultad de introducir matices en el discurso frente al separatismo: todo lo que no sea un rechazo frontal es visto desde fuera como una respuesta tibia. El antiespañolismo y la catalanofobia hace años que dan réditos electorales como para que hayan sido usados sin complejos por partidos políticos en Cataluña y en toda España. No sé si hablar de heridas es demasiado trágico, pero ahora mismo no parece claro que haya un espacio de convivencia política común».

  14. Aurelio Arteta: «Es un levantamiento reaccionario de quienes se sienten superiores»

    Aurelio Arteta
    Aurelio Arteta - ISABEL PERMUY

    Aurelio Arteta (Sangüesa, Navarra, 1945) ha defendido la ligazón entre ética y política a través de sus libros y su cátedra de Filosofía Moral en la Universidad del País Vasco. En su opinión, el referéndum es «un alzamiento reaccionario, nacido de la prepotencia de quienes se sienten superiores a sus vecinos, alimentado de la ignorancia civil de muchos más y animado por la estúpida confusión desde tiempos franquistas entre creerse de izquierdas y ser nacionalista».

    «Durante décadas, mientras los demás españoles vivíamos en España, los nacionalistas han vivido en ‘el Estado’ y pocos se atrevían a corregirles», continúa. «Como si ignorásemos el significado de esa artimaña... Para lograr mayorías parlamentarias los sucesivos gobiernos de España se han aliado con los nacionalistas (PNV y Convergencia), es decir, con sus mayores enemigos. No han entendido la naturaleza perversa de los nacionalismos étnicos; por ejemplo, de sus aberrantes políticas lingüísticas. Nuestro actual Ejecutivo es un gobierno de abogados: todo se resuelve con las leyes en la mano, lo que no está en el código no está en el mundo. Han estado llamando tan sólo inconstitucional a lo que es clamorosamente antidemocrático, e ilegal a lo flagrantemente ilegítimo. Y a las constantes mentiras y sinrazones de los unos sólo ha respondido la torpe letanía legalista de los otros».

    «La gente calla por miedo a los que más gritan, porque no quiere quedarse sola, porque prefiere ‘ser de los nuestros’. Y en este caso además porque, en lugar de ideas fundadas, se han impuesto falsos tópicos sobre la democracia, la identidad, la lengua, la tolerancia, etc., so capa de progresismo. Es otro resultado más de eliminar la educación política entre los estudiantes (y entre sus profesores)».

    ¿Y el día después? «Aunque perdieran (o no se celebrara) su referéndum, los separatistas habrán ganado poder, influencia, dinero... para su comunidad a costa de las demás. No pararán al menos hasta obtener los mismos privilegios de Navarra y Euskadi, esas dos muestras indecentes de injusticia territorial. Entre los catalanes se habrán roto además muchas relaciones familiares, amistosas, profesionales. Lo único positivo: que por fin se introduzcan los cambios necesarios en nuestra avejentada y muy mejorable Constitución».