Jardiel Poncela
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LIBROS

Humor inédito de Jardiel Poncela

Su literatura se escribe con letras de molde en el periodismo español. Por primera vez se editan juntos sus relatos aparecidos en prensa

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Estos relatos no habían aparecido nunca antes en forma de libro ni agrupados bajo un marbete único, extraído por cierto del título de uno de los muchos textos festivos que Enrique Jardiel Poncela (1901-1952) publicó en la revista Buen Humor, una de las publicaciones periódicas (1921-1931) donde veló sus primeras armas como escritor cómico. El nieto de J. Poncela, Enrique Gallud Jardiel, está rescatando la abundante producción literaria de su abuelo que no aparece en los seis tomos de la edición «definitiva» de sus Obras completas (Barcelona, AHR, 1973). Su labor se ha visto reflejada en numerosas entregas de la obra fragmentaria de Jardiel que han visto la luz en diferentes editoriales. En la hispalense Espuela de Plata han visto ya la luz varias de esas entregas, acompañadas de otras que contienen obras humorísticas del propio Gallud Jardiel, que sigue las benditas huellas de su ancestro en el apasionante y siempre complicado terreno de la literatura de humor.

El hecho de elegir Las infamias de un vizconde como rótulo del libro obedece a la sencilla razón de que es un título que llama la atención y es divertido, por no aludir a que es el relato más extenso de los treinta y tres de que consta el tomo y es el único que incluye ilustraciones. Los relatos están fechados en la década de los años 20 del siglo pasado salvo un único cuento, publicado en La Codorniz en 1947) y se publicaron por primera vez en las siguientes cabeceras: veintidós de ellos en Buen Humor, tres en Mundo Gráfico, dos en La Correspondencia de España, otros dos en Gutiérrez y uno, respectivamente, en Tierra Charra, Blanco y Negro, El Sol y La Codorniz. La revista que alberga más relatos es, por supuesto, Buen Humor, pero hay otras publicaciones célebres en su época, como Mundo Gráfico, cuya larga vida se extendió entre 1911 y 1938, y, desde luego, como Blanco y Negro, el semanario fundado a finales del XIX por Torcuato Luca de Tena. La Correspondencia de Madrid y El Sol eran periódicos diarios, que incluían de forma habitual colaboraciones literarias.

Leer a Jardiel Poncela es lo más parecido a la felicidad que conozco. Ingenioso hasta la diablura, dueño y señor del juego de palabras, su obra juvenil resulta todavía más novedosa que la posterior -o sea, la escrita en las décadas de los 30 y de los 40-, porque el desparpajo de la juventud le hace ser aún más transgresor en el dominio del lenguaje y en el cultivo del absurdo. Jardiel se permite dar lecciones de modernidad avant la lettre, como atestigua, por ejemplo, el relato «Las parejas escoltadas», publicado en Mundo Gráfico el 9 de junio de 1926, en el que se aboga por una libertad sexual que no era fácil defender con tal sentido de la libertad y tanto atrevimiento en la atrasada España de la época.