«Selfie» de Helena Goñi para «Darán que Hablar»
«Selfie» de Helena Goñi para «Darán que Hablar» - H. G.
DARÁN QUE HABLAR

Helena Goñi: «Me gusta que mi fotografía se deje influir por el contexto»

Fotografía y música se convierten en la base del proyecto artístico de Helena Goñi, que gusta también de hacer guiños a disciplinas como la moda, el vídeo o la instalación. su retrato de toda una generación es de los que «Darán que hablar»

BILBAOActualizado:

Nombre completo: Helena Goñi. Lugar y fecha de nacimiento: Bilbao, 7 de octubre de 1990. Residencia actual: Bilbao (Vizcaya).Formación académica: Título Profesional de Flauta travesera, Grado en Arte por la Universidad del País Vasco y Máster en Fotografía por Central Saint Martins (University of the Arts London)Ocupación actual: Fotógrafa en mis proyectos y encargos que recibo, docente esporádica y, actualmente, guía turística para ayudar a pagar las facturas.

Qué le interesa. Mi trabajo es principalmente fotográfico, aunque fuertemente influido por la música, la cual llega a formar parte de la propia obra junto con otros dispositivos como el vídeo, la instalación... Trabajo a partir de lo que me rodea, y los temas que trato tienen que ver con mi experiencia a través de las expectativas, el fracaso, la utopía o el encuentro con el otro.

Digamos que voy generando un cuerpo de obra constante y continuo a partir de las fotografías que voy tomando, que se podrían incluir dentro de una foto relacionada con el diario o el atlas personal. A raíz de eso, articulo proyectos concretos con contextos específicos en los que trabajo.

Además de esto, me interesa potenciar mi visión personal en la fotografía y llevarlo a otros lugares, trabajando con diseñadores, otros artistas, grupos de música, revistas o medios de comunicación en general.

«Marina y Jota» (2017)
«Marina y Jota» (2017) - H. G.

De dónde viene. He expuesto de manera colectiva en varias ciudades de España como Madrid, Barcelona, Málaga o Cuenca, y en Bilbao, de manera colectiva e individual. También he presentado mi producción junto a otros artistas en países como Reino Unido, Alemania, Malta o Suiza.

El trabajo con el que he crecido, básicamente porque lo estuve desarrollando en paralelo con otros proyectos durante cuatro años más o menos, es «Behind blue eyes / Tell me how close we are to a riot». También tengo especial cariño a «Mein Herz Brennt: 13 variations through failure». Es un trabajo muy íntimo, cero fotográfico, donde la música es la protagonista y habla sobre qué se puede entender por fracaso, así como sobre la disciplina del propio medio.

«S/t. Un océano muy frío» (2018)
«S/t. Un océano muy frío» (2018) - H. G.

Supo que se dedicaría al arte… Nunca lo he pensado como un momento decisivo, pero supongo que me impactó mucho cuando conocí el trabajo de Nan Goldin en la clase de Análisis y Proyectos (siempre estaré agradecida a mis profes Txaro Arrazola y Andrea Abalia), porque fue la primera vez que vi que laproducción de una fotógrafa que, como yo, trabajaba a partir de su propia vivencia cotidiana, era expuesta en grandes museos, que a la gente eso le interesaba verlo y que era relevante.

En mi adolescencia me debatí entre hacer el Superior de Música (que es como la carrera universitaria) o hacer algo con fotografía, no sabía muy bien qué. Hasta entonces, yo siempre había sido la del grupo de amigos que llevaba la cámara cuando salíamos por ahí a conciertos, o, de pequeña, a las excursiones del colegio. Ha sido un proceso natural, supongo, que fue apoyado por mis padres, que me animaron a entrar en Bellas Artes.

«Tell me how close we are to a riot», vista de instalación en la Sala Rekalde (marzo 2017)
«Tell me how close we are to a riot», vista de instalación en la Sala Rekalde (marzo 2017) - H. G.

¿Qué es lo más extraño que ha tenido que hacer en el arte para «sobrevivir»? No sé si la pregunta se refiere a hacer algo raro dentro del ámbito artístico o en mi vida para poder seguir con el arte. En cualquier caso, no se me ocurre nada, es decir, creo que es normal hoy en día que todo el mundo tenga que hacer algo «raro» para sobrevivir, sea cual sea tu profesión. 

«S/t. Tourniquet» (2015)
«S/t. Tourniquet» (2015) - H. G.

Su yo «virtual». Pues yo crecí con Fotolog, así que sí: uso redes sociales. Ahora mismo, además de mi página web, la cual acabo de estrenar y con la que estoy muy contenta, utilizo Instagram para subir al «feed» fotografías que hago, y utilizo mucho las «stories» también, con todo tipo de cosas. Tengo un Facebook de mi perfil personal y lo uso un poco, pero lo dejo abierto principalmente por no perder contacto con algunas personas que tengo agregadas, aunque cada vez me aburre más como plataforma.

Dónde está cuando no hace arte. Como he dicho más o menos en preguntas anteriores, además de llevar a cabo mis proyectos personales, trabajo también por encargo. Últimamente he estado colaborando con artistas como June Crespo y Esther Gatón. Son artistas cuya obra me gusta mucho y me ha resultado muy interesante ponerme en relación con sus piezas, tratar de establecer un diálogo con ellas desde mi forma de hacer. Por otro lado, cada vez me llaman más para dar conferencias o talleres de fotografía y la verdad es que he descubierto que lo disfruto muchísimo. Creo que es bonito compartir con los demás las cosas que has ido aprendiendo, tanto las que te han funcionado como las que no, y si a alguien le puede ser de ayuda, pues genial.  

«The dreamers» (2018)
«The dreamers» (2018) - H. G.

Le gustará si conoce a... Los referentes van cambiando, pero siempre disfruto del trabajo de Nan Goldin, Ren Hang, Wolfgang Tillmans, Harley Weir, Collier Schorr, Juergen Teller y Suffo Moncloa. Muchos de estos autores trabajan entre desarrollo de obra personal y moda, y es un terreno en el que creo que mi trabajo funcionaría muy bien, por lo que me gustaría profundizar más este aspecto.

De aquí, me interesa mucho lo que hacen Zuhar Iruretagoiena, Alberto Feijoo e Iñigo Awewave.

«Sin título» de la serie «Behind blue eyes»
«Sin título» de la serie «Behind blue eyes» - H. G

Qué se trae ahora entre manos. Actualmente tengo dos proyectos abiertos. Uno de ellos parte de mis recuerdos intermitentes sobre el tiempo en el que viví en Canadá de niña, y de cómo Canadá ya no es tanto el país como tal, sino una mezcla de recuerdos reales, inventados y distorsionados y un lugar utópico en un espacio de mi memoria. El segundo es muy reciente y parto de mi interés por los fuegos artificiales –algo que he mamado desde niña ya que mi padre fue pirotécnico– para hablar sobre la estetización de la violencia y los límites de la nocturnidad (cuándo algo es apto para todos los públicos versus cuándo pasa a ser algo oscuro, peligroso...).

Y justamente ahora, es decir, esta semana, voy a trabajar para The Young Turks, el sello discográfico que montaron los de The XX, porque hacen un festival llamado Night+Day en diferentes ciudades europeas y, como justo tocan este año en el BBKLive, van a hacerlo en Bilbao. Me han pedido que documente el festival a mi estilo, en modo diario, igual que haría con mi trabajo.

«Raisa Álava en su estudio» (2017)
«Raisa Álava en su estudio» (2017) - H. G.

Proyecto favorito hasta el momento. Cada vez que veo el baño desmontado en mi estudio, me entra una sonrisita, así que supongo que esa pieza me gusta especialmente. La historia es un poco larga, pero es básicamente una reconstrucción de un baño que había en un bar en la calle Iturribide de Bilbao y que estaba siempre repleto de pintadas que se superponían a otras más viejas.

En realidad, voy a contar la historia larga mejor. Cuando volví de Londres para trabajar en el proyecto «Behind blue eyes» gracias a la beca de Artes Visuales de la Diputación de Bizkaia, quise ir a fotografiar ese baño. Fotografiarlo fue mi primer instinto. Estuve atrasando la hazaña con otras cosas de por medio y, para cuando me presenté en el bar, me lo encontré tapiado. Pregunté en el comercio de enfrente y me dijeron que 5 días antes hicieron la fiesta de despedida, un bar que llevaba abierto 22 años. Me dio mucha pena, pero a la vez me pareció que tenía todo el sentido en realidad, dentro de mi proyecto.

«Muchos de los autores que me interesan trabajan entre la obra personal y la moda, un terreno en el que creo que mi trabajo funcionaría muy bien, por lo que me gustaría profundizar más este aspecto»

Así que, lejos de rendirme, se me encendió una bombilla y me di cuenta de que lo que iba a hacer ahora tenía mucho más sentido que fotografiar unas paredes viejas. Vacíe mi estudio, invité a unos amigos que tienen un grupo de música (Vulk) a dar un concierto en mi estudio y puse el baño que había construido dentro, con un vaso lleno de rotuladores. Invité a unas 20 personas, que a su vez trajeron acompañantes, y ahí estuvimos cuatro horas metidos. El resultado es este monumento con pintadas de todo tipo, pero desde luego, todo lo que te esperas encontrar en uno de estos baños. Recuerdo una que dice algo así como «Donald Trump for presidente», cuando todavía no lo era y era algo impensable que un impresentable de ese calibre llegara a la Casa Blanca. Paredes para el desahogo político, hormonal, amoroso que desaparecen tras las pintadas de generaciones posteriores pero que, en este caso, permanecerán intactas con las preocupaciones y deseos de los jóvenes que ahí nos reunimos el 27 de febrero de 2016.

«Sin título» de la serie «Behind blue eyes»
«Sin título» de la serie «Behind blue eyes» - H. G.

¿Por qué tenemos que confiar en ella? La confianza no se tiene que imponer...

«Sin título» de la serie «Behind blue eyes» (2011)
«Sin título» de la serie «Behind blue eyes» (2011) - H. G.

¿Dónde se ve de aquí a un año? Dentro de un año no sé, ya que en esta profesión hay muchos giros. Lo que sí sé es que en octubre estaré todo el mes en Nueva York, ya que he sido seleccionada para el Basque Artist Program del Solomon R. Guggenheim y que me gustaría trabajar en distintas ciudades, ya que el contexto influye mucho en lo que hago. Hace poco estuve en Valencia y al revelar las fotos, son como fotografías hechas por mí pasadas por un filtro soleado al que no estoy acostumbrada, ya que la mayoría de mi obra la he desarrollado en Bilbao o Londres, ciudades que comparten un cielo grisáceo. Me gusta que mi fotografía se deje influir por el contexto.

¿A quién cedería el testigo de esta entrevista? A cualquiera de los tres que he mencionado antes: Zuhar Iruretagoiena, Alberto Feijoo e Iñigo Awewave.

¿Cómo se definiría en un trazo?